María Zamora (GAM Investments): “Europa ofrece nuevas oportunidades para diversificar e invertir en innovación”

María Zamora, Client Director de GAM Investments, se ha incorporado al equipo de distribución de la gestora en Iberia con el objetivo de reforzar la relación con inversores institucionales, banca privada y distribuidores. Desde su experiencia a pie de cliente, destaca el creciente interés por la reindustrialización europea, la defensa y la tecnología, pero también por activos menos convencionales como las materias primas, mientras reivindica la gestión activa ante la creciente concentración de los índices.
Su incorporación refuerza la cobertura comercial de GAM en un momento decisivo. ¿De qué manera su trayectoria previa en el sector de la gestión de activos enriquece el enfoque del equipo de distribución en Iberia?
Siempre he trabajado muy cerca del cliente, tanto con inversores institucionales como con banca privada, y creo que eso te da una visión muy real de cómo ha cambiado nuestra industria. Hoy el problema no es encontrar fondos; probablemente hay más oferta que nunca. El reto está en saber cuáles tienen realmente sentido dentro de una cartera.
Y eso fue precisamente una de las cosas que más me atrajo de GAM. Tenemos estrategias muy especializadas y diferentes a lo que normalmente encuentras en las grandes plataformas, pero a la vez somos una gestora muy cercana al cliente.
Para mí esa parte es fundamental. Nuestro trabajo no termina cuando presentas un fondo o cuando el cliente invierte. Hay que estar cerca, explicar bien qué está pasando y, sobre todo, acompañarle cuando vienen momentos más complicados de mercado. Es precisamente en esos momentos cuando más valor tiene nuestro trabajo y cuando realmente se construye la confianza.
Al final, esa combinación de especialización, cercanía y confianza es lo que permite construir relaciones a largo plazo y es lo que más valoran los clientes.
GAM defiende una rotación estratégica en Europa hacia la autonomía industrial, defensa y tecnología aplicada. ¿Cómo reaccionan las redes de distribución españolas ante este cambio de narrativa respecto a las posiciones tradicionales en lujo o turismo?
Lo que estamos viendo es que las conversaciones con los clientes han cambiado muchísimo. Hace unos años gran parte del interés giraba en torno al consumo, el lujo o la digitalización. Hoy nos preguntan cada vez más por electrificación, automatización, defensa o inteligencia artificial. Hay mucho interés por entender dónde puede estar el próximo gran ciclo de inversión en Europa.
Y tiene sentido. Venimos de décadas de globalización y ahora estamos en un mundo mucho más marcado por los conflictos geopolíticos y la necesidad de reducir dependencias. Europa necesita volver a invertir en sí misma, en defensa, energía, infraestructuras, tecnología… y creo que eso abre oportunidades muy interesantes para los próximos años.
Pero para nosotros esto no significa pasar de una temática a otra. Seguimos siendo muy positivos con el lujo, a pesar de que ha atravesado un periodo más complicado, y creemos que sus fundamentales a largo plazo siguen intactos. Son oportunidades totalmente complementarias. Al final, lo importante es saber identificar dónde está el crecimiento y qué compañías van a ser capaces de capturarlo.
«El reto no es encontrar fondos,
sino saber cuáles tienen realmente
sentido dentro de una cartera»
La capacidad espacial europea se presenta como una alternativa a las Big Tech estadounidenses. ¿Cómo explica a los selectores la forma práctica de estructurar esta temática dentro de una cartera diversificada?
Cuando hablamos del espacio, enseguida pensamos en astronautas, cohetes o viajes espaciales. Pero, desde el punto de vista de la inversión, lo realmente interesante está muchas veces en todo lo que hay detrás. Hablamos de compañías de defensa, comunicaciones, semiconductores o automatización que hacen posible el desarrollo de toda esta industria.
Más que una alternativa a las Big Tech estadounidenses, para nosotros es otra forma de invertir en innovación. En Estados Unidos muchas de las compañías más disruptivas llegan al mercado con valoraciones muy elevadas; SpaceX es probablemente el mejor ejemplo.
En Europa encontramos compañías de gran calidad, con valoraciones más atractivas y expuestas a tendencias de largo plazo. No se trata de elegir entre Estados Unidos o Europa, sino de ampliar dónde buscamos innovación, incorporar nuevos motores de crecimiento y, al mismo tiempo, diversificar la cartera.
