¿Trump ha subestimado a China?

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Por Keith Wade, economista jefe y responsable de estrategia de Schroders

Con la última depreciación del yuan, China está subiendo la apuesta en su guerra comercial con Estados Unidos. Esto tiene importantes implicaciones económicas y de mercado.

El yuan chino (CNY) ha caído por debajo de 7 frente al dólar estadounidense por primera vez en una década, un nivel que ha sido ampliamente visto como una barrera psicológica para la moneda.

Razones de la depreciación del yuan

El tipo de cambio estaba en la agenda de las conversaciones comerciales, y China se abstuvo de permitir que la moneda se debilitara mientras que las negociaciones parecían estar avanzando. Sin embargo, esta depreciación es la respuesta a la decisión del presidente Trump de imponer aranceles del 10% sobre 300.000 millones de dólares de importaciones chinas el pasado viernes. En lugar de echarse atrás frente a la amenaza de EE.UU., China está contraatacando.

Además, junto con el movimiento en el CNY, China ha pedido a sus empresas estatales (SOEs) que suspendan las compras de importaciones agrícolas de Estados Unidos. 

Reacción de los mercados

Al igual que ocurrió con el yuan en 2015, los mercados han reaccionado de forma adversa. Los activos de riesgo han experimentado ventas, mientras que los activos refugios, como la deuda pública y el yen japonés, se están recuperando.

En 2015, la incertidumbre sobre la dirección de la divisa china era significativa, ya que las autoridades no habían comunicado su cambio de estrategia a los mercados. Hoy en día existe un marco más claro y algunas diferencias. Por ejemplo, en 2015 la exposición de las empresas a las divisas no estaba cubierta y no estaban preparadas para ninguna debilidad monetaria.

Muchos pidieron prestado en moneda externa simplemente para aprovecharse del carry trade. El shock de 2015 y la mayor volatilidad bidireccional desde entonces, reforzada por los mensajes del Banco Popular de China, ha llevado a que haya menos desajustes en los balances de las empresas.

Los mensajes sobre la debilidad también son más claros ahora que en 2015, cuando la razón de la devaluación no era evidente como la actual y, por lo tanto, se interpretó como un signo de debilidad económica. En resumen, no esperamos que se repita la historia de hace cuatro años.

Trump está desafiando al gigante asiático, ya que China quería que se eliminaran los aranceles como parte de cualquier acuerdo. El problema ahora es que ambas partes podrían situarse en una posición en la que sería imposible retroceder sin perder fuerza. En consecuencia, las perspectivas de llegar a un acuerdo han disminuido y los riesgos de escalada de la tensión han aumentado.

¿Qué significa esto para el panorama mundial?

El aumento de las tensiones comerciales ejercerá una mayor presión a la baja sobre la actividad mundial, con la probabilidad de que los planes de inversión se retrasen o cancelen y de que el comercio sufra. China y la cadena de suministro asiática serán las más afectadas, pero el crecimiento de EE.UU. también se resentirá.

Junto con un dólar estadounidense más fuerte, este entorno podría llevar a la Reserva Federal a recortar los tipos de interés con mayor rapidez y en mayor medida. Un movimiento así complacería al presidente estadounidense, aunque Trump también podría revertir su decisión sobre los aranceles con un tweet.

Parece evidente que Trump ha infravalorado la reacción del gigante asiático.

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