Más de la mitad de las provincias españolas no cuenta con ninguna EAF

Las EAF, Empresas de Asesoramiento Financiero, pierden presencia geográfica en el mercado nacional; un dato que abunda en la tendencia ya reseñada en elAsesorFinanciero de disminución en el número de entidades registradas en la CNMV.

En 2018, solo 12 comunidades autónomas contaban con alguna EAF, mientras que otras cuatro (Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura) más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, carecían de empresas de asesoramiento financiero. Si analizamos en detalle la distribución geográfica, vemos que solo 22 de las 52 provincias y ciudades autónomas (algo más del 42,3%) tienen domiciliada alguna empresa de asesoramiento financiero, cuando un año antes eran 25. Estas son las tres circunscripciones que han dejado de tener EAF: Albacete, Girona y Salamanca. Así se refleja en el amplio repaso al sector que realiza David Gassó, presidente de EAF-CGE, en el último número de su boletín EAF Informa.

La presencia de EAFs se concentra en las grandes metrópolis, especialmente en la provincia de Madrid, que alberga más de la mitad del censo global (53,29%). La siguiente provincia en número de EAFs es Barcelona (16,45%); solo hay tres más que superan el 3% del censo: Vizcaya, Murcia y Valencia.

En paralelo al declive en el número de empresas y a la presencia territorial de las EAFs, también cae un 17% el volumen global de ingresos, aunque en este apartado las cifras se mantienen estables e incluso crecen en las principales actividades de las EAF: los ingresos por asesoramiento se mantienen, (-0,56%), el servicio de asesoramiento a empresas se incrementa un 14,58% y el de elaboración de informes un 11, 64%. Por contra, se reducen significativamente (70,21%) otras comisiones de clientes y las retrocesiones en un 17,28%.

Destaca el hecho de que el peso de los ingresos por asesoramiento aumenta cuatro puntos hasta el 73,5%, mientras que el de las retrocesiones pasa del 18% en 2017 al 15,9% el pasado ejercicio, un porcentaje que, según Gassó, podría quedar reducida a la mitad o incluso menos, dado que “del total de retrocesiones recibidas en 2018, buena parte se devuelven a los clientes, bien minorando la facturación (con lo cual la cifra de Ingresos por asesoramiento estaría minorada), bien por abono directo al cliente”.

Bajan los clientes, crece el patrimonio asesorado

El número de clientes se reduce un 3,44% en el último año, disminución que se debe principalmente a la caída de clientes minoristas (-4,21%), lo que contrasta con el fuerte impulso en el segmento de clientes profesionales (20,06%).

El mejor dato de las estadísticas correspondientes a 2018 es el de patrimonio medio asesorado por EAF, que crece un 8,95% (22,33% en clientes minoristas y 6,64% en los profesionales. En cambio, el patrimonio medio asesorado por cliente registra un descenso general del 13,34%, marcado por el retroceso del 14,30% en los clientes no minoristas, que no se logra compensar con el incremento del 18,68% en los clientes minoristas.