Pilar Bravo (Finaccess Value): Oportunidades en mercados globales

Por Pilar Bravo, directora de Desarrollo de Negocio Finaccess Value
En estos momentos de alta agitación en los mercados provocada por la guerra en Irán, los inversores se enfrentan a una combinación de incertidumbre geopolítica y volatilidad elevada en las bolsas. El conflicto en Oriente Medio ha entrado en su cuarta semana, continua el cierre del Estrecho de Ormuz y tenemos una escalada de amenazas cruzadas de ataques sobre infraestructuras energéticas críticas, lo que podría desestabilizar aún más los mercados energéticos mundiales y la seguridad hídrica en toda la región del Golfo Pérsico. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha calificado la situación como “la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero mundial”.
El mercado está poniendo el foco en la inflación y revisando las estimaciones tanto de inflación como de crecimiento ante el contagio de la subida de gas y petróleo y los posibles efectos de segunda ronda. En este contexto, Estados Unidos sobresale como el país más autosuficiente en términos de energía. Ser un exportador neto de petróleo le permite al gobierno estadounidense proteger al consumidor frente a aumentos en los precios de la energía si la gasolina se descontrola y comienza a impactar la inflación. Incluso los precios europeos del gas natural son hoy casi siete veces más altos que su equivalente estadounidense, que apenas se han movido desde el inicio de la guerra. Esto implica que el consumidor, las compañías industriales y la economía estadounidense en su conjunto están significativamente mejor preparados frente al resto del mundo para recibir estos embistes causados por el conflicto, lo que debería traducirse en mayores rendimientos de sus acciones.
Además, tras las recientes noticias sobre mercados de crédito privado y ante un posible endurecimiento gradual de las condiciones de financiación, analizar la calidad de los balances corporativos se vuelve fundamental. Las compañías con sólidos balances, bajo apalancamiento y alta generación de flujo de caja estarán mejor posicionadas para atravesar ciclos de liquidez ajustada y aprovechar mejor las oportunidades estratégicas que puedan surgir.
El fondo NSF Wealth Defender es un fondo de renta variable que adopta un enfoque global, combinando exposición a las principales economías y sectores del mundo, con un peso significativo en EE. UU., donde todas las empresas en cartera presentan ventajas competitivas estructurales y resiliencia frente a la inflación. La estrategia del fondo se basa en identificar compañías con poder de fijación de precios, balances sólidos y capacidad de generar flujo de caja constante a lo largo del ciclo económico.
Desde su lanzamiento en 2016, el fondo ha construido una cartera equilibrada: un 50 % de empresas defensivas y un 50 % de compañías de crecimiento, con un modelo propio de rebalanceo, Z Score, que permite aprovechar las ineficiencias de mercado, aprovechando la volatilidad y las oportunidades que da el mercado, sin comprometer la visión de largo plazo.
El fondo invierte en grandes empresas globales con ventajas competitivas sostenibles y capacidad de fijar precios, priorizando compañías que puedan proteger sus márgenes operativos frente a entornos económicos adversos. Entre estas ventajas competitivas destacan activos intangibles, efectos de red, liderazgo en costes y altos costes de cambio. En la era digital, los efectos de red representan una ventaja casi insustituible y permiten consolidar el liderazgo de estas empresas en sus respectivos mercados.
El enfoque en compañías “price makers” con balances sólidos garantiza que éstas puedan mantener sus márgenes y flujos de caja incluso en un entorno de elevada inflación. Las empresas en cartera están bien capitalizadas, con baja deuda y gran capacidad para aprovechar oportunidades de expansión o adquisiciones, fortaleciendo su ventaja competitiva y su resiliencia frente a turbulencias del mercado. Además, estas empresas están bien posicionadas para invertir en nuevas tecnologías, incluyendo las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial y la Digitalización, sin depender de endeudamiento adicional, asegurando un crecimiento sostenido.
La cartera mantiene un equilibrio estratégico entre estabilidad y crecimiento, ofreciendo protección frente a caídas del mercado sin depender de predicciones del ciclo económico. Esta combinación ha permitido al fondo generar un retorno anualizado cercano al 14 % en dólares con una volatilidad de 11,6 % durante los últimos diez años.
En conclusión, la volatilidad actual y la incertidumbre geopolítica ofrecen una oportunidad para que los inversores de largo plazo construyan carteras sólidas, diversificadas y globales. El fondo NSF Wealth Defender aplica una filosofía probada durante la última década: selección de empresas con poder de fijación de precios, capaces de proteger márgenes, balances robustos, exposición global con foco en EE. UU., y capacidad de crecimiento sostenido, ofreciendo así una opción de inversión resiliente con potencial de apreciación a largo plazo.