Han calificado las materias primas como la «gran oportunidad olvidada». ¿Qué resistencia suele encontrar en la banca privada española al proponer cestas amplias de materias primas y cómo argumenta su papel descorrelacionador?
La principal barrera suele ser el desconocimiento y el respeto que genera la volatilidad de este tipo de activo. Muchos inversores asocian automáticamente las materias primas al petróleo o al oro, cuando en realidad hablamos de un universo mucho más amplio que incluye metales industriales, agricultura o energía, cada uno con dinámicas y ciclos muy diferentes.
Precisamente por eso, la gestión activa es clave. Permite adaptarse a los distintos ciclos e identificar dónde están las oportunidades en un entorno cada vez más marcado por la geopolítica, la transición energética o la enorme inversión que estamos viendo en infraestructuras.
Además, hay un punto especialmente importante: su papel como diversificador. Históricamente, las materias primas han tenido motores de rentabilidad diferentes a los de la renta variable y la renta fija. Por eso creemos que pueden jugar un papel muy interesante en cartera, especialmente en momentos en los que los activos tradicionales se mueven en la misma dirección.
«Europa necesita volver
a invertir en sí misma, en defensa,
energía, infraestructuras y tecnología»
Con los índices bursátiles globales más concentrados que nunca, ¿cuál es su estrategia para convencer a distribuidores que buscan reducir el riesgo de réplica en renta variable?
Hoy puedes comprar un índice pensando que estás diversificando y, en realidad, estar haciendo una apuesta bastante importante por un puñado de compañías. Ese es, probablemente, uno de los mayores riesgos silenciosos que existen hoy en las carteras.
La concentración de los grandes índices ha aumentado muchísimo y eso no solo implica riesgo, también hace que muchas oportunidades se queden fuera del radar. Hay compañías muy interesantes, tanto en mercados emergentes como desarrollados, que hoy apenas tienen peso en los grandes índices y que, en muchos casos, se convertirán en los líderes del futuro.
Ahí es donde para mí cobra sentido la gestión activa: poder salir del índice y buscar dónde están realmente las oportunidades. En GAM siempre hemos apostado por la gestión activa y creemos que hoy cobra todavía más sentido, precisamente en un momento de gran auge de la gestión pasiva. Se trata de construir carteras con una diversificación real y distintos motores de rentabilidad, sin depender siempre de las mismas compañías.
Al compartir la función de Client Director con Jacobo Nieto, ¿cómo se reparten la cobertura por segmentos de clientes o tipología de activos para garantizar un servicio eficiente?
Trabajamos de una forma muy coordinada. Aunque cada uno tiene asignadas determinadas cuentas y zonas de cobertura, compartimos continuamente información y muchas veces trabajamos conjuntamente con los mismos clientes.
Además, tenemos la suerte de formar parte de un equipo muy completo, con perfiles muy complementarios, mucha experiencia y, sobre todo, muy buen ambiente. La verdad es que nos entendemos todos muy bien y esa buena dinámica también se acaba trasladando a los clientes.
Al final, lo importante es que el cliente perciba que tiene detrás un equipo accesible, cercano y con capacidad para responder con rapidez.
«Puedes comprar un índice
pensando que diversificas y estar apostando
por un puñado de compañías»
Dentro del plan de crecimiento de la oficina, ¿cuáles son los vehículos de renta variable o temáticos en los que observa un mayor potencial de captación neta a corto plazo?
Es cierto que, tradicionalmente, el mercado español ha identificado a GAM con nuestra estrategia de lujo, que sigue siendo uno de nuestros fondos más reconocidos y una temática con un gran potencial a largo plazo.
Al mismo tiempo, vemos un enorme potencial en los mercados emergentes. Pensamos que 2025 marcó el inicio de un nuevo ciclo y que todavía estamos al principio de un recorrido muy atractivo, apoyado en el crecimiento estructural de estas economías, la innovación y unas valoraciones atractivas.
También vemos grandes oportunidades en la renta variable europea. La reindustrialización, el aumento del gasto en defensa, la electrificación, las infraestructuras y la automatización están impulsando un nuevo ciclo para muchas compañías europeas, donde la gestión activa puede aportar un gran valor.


