Un mercado impulsado por el ciclo en 2025En 2025, la Bolsa japonesa tuvo como principales motores a los sectores más propicios al ciclo de inversión: construcción, los metales no ferrosos y la banca, que se beneficiaron de los proyectos de infraestructuras, un entorno favorable para las materias primas, y el impacto positivo de mayores rentabilidades de los bonos sobre los márgenes bancarios. El sector inmobiliario también se aprovechó del contexto inflacionista. Sin embargo, los sectores defensivos se quedaron rezagados en un entorno de mercado impulsado por el apetito por el riesgo. El sector agroalimentario sufrió la subida de costes de los insumos, el farmacéutico un clima comercial menos favorable, y varios sectores industriales, como materias primas y química, una demanda débil. Mientras tanto, las acciones tecnológicas siguieron inmpulsando la bolsa japonesa. El atractivo de la Inteligencia Artificial, soportó los valores de semiconductores, que alcanzaron las mayores ganancias del año, además de grandes compañías tecnológicas japonesas Impulso que continúa en 2026Los expertos de Ofi Invest AM constatan que el impulso de la bolsa japonesa en 2025 persiste en 2026, ya que registra alzas relevantes. El entorno politico estable, y un sentimiento muy optimista, llevaron a la bolsa japonesa a nuevos máximos históricos. En febrero, el Nikkei 225 superó por primera vez los 57.000 puntos tras la victoria de Sanae Takaichi, para alcanzar después 59.000 puntos antes de la recogida de beneficios provocada por las tensiones geopolíticas en Irán. Perspectivas favorables para la renta variable japonesa en 2026 Desde Ofi Invest AM afirman que la bolsa japonesa parece haber dejado atrás en 2026, las “décadas perdidas”. La fase alcista reciente responde a un entorno de beneficios empresariales sólidos, con transformaciones estructurales que refuerzan el atractivo de las empresas japonesas. La deflación parece que ya no va a volver. Las empresas disponen de un poder de fijación de precios más sólido, protegen sus márgenes, y reinvierten en su crecimiento. La mejora de la gobernanza promovida por el gobierno continúa alineando los intereses de las compañías con sus acionistas, lo que eleva la rentabilidad sobre el capital y la rentabilidad para los accionistas. La renta variable japonesa, según los expertos de Ofi Invest AM, se está beneficiando de esta tendencia estructural y sostenible. Las alzas de este mercado parecen consolidadas, con mejoras en gobernanza que refuerzan la disciplina en capital. Las recompras de acciones han alcanzado niveles récord. Todos estos factores, facilitan los flujos de compra, dentro de un escenario macroeconómico global que sigue siendo constructiva pese a la volatilidad. El crecimiento moderado en Estados Unidos, sigue respaldando la demanda externa de Japón, En cuanto a valoraciones, la bolsa japonesa cotiza por encima de su media histórica, aunque los niveles son razonables debido a la mejora de márgenes y la rentabilidad, Un mayor retorno sobre el capital propio justificaría nuevas calificaciones. Este contexto propicia que la visibilidad de las empresas japonesas cara a los inversores internacionales mejore, por la mayor rentabilidad y la constante mejora de la gobernanza. El año 2026, según los expertos de Ofi Invest AM, ha comenzado con un mercado japonés, más sólido y con mejor calificación, gracias a los fundamentales que siguen impulsando el crecimiento. En todo caso, persisten algunos riesgos, tales como la volatilidad del yen, el rápido aumento de los rendimientos de los bonos a largo plazo y la incertidumbre en el ámbito geopolítico mundial. Circunstancias que podrian dar lugar a mayores fluctuaciones en las bolsas japonesas. |