Los inversores institucionales elevan la liquidez y apuestan por infraestructuras
Los grandes inversores institucionales están introduciendo cambios relevantes en sus carteras ante un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica, la inflación y la transformación tecnológica. Así lo recoge el Global Asset Owner Barometer 2026, elaborado a partir de las respuestas de 430 propietarios de activos con más de 5 billones de dólares en activos bajo gestión.
Uno de los principales cambios se produce en la asignación a liquidez. El 38% de los inversores consultados prevé aumentar sus posiciones en efectivo durante los próximos 12 meses, frente al 9% que contemplaba hacerlo en la edición de 2025. Además, el 37% asegura haber incrementado ya su liquidez o posiciones en efectivo durante el último año, mientras que otro 37% ha reducido el riesgo general de sus carteras. Casi la mitad (48%) también ha modificado su posicionamiento geográfico.
Las infraestructuras son otro de los activos que concentran las expectativas de los inversores. El 51% prevé aumentar su exposición durante los próximos 12 meses, mientras que un 47% planea elevar la inversión en renta variable de mercados emergentes y un 41% en activos vinculados a la inflación. Estos movimientos reflejan una búsqueda simultánea de diversificación, protección frente a determinados riesgos y flexibilidad para aprovechar nuevas oportunidades de inversión.
Mayor selectividad en los mercados privados
La exposición a los mercados privados continúa extendiéndose entre los inversores institucionales. El 96% de los participantes declara tener inversiones en este segmento, frente al 80% de la encuesta anterior. Sin embargo, el aumento de la exposición se está produciendo de forma más selectiva.
En concreto, el 34% prevé incrementar sus posiciones en deuda privada, frente al 48% de 2025. La valoración de los activos aparece como uno de los principales factores a la hora de decidir nuevas inversiones: el 47% de los encuestados la identifica como un elemento determinante para la asignación de capital.
El estudio también refleja cambios en las prioridades geográficas. Casi la mitad de los propietarios de activos consultados ha modificado su posicionamiento geográfico en el último año, en un contexto en el que algunos inversores buscan reducir la concentración de sus carteras y ampliar su exposición a otras regiones y mercados.
La inteligencia artificial gana peso en las estrategias
La inteligencia artificial se consolida como otra de las prioridades de los inversores institucionales. El 58% sitúa las herramientas de IA entre sus principales prioridades de inversión para los próximos 12 meses, por delante de la gestión de datos y otros sistemas vinculados al análisis y control de las carteras. En Europa, este porcentaje alcanza el 65%.
El avance de la IA contrasta, sin embargo, con el grado de desarrollo de los sistemas de gobernanza. El 32% de los participantes reconoce que la tecnología se utiliza en determinadas áreas sin una estructura de gobernanza madura, mientras que solo el 13% afirma disponer de políticas globales de IA y casos de uso definidos para la inversión.
A corto plazo, el riesgo geopolítico constituye la principal preocupación para los inversores institucionales: el 75% considera que tendrá un impacto significativo en sus decisiones durante los próximos 12 meses. La inflación y la disrupción tecnológica o relacionada con la IA aparecen a continuación, ambas con un 73%.
En un horizonte de cinco a diez años, la tecnología, la automatización y la disrupción se sitúan entre los principales factores que condicionarán las oportunidades y riesgos de inversión. El informe refleja así un escenario en el que los grandes propietarios de activos están combinando una mayor atención a la liquidez con inversiones en infraestructuras, mercados emergentes y tecnología, al tiempo que adoptan una posición más selectiva en los mercados privados.



