Nextep Finance: Las malas noticias ya casi no mueven la bolsa
Por el equipo de Nextep Finance En un mercado bajista, las malas noticias cotizan mucho y las buenas apenas se notan. En un mercado alcista ocurre exactamente lo contrario: las malas noticias cotizan de forma moderada y las buenas se amplifican. No es una teoría nueva. Es algo que cualquiera que lleve años en los mercados ha visto repetirse una y otra vez. Fíjese en lo que está ocurriendo ahora. Guerra. Petróleo caro. Inflación que no cede. Tipos altos. Deuda. Cinco cargas simultáneas, cada una con argumentos de sobra para tumbar cualquier mercado. Y el MSCI World está a menos de un 2% de sus máximos históricos. |
Ya le hemos hablado de las cinco fuerzas. Hoy vamos a ponerles cifras.
Porque una cosa es decir «el mercado está fuerte» y otra distinta es cuantificar qué significa eso para su cartera. El S&P 500 cerró el lunes en los 7.764 puntos. JP Morgan sitúa su recorrido potencial en los 9.000 puntos. Desde los niveles actuales, eso supone cerca de un 16% de subida. Y va en línea con nuestra propia lectura: nuestra estimación era que, sin estas cinco cargas, la bolsa cotizaría entre un 10% y un 15% por encima. Dos lecturas independientes, el mismo orden de magnitud. Conviene ser honestos con la naturaleza de esa cifra: son estimaciones, no certezas, y la propia JP Morgan la plantea como escenario optimista y no como previsión central. Pero cuando dos análisis distintos apuntan en la misma dirección, merece la pena prestar atención. |
El lunes vimos un anticipo de lo que le estamos contando |
El precio del petróleo aflojó. Solo un poco: el Brent cayó un 2,2%, hasta los 101 dólares, ante las señales de acercamiento diplomático con Irán. La reacción del mercado fue inmediata. El S&P 500 subió un 1,5% en una sola sesión. Un alivio pequeño, en uno solo de los cinco frentes, y la bolsa responde así. Es exactamente lo que le decíamos: cuando alguno de los cinco suelte la cuerda de verdad, el movimiento no será gradual ni le dará tiempo a reaccionar. |
Las dos preguntas que importan |
1. Si con todo esto encima el mercado está a un 2% de máximos, ¿dónde estará cuando estos problemas desaparezcan? 2. La relevante: ¿van a desaparecer? Nuestra opinión es que sí. No sabemos exactamente cuándo ni por qué vía —un acuerdo en Irán, un acuerdo en Ucrania, o ambos—, pero sí sabemos que a nadie le interesa que esta situación se prolongue indefinidamente. En algún momento el precio del petróleo bajará. Y cuando lo haga, la subida no será solo en renta variable: la renta fija también se beneficiará de forma importante. |
¿Quiere esperar? Llegará tarde… |
Mucha gente lo tiene claro: «ya entraré cuando esto se aclare». El problema es que cuando se aclare, el precio ya no será este. Ese 16% no se lo regalan a quien llega después de que ocurra. Se lo lleva quien estaba posicionado antes. Es la diferencia entre estar en el mercado con un asesor independiente al lado, o estar mirándolo desde fuera esperando una señal que, cuando llegue, ya habrá pasado. Y no se trata de tener liquidez parada esperando el momento perfecto. Se trata de tener la cartera construida para que, cuando la situación cambie, ya esté trabajando a su favor. |
¿Qué hemos hecho nosotros? |
Nuestra cartera recomendada ya incorpora esta lectura táctica. Está posicionada para beneficiarse del escenario que le acabamos de describir, pero con la prudencia que exige un entorno con cinco frentes abiertos. Esa es exactamente la diferencia entre invertir solo y estar asesorado: decidir qué mercados y qué fondos capturan mejor esa subida potencial, en qué proporción y con qué nivel de riesgo. Y seguir de cerca los cinco frentes para ir ajustando la cartera según se resuelvan… o se compliquen. |



