Lydia Haueter (Pictet): Biotecnología, industria de larga duración

Por Lydia Haueter, cogestora de Pictet Biotech
Normalmente, la caída de tipos de interés es positiva para la biotecnología, mientras que su aumento menos positivo, porque es una industria de larga duración. Pero las valoraciones siguen atractivas, con muchas empresas cotizando 30 % por debajo de valor razonable. El sector está muy poco presente en las carteras y una pequeña rotación de tecnología a biotecnología puede suponer un aumento enorme de valor en esta última por la diferencia de tamaño. Además, históricamente, la biotecnología ha destacado en las recesiones del mercado, dada su naturaleza acíclica.
Es destacable que el mercado bajista en biotecnología de años anteriores ha mejorado la disciplina de I+D a proyectos de alta calidad, en un nuevo ciclo de productos, con aumento de la productividad por el uso de IA.
Biotecnología, industria de larga duración
Se está produciendo un cambio demográfico estructural, caracterizado por el envejecimiento de la población y enfoque en salud y calidad de vida, con tendencia a la individualización y creciente demanda de soluciones innovadoras y avances en prevención y diagnóstico.
En este contexto el sector biotecnológico se recupera de un mercado bajista que comenzó en 2022, con señales de interés de los inversores, que siguen infra ponderados y cuyo sentimiento ha mejorado, habiendo signos de rotación desde sectores tecnológicos, lo que puede suponer un aumento enorme de valor. De hecho, el difícil entorno los últimos años ha favorecido una mayor disciplina en el diseño de ensayos clínicos y la asignación de capital. El progreso tecnológico, necesidades médicas insatisfechas y nuevas herramientas digitales deben acelerar los ciclos de innovación. El resultado es un flujo de noticias clínicas más positivo, cuando las valoraciones son atractivas en muchos segmentos.
Además, las fusiones y adquisiciones parecen una tendencia estructural, habiendo compradores estratégicos con gran capacidad financiera. La atención se centra en empresas de pequeña y mediana capitalización en las que el mercado subestima la probabilidad de éxito, potencial comercial o valor farmacéutico estratégico.
También hay que tener en cuenta que, históricamente, las empresas de biotecnología han tenido mejor comportamiento en caídas del mercado. Individualmente son muy volátiles, pero en una cartera muestran relativa baja correlación con el índice mundial MSCI ACWI por la idiosincrasia del sector, basada en los resultados de ensayos clínicos y regulaciones, más que impulsos macroeconómicos. Para inversores con horizonte a largo plazo puede implicar crecimiento estructural.
La IA democratiza el descubrimiento de fármacos
Aunque la mortalidad por cáncer ha disminuido, la incidencia aumenta con la edad y estilo de vida. Además, las enfermedades cardíacas causan un tercio de las muertes, mientras 5 % de la población mundial vive con una de 6.000 enfermedades raras identificadas, de las que un muy pequeño porcentaje tiene tratamiento.
Ahora bien, en los últimos 30 años la industria de la biotecnología ha pasado de descubrimientos accidentales a terapias altamente sofisticadas. La caja de herramientas está en expansión, con avances en edición genética, modelos transgénicos, ingeniería de células madre, tejidos 3D sintéticos y uso inteligente de biomarcadores para seleccionar pacientes. En este sentido la inteligencia artificial (IA) es una evolución que puede acelerar las primeras etapas de investigación, mejorar la optimización de los diseños de ensayos clínicos, con menor tamaño, más robustos, rápidos y económicos, además de la revisión regulatoria. Aunque hay escasez de conjuntos de datos de alta calidad, su recopilación es mucho más eficiente con IA. Con el tiempo debe mejorar la toma de decisiones y los resultados con éxito.
Más aún, las herramientas de IA y laboratorios en la “nube”, democratizan el desarrollo de fármacos, pues reducen la necesidad de capital fijo. Las biotecnológicas pueden mantener pocos empleados, alquilar laboratorios en la nube con modelos de IA y externalizar ensayos clínicos, manteniendo los datos, propiedad intelectual y decisiones de precios. Ello favorece a empresas más pequeñas y ágiles, con equipos de gestión experimentados y activos diferenciados, muy atractivas para las grandes farmacéuticas integradas.
Fusiones y adquisiciones
Hay que tener en cuenta que la industria farmacéutica debe cubrir una pérdida de ingresos por vencimiento de patentes de cerca de 400.000 millones de dólares hasta 2030. De hecho, las fusiones y adquisiciones han sido un importante componente de la rentabilidad en 2025 en biotecnología, con creciente competencia por los buenos activos. Ello se ve favorecido por un as valoraciones atractivas, hasta 30 % por debajo de valor razonable. Más aún, la industria farmacéutica puede llegar a comprar toda la industria biotecnológica.
De hecho, la biotecnología es cada vez más motor de innovación y fuente externa de I+D, incluyendo las etapas preclínicas, estudios toxicológicos, optimización de ensayos, limpieza de datos y estadísticas, así como fabricación. Mientras que en 2013 la mayoría de nuevos medicamentos que llegaba al mercado estadounidense era de grandes farmacéuticas, actualmente el 70 % proviene de pequeñas biotecnológicas.
Nuevo ciclo de lanzamientos
Además, entramos en un nuevo ciclo de lanzamientos.
Es el caso del fármaco oncológico Daraxonrasib de Revolution Medicines, inhibidor oral aprobado para determinados usos en EEUU. En cáncer de páncreas la supervivencia a cinco años es del 3% y 90% de casos son detectados cuando es metastásico. Este inhibidor, a diferencia de otros fármacos, actúa sobre varias mutaciones. Los estudios en fase 3 indican supervivencia global de 13,2 meses.
Por su parte Axsome Therapeutics ha revisado al alza las previsiones de venta máximas de su aplicación Auvelity hasta 8.000 millones de dólares anuales después de que la Agencia del Medicamento de EEUU haya aprobado su fármaco para tratamiento de convulsión asociada a Alzheimer, primera alternativa no antipsicótica. También destaca el tratamiento de amiloidosis cardíaca por transtiretina, el «Alzheimer del corazón», poco diagnosticado, en un mercado de más de 10.000 millones.
En obesidad, el mercado está dominado por las farmacéuticas Elly Lilly y Novo Nordisk. Pero los tratamientos actuales con GLP-1 -inhibidores de péptidos similares al glucagón GLP-1-, los pacientes pierden músculo. De manera que hay biotecnológicas estudiando agentes que aseguran que solo se pierda la grasa, con moléculas pequeñas, más atractivas por costes de fabricación.
Mayor previsibilidad regulatoria
En cuanto a regulación, la cláusula de Nación Más Favorecida de la orden ejecutiva de Trump, que exige que los precios de los medicamentos de marca en EEUU se alineen con los más bajos de los países desarrollados, ha habido acuerdos individuales, lo que elimina controles sistémicos. De hecho, las tasas de aprobación en la Agencia del Medicamento de EE. UU. han seguido los precedentes históricos, habiendo mayor previsibilidad. Incluso si los Demócratas obtienen el Senado en las elecciones de Noviembre no es previsible más atención al precio de los medicamentos. Por su parte los aranceles no son un gran problema para las biotecnológicas, pues gran parte de la fabricación ya se realiza en EEUU.


