Los mercados buscan orientación en un entorno de desaceleración, según Allianz GI

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Por Hans-Jörg Naumer, responsable global de Mercados de Capitales e Investigación Temática, Allianz GI

Los mercados de capitales están buscando orientación. Nos encontramos en un entorno aparentemente contradictorio: la economía presenta un panorama muy heterogéneo (véase el gráfico de la semana) y, con la excepción de EEUU, se inclina más bien hacia el lado de la desaceleración. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido (marginalmente) sus previsiones de crecimiento y ha alertado de riesgos a la baja para la coyuntura mundial: ahora prevé un crecimiento del 3,7% tanto en 2018 como en 2019. Un factor para la revisión a la baja han sido los conflictos comerciales causados por EEUU.

El incremento de la deuda pública en un entorno de desaceleración económica no es un buen augurio. Por ello, no es de extrañar que los planes presupuestarios del gobierno italiano susciten inquietudes adicionales. El país ha acumulado una montaña de deuda de 2,3 billones de euros, la tercera mayor del mundo (en términos absolutos), y espera resolver el problema gracias al crecimiento futuro. El riesgo de que las agencias de calificación rebajen su nota ha aumentado, como también lo ha hecho la prima de riesgo de la deuda pública italiana. Por lo tanto, en la próxima semana será esencial obtener orientación.

Claves de la semana

  • Economía. En las próximas semanas se publicarán una serie de datos de precios que en conjunto deberían de confirmar nuestra perspectiva de «reflación». Del conjunto de indicadores, las ventas minoristas de EEUU y el índice manufacturero Empire State (ambos el lunes) deberían de resultar favorables. En cambio, el índice de confianza ZEW de la zona euro (martes) se prevé algo más flojo.
  • Temporada de resultados empresariales. La temporada de publicación de resultados empieza en Estados Unidos y en concreto, con el sector bancario, que se espera que haya obtenido unos buenos beneficios tanto en el negocio tradicional como en la negociación de valores, reflejando así una buena evolución global de los beneficios en el tercer trimestre. Las previsiones de consenso son de un aumento de los beneficios del 20% con respecto al mismo trimestre del año anterior, en buena medida gracias a las rebajas fiscales del presidente estadounidense, Donald Trump. Este es en parte el motivo por el que solo se elevan al 10% en Europa, donde además la situación es bastante heterogénea. Pueden darse fuertes divergencias no solamente entre los distintos sectores sino también entre las distintas empresas de un sector. El de energía debería de tener la mayor contribución al aumento total de los beneficios debido al alza del precio del petróleo. En conjunto, la inminente temporada de resultados parece presentar aún bastante margen para las habituales sorpresas positivas que deberían de gustar a los mercados.
  • Situación técnica. Desde el punto de vista técnico, tras la falta de confirmación de unos nuevos mínimos históricos a mediados de 2016, se perfiló un doble suelo para las rentabilidades del bono a 10 años en EE UU, lo que sentó las bases para un posible patrón de reversión de tendencia a largo plazo. La reciente y dinámica ruptura del nivel de resistencia en 3,05/3,1% debería haber confirmado el mercado bajista de EEUU en el largo plazo. Dadas las posiciones cortas ya elevadas de los inversores especulativos, inicialmente cabe contar con una subida de tipos sólo moderada. En este sentido, es de notar que cuanto más lento el aumento de las rentabilidades (que aún no se perfila de este modo en la zona euro), menos deberían de alterarse los mercados de renta variable. Lo último que estos necesitan es un incremento de los rendimientos más rápido debido a la política monetaria estadounidense y un ascenso de las tasas de inflación, ya que una combinación de incremento de los tipos/intereses y debilitación de los datos económicos sería negativa. En realidad, el ánimo de los inversores parece mejor que la situación técnica. Los principales índices bursátiles europeos han empeorado, y también en el mercado de renta variable estadounidense se observan señales de debilidad. Por ejemplo, el sector de transporte flaquea y a los valores del NASDAQ también parece faltarles impulso alcista. El panorama general se refleja también a escala mundial. Excluidas las acciones tecnológicas de EEUU, el índice MSCI World ya se mueve lateralmente desde hace semanas. En conjunto, esta semana promete ser complicada. Todo apunta a una disminución del apetito de riesgo.

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