MiFID II impulsa los ingresos por asesoramiento financiero en agencias y sociedades de valores

Las Empresas de Servicios de Inversión (ESI) se encuentran inmersas en un cambio de su modelo de negocio impulsado, fundamentalmente, por la aplicación de MiFID II. Así lo refleja la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su informe anual sobre el ejercicio 2018.

Como ya hemos venido informando en elAsesorFinanciero, la CNMV confirma que la actividad de las agencias y sociedades de valores ha disminuido durante el pasado año. Según el organismo supervisor, los resultados de ambos tipos de entidades vinieron marcados por el cambio de modelo de negocio que, de forma paulatina, están experimentando, en especial las sociedades de valores. Tradicionalmente, las comisiones por tramitación y ejecución de órdenes eran la principal fuente de ingresos para las agencias y las sociedades de valores. Sin embargo, “el desplazamiento de la actividad de las sociedades de valores pertenecientes a entidades de crédito a sus matrices y el traslado de una parte de la negociación de valores admitidos a cotización en las bolsas españolas hacia plataformas de negociación radicadas en otros países europeos han motivado que el peso de esta partida haya sido menor en los últimos ejercicios”.

El citado cambio en el modelo de negocio de estas empresas se pone de manifiesto en el significativo aumento que experimentan los ingresos por asesoramiento financiero, frente a la contracción que muestran el resto de las fuentes de ingresos tradicionales, tal como constata la CNMV: “2018 fue además un ejercicio en el que las sociedades de valores vieron disminuir sus ingresos en todas las partidas, salvo en la de comisiones por asesoramiento en materia de inversión. Por su parte, las agencias de valores aumentaron sus ingresos, liderados por el incremento de las comisiones por asesoramiento en materia de inversión y por gestión de carteras. En ambos casos el aumento de los ingresos vinculados al servicio de asesoramiento en materia de inversión podría estar relacionado con la puesta en marcha de MiFID II”.

La caída de ingresos ha tenido una influencia directa en los resultados, con un menor margen bruto agregado en comparación con el del año anterior. El descenso de la actividad también se vio reflejada en unos gastos de explotación inferiores, sobre todo de las sociedades de valores. A pesar de esos menores gastos, en el cómputo global, los resultados antes de impuestos del sector se vieron reducidos en comparación con los registrados en el ejercicio anterior. En conjunto, el resultado descendió un 34,0% con respecto a 2017 (34,5% para las sociedades de valores y 25,2% para las agencias).

Además, en torno al 43% de las empresas  (39 de 91) cerraron el ejercicio con pérdidas (18 sociedades de valores y 21 agencias). El importe global de las pérdidas aumentó en más de un 70% con respecto al año anterior.