Sabadell estudia compras selectivas en gestión de activos y en inversiones alternativas

“Es el momento de dar un nuevo salto para llevar el negocio y la organización al siguiente nivel”, proclama, nada más acceder al cargo tras la junta general de accionistas del 6 de mayo, el consejero delegado de Banco Sabadell, Marc Armengol, que sustituye a César González-Bueno tras cinco años en el puesto.
Su planteamiento es sencillo: la transformación del sector financiero se está acelerando a pasos agigantados, “la competencia crece, aparecen nuevos modelos, y el cliente se vuelve cada vez más exigente”.
Dentro del objetivo, irrenunciable, de ser “el mejor banco de empresas de España”, ya que esta actividad aporta más del 30% del margen de intermediación, “no queremos ser los más grandes”, sino los primeros en banca de relación, la gran obsesión del CEO del Sabadell. Por eso el banco se plantea compras “muy limitadas, selectivas y pequeñas”, con un volumen de unos 100 millones de euros, que aporten tecnología, capacidades muy específicas de las que ahora el Sabadell carece, y que permitan crecer en número y calidad de clientes, en oferta de soluciones operativas para éstos, y que garanticen una mayor cercanía al usuario.
Otra prioridad es la inteligencia artificial, donde el banco tiene previstas inversiones por 50 millones de euros hasta 2027. Aquí se busca automatización de la gestión de riesgos y fórmulas para la personalización de la oferta a empresas medianas.
Sabadell quiere repetir la operación con Paycomet, que le permite dar “un buen salto” en servicios digitales, o con Bizum Pro, dirigido a autónomos.
En el radar, alguna “pequeña operación” en Banca Privada y en Banca Personal, más tipo boutique, que aporte calidad más que cantidad, dentro del enfoque de banca de relación. Fintech de análisis de datos. Banca de Inversión, donde se buscan sobre todo profesionales, pero no se descarta alguna adquisición. Gestoras de activos de dimensión mediana, que aporten además experiencia y productos en inversiones alternativas, que no choquen con la alianza, existente desde junio de 2020, con Amundi, y que no vence hasta 2030.
En este sentido, Banco Sabadell quiere renegociar la alianza con Amundi. Por un lado, está convencido del potencial que tiene el acuerdo, pero por el otro se queja de que la oferta se concentra “en exceso” en fondos de inversión “demasiado básicos y baratos”, cuando las necesidades de los clientes del Banco Sabadell apuntan a productos más sofisticados, como las inversiones alternativas, entre otras opciones. Además, el banco cree que se puede lograr un mayor y mejor crecimiento de los activos gestionados y, por consiguiente, de los ingresos por comisiones.
En cambio, no gusta demasiado el modelo de arquitectura abierta, con muchas gestoras, porque «da demasiada responsabilidad al cliente en áreas en las que no se siente tan competente”, y porque “cuando se tiene un proveedor muy bueno y sólido, puede proporcionar todo lo que se necesite en gestión de activos”.


