Mapfre defiende la importancia del asesoramiento en un contexto de desaceleración global

El Servicio de Estudios de Mapfre ha presentado sus perspectivas globales en su informe “Panorama económico y sectorial”, en donde prevé que continúe la moderación hasta una tasa promedio del 3,1% este año. No obstante,” gracias a las políticas proactivas en materia monetaria y fiscal implementadas de forma más o menos generalizada a nivel global, la economía retomará la senda alcista hasta situarse cerca del potencial global del 3,4% en 2021”, según Gonzalo de Cadenas-Santiago, director de Análisis Macroeconómico y Financiero del Servicio de Estudios de Mapfre. Las economías emergentes seguirán contribuyendo de forma más relevante a la actividad global que las desarrolladas, creciendo de manera estable en promedio cerca del 4,5% durante los próximos años, gracias a unas condiciones financieras más benignas, una mejora en los términos de intercambio para los países productores de materias primas agrícolas, la recuperación de algunas economías en recesión (Turquía) y la salida de la atonía de economías relevantes que se desaceleraron durante 2019 (Brasil, México, India y Rusia).

Por otro lado, el informe recoge que se ve como positivo que se haya eliminado cierta incertidumbre sobre el Brexit en Reino Unido, que se realizará al gusto del partido conservador, o los acuerdos comerciales alcanzados entre EEUU y China, que permiten frenar la adición de tensiones geopolíticas. Sin embargo, destacan que se mantiene la expansión de corrientes proteccionistas y una discordancia social creciente (a las persistentes en Hong Kong, se suman oleadas de protestas en Irak, Líbano, Irán o la India, al tiempo que la inconformidad social continúa propagándose en América Latina) que amenazan afectar el crecimiento global. Más recientemente, la tensión entre EEUU e Irán a partir del ataque del 3 de enero tendrá efectos políticos y geo-estratégicos que se trasladarán al desempeño de la economía global.

En el caso concreto de la economía española, mantiene la previsión de crecimiento del 1,7% para este año, pero considera que esa ralentización proseguirá durante 2021, cuando prevé un incremento del PIB del 1,5%. La constitución del nuevo Gobierno supone un avance en términos de estabilidad y superación del bloqueo político existente. Es pronto para analizar el impacto de sus políticas, ya que no se han concretado. No obstante, existe incertidumbre en torno al diseño e implementación de la política económica que podría pasar factura en términos de la confianza de los consumidores e inversores y, en última instancia, en el desempeño futuro de la economía española.

Para Javier Lendines, director general de Mapfre AM, lo crucial en estos momentos para el inversor “es estar bien asesorado y entender bien cuál es su perfil de riesgo”. En este sentido, también ha añadido que “uno de los mayores peligros para los próximos años es el mayor riesgo que hay en las carteras”, ya que en los últimos meses, “se ha tenido que tomar un mayor riesgo en sus inversiones buscando rentabilidades”.

Ralentización en el sector asegurador

En relación al sector asegurador, Mapfre prevé que se mantenga la ralentización en los segmentos de No Vida y Vida Riesgo. A pesar de ello, la entidad estima que la aplicación generalizada de políticas monetarias acomodaticias está ayudando a frenar esta tendencia y podría contribuir a revertir la situación, pero ha dejado anclados los tipos de interés en niveles bajos. Esta situación, junto con la desaceleración del crecimiento económico, limita el desarrollo de los negocios de Vida Ahorro y rentas vitalicias tradicionales. Sin embargo, el buen comportamiento de los mercados de valores constituye un estímulo para los productos de seguros de Vida en los que el tomador asume riesgo de inversión.

En España, Mapfre asegura que el crecimiento económico continúa por encima del resto de las grandes economías de la Eurozona, pero “está en proceso de desaceleración, lo que se está trasladando al mercado asegurador”, según Lendines. El negocio de Vida Ahorro y rentas vitalicias tradicionales sigue además lastrado por el entorno de bajos tipos que afecta a toda la Eurozona y está sufriendo retrocesos en primas sin que esta situación vaya a mejorar en un futuro previsible. Según datos provisionales, el crecimiento de las primas en seguros No Vida fue del 3% en 2019, aunque quien más parece haber sufrido la desaceleración es el seguro de automóviles, que repuntó en torno al 2%, mientras que ha sido el de Salud el que más parece haber avanzado, con un 4%, debido, según Mapfre, a su carácter anticíclico.