Sebastián Albella: “La aplicación de MiFID II ha propiciado menores costes para los inversores”

En su reciente comparecencia ante el Congreso de los Diputados, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sebastián Albella, ha hecho balance de las cuestiones más relevantes de 2018 relacionadas con la actividad de la Comisión. Entre lo más significativo del pasado ejercicio ha destacado la plena transposición de la directiva MiFID II, cuyos efectos considera que están siendo positivos, pues “las nuevas normas están propiciando más transparencia y más competencia y por lo tanto menores costes para los inversores, un mejor tratamiento de los conflictos y más y mejor asesoramiento”.

Durante su intervención hizo hincapié en la importancia de la labor de la CNMV para la protección del inversor. En este ámbito, compartió con los diputados algunas situaciones detectadas en el mercado y las medidas adoptadas por el órgano supervisor. La CNMV comprobó que existían casos de “sobrevaloración de la formación, conocimientos financieros o experiencia inversora de los clientes”, en los que su departamento ha iniciado “actuaciones sancionadoras y ha emitido un comunicado público instando a corregir este tipo de deficiencias”.

Otra de las situaciones a las que su institución presta especial atención tiene que ver con la correcta información al consumidor, como la obligación de hacer una advertencia a los inversores minoristas cuando la diferencia entre el precio que el cliente va a pagar por un producto y su valor razonable supere ciertos umbrales. “El objetivo es que el inversor sea consciente de los costes que soporta por su inversión. La CNMV está muy activa comprobando que este tipo de advertencias se realizan adecuadamente”.

En el apartado de costes para el inversor y la posibilidad de que existan conflictos de interés, la vigilancia se extiende a otros muchos ámbitos. El presidente de la CNMV puso como ejemplo que algo más de la mitad de las gestoras (62 sobre un total de 115) utilizaban en 2018 entidades de su grupo para realizar operaciones en los mercados de renta variable, renta fija o derivados. De ellas, “fueron objeto de análisis aproximadamente la mitad, detectándose diversas incidencias como la aplicación de comisiones superiores a las habituales en el mercado entre partes independientes, especialmente en la operativa de divisas con la entidad depositaria.

Albella ha señalado ante los diputados la necesidad de contribuir desde la regulación a reforzar la eficiencia y competitividad de nuestros mercados y plazas financieras. Considera que es esencial contar con “un marco regulatorio competitivo y homologable con el de los países europeos relevantes. Hay que evitar restricciones o peculiaridades locales que puedan generar confusión o desventajas competitivas, lo que incluye desde luego también el ángulo fiscal que, por ejemplo, no debe operar como desincentivo para que ciertos negocios y actividades en el ámbito de los servicios financieros y de inversión se localicen en España”.

Además ha mostrado su inquietud por el peso que tiene la fiscalidad de cada Estado de la UE sobre la estructura de los mercados y sobre la comercialización de productos: “Es como el elefante en la habitación ; es impresionante cómo influye la normativa fiscal y, si queremos unos mercados realmente interconectados e integrados, hay que atacar el ángulo fiscal”.

Recuperar la autonomía perdida

La comparecencia de Sebastián Albella tuvo también una vertiente reivindicativa. Tras destacar la importancia de la independencia de la CNMV desde su creación en 1988, puso de relieve que ya entonces se quiso crear una entidad no solo independiente sino “que ejerciera la función de supervisión de un modo eficiente y vigoroso; se quiso crear un ente supervisor bien dotado, capaz de atraer y retener talento y de vigilar de verdad unos mercados cada vez más complejos y sofisticados y a unas entidades financieras que, guste o no, cuentan con personal de buen nivel y bien retribuido. Por esta razón, se estableció que el personal de la CNMV sería laboral y se reconoció a la institución un nivel de flexibilidad en su gestión similar al del Banco de España. Es lo que queremos recuperar”.