El brillo de las renovables en 2025: ¿ciclo pasajero o tendencia estructural?

Por Pilar Bravo, directora de Desarrollo de Negocio en Finaccess Value
Después de un 2024 desafiante para las inversiones sostenibles, se produjo un punto de inflexión con un 2025 donde las energías limpias y sostenibles brillaron con unos excelentes resultados. Cabe preguntarse que nos deparará este 2026.
Hemos comenzado el año con un gran número de incertidumbres: geopolíticas, dudas macroeconómicas y con una gran dispersión por las valoraciones de activos, la alta concentración y una probable volatilidad a lo largo del año.
Con todo esto sobre la mesa, existen muchos catalizadores que apoyan la inversión en transición energética. Un entorno de bajadas de tipos en EEUU será un viento de cola para este tipo de compañías, ya que las empresas de energías limpias son sensibles a los tipos de interés y unas tasas de descuento más bajas deberían seguir apoyando las acciones de larga duración, en concreto las empresas dedicadas al desarrollo de energías limpias y tecnologías de eficiencia energética.
También la electrificación, la digitalización de la economía y la transición energética son tres vectores de crecimiento muy importantes para los próximos años y hay numerosas oportunidades de inversión en empresas dedicadas al desarrollo de energías limpias, la economía circular y las tecnologías de eficiencia energética.
Oportunidad de crecimiento
Las empresas siguen evolucionando y descarbonizándose gracias a las nuevas tecnologías. El mundo invierte casi el doble en tecnologías e infraestructura de energía limpia que en energía fósiles. China, Estados Unidos y la Unión Europea representan aproximadamente el 90% del gasto global en energía limpia.
La adopción de la IA, la modernización de la red y la electrificación están acelerando la demanda mundial de energía. La rápida expansión de los centros de datos está elevando la demanda de electricidad a niveles sin precedentes, con impacto directo en los mercados energéticos y en los costes para consumidores y empresas. Un informe actual de la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) indica que el consumo eléctrico total sigue marcando máximos históricos, y el auge de los centros de datos es uno de los factores clave detrás de este crecimiento sostenido en la demanda de energía.
A nivel global, los centros de datos consumen ya cientos de teravatios-hora (TWh) al año y se espera que esta cifra crezca de forma significativa a medida que la digitalización y la IA demandan mayores capacidades de procesamiento. Según proyecciones de organismos como Gartner y la Agencia Internacional de la Energía (IEA), el consumo mundial podría duplicarse o más para 2030, desde unos 415–448 TWh actuales hasta entre 945 TWh–1.0 PWh al año, lo que equivaldría a aproximadamente un 3–4 % del consumo eléctrico global total si no cambian las tendencias.
Ante este panorama, tanto gobiernos como empresas energéticas están replanteando estrategias para asegurar el suministro y mitigar el efecto económico de estas infraestructuras intensivas en energía.
Estas tendencias crean un contexto favorable para las energías renovables y las tecnologías eficientes desde el punto de vista energético. La estrategia del fondo NSF Climate Change+ está bien alineada para aprovechar estos factores, lo que lo posiciona para un año de crecimiento.
Como ejemplo, Vicor diseña y fabrica soluciones avanzadas de electrónica de potencia, incluyendo convertidores de potencia y suministros. Es un beneficiario clave de las arquitecturas de suministro de energía de próxima generación vinculadas a la densidad de computación de IA, por ejemplo, a través de su contrato con Nvidia. Asimismo, Advanced Energy desarrolla tecnologías de conversión de potencia de precisión, medición y control para la fabricación de semiconductores, productos de almacenamiento de datos, equipos de redes de telecomunicaciones, recubrimientos industriales, dispositivos médicos, etc.
En la temática de las energías limpias, a pesar de la sensibilidad del sector a los acontecimientos políticos, el argumento de crecimiento a largo plazo de la energía solar sigue intacto y existen varios catalizadores. Se espera que el aumento de la demanda de las empresas de servicios públicos, la estabilización de los costes de los materiales para los paneles solares y los inversores, y la consolidación de la industria mejoren la rentabilidad de los líderes del mercado en los próximos años. Más allá del reciclaje, el diseño de los paneles solares está evolucionando para ser cada vez más circular y sostenible. Como ejemplo, First Solar adopta un enfoque proactivo para limitar las emisiones y la contaminación en sus operaciones. Los módulos de la empresa están diseñados para un reciclaje de alto valor, como que hasta el 90% del material semiconductor se puede reutilizar en nuevos módulos y un porcentaje similar del vidrio se puede reutilizar en nuevos productos de vidrio.
Un viento de cola para las empresas solares con sede en Estados Unidos es el incentivo a la fabricación nacional de energía solar. SolarEdge, con su producción de equipos «Made in USA», tiene un sólido posicionamiento en el creciente mercado de alquiler de energía solar, asegurando un suministro estable. Asimismo, las acciones de Sunrun mantienen su liderazgo en los sectores de energía solar residencial y almacenamiento con una tasa récord de instalación de baterías del 70% y un aumento de su cuota de mercado.
Beneficios tangibles
La eficiencia energética sigue siendo otra área crítica de crecimiento por la creciente demanda de soluciones energéticamente eficientes en todas las industrias. La Estrategia Renovation Wave de la Unión Europea establece metas concretas para acelerar esta transformación y pretende renovar 35 millones de edificios para 2030, al menos duplicando la tasa actual de reformas y centrando las mejoras en eficiencia energética y reducción de emisiones.
Según la Hoja de ruta hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos, una mejor construcción y uso de los edificios por sí sola en la UE influiría en el 42% de nuestro consumo final de energía, en aproximadamente el 35% de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y en más del 50% de todos los materiales extraídos y también podría ayudarnos a ahorrar hasta un 30% de agua.
Igualmente, las empresas especializadas en la reducción del consumo de energía para los centros de datos y otras operaciones que consumen mucha energía están especialmente bien posicionadas para beneficiarse.
Lam Research fabrica equipos para la producción de obleas de silicio, usados para crear chips. La empresa cuenta con una elevada eficiencia operativa y una demanda subyacente saludable lo que genera un alto valor para sus inversores. Asimismo, el almacenamiento de energía también es vital. Enersys es líder mundial en soluciones de almacenamiento de energía industrial.
Todo esto crea una oportunidad de inversión de varias décadas en empresas que contribuyen a la transición energética y la mitigación del cambio climático.
NSF Climate Change+ es uno de los fondos con mayor trayectoria en su categoría (lanzado en 2007). El fondo tiene como objetivo invertir en empresas innovadoras con amplia liquidez diaria centradas en las cadenas de suministro de soluciones climáticas. El fondo invierte en cuatro temáticas: energías limpias, eficiencia energética, movilidad sostenible y gestión de recursos. Tiene una cartera de 50 compañías y gestiona activamente la ponderación de las compañías en cartera.
El fondo NSF Climate Change+ cuenta en cartera con compañías como NextPower, Solar Edge, Vicor, Lam Research, entre otras, que tuvieron un año en bolsa excelente.
De cara al futuro, el Fondo NSF Climate Change+ está estratégicamente alineado para capitalizar los temas críticos que impulsan la transición energética mundial. Con la energía abundante y barata emergiendo como piedra angular de la política estadounidense y la demanda estructural de energía limpia acelerándose, el fondo está bien posicionado para ofrecer valor a sus inversores. Al centrarse en facilitadores de alta calidad y aprovechar la mejora de la dinámica del mercado, el fondo pretende proporcionar rentabilidades sólidas y sostenibles, al tiempo que contribuye a los objetivos más amplios de descarbonización e independencia energética.


