Los inversores han sobrerreaccionado

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Por Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM.

El arresto en Canadá de Wanzhou Meng, directora financiera de Huawei, de quien EE.UU. solicita extradición por violación de sanciones contra Irán, ha sacudido los mercados, pero no creo que este asunto vaya a tener un gran impacto en las negociaciones comerciales de EEUU con China, que van a ser muy complejas. En realidad no veo que vaya a cambiar la dinámica de las negociaciones. De hecho creo que los inversores, que actualmente están muy sensibles ante la mínima noticia, han sobrerreaccionado, de la misma manera que días antes habían sido demasiado positivos tras la reunión del G-20 en Buenos Aires.

La economía de EEUU está debilitándose y no creo que quieran tomar riesgos. De todas formas EEUU seguirá manteniendo una alta presión sobre China. El caso es que es posible que no sepamos mucho de estas negociaciones los próximos meses y puede provocar nerviosismo entre los inversores.

Por otra parte, se tiende a culpar a la Reserva Federal de todo. Es cierto que el crecimiento global y los beneficios empresariales pueden haber alcanzado máximos, pero no hay señales de recesión económica inminente. La curva de rentabilidades a vencimiento global se ha invertido este año, pero históricamente la recesión sólo se produce un año o dos después de que tal cosa ocurre.

2019 va ser otro año difícil

En 2019 se moderará el crecimiento, con mayor inflación, y peor liquidez, lo que no es favorable para acciones ni bonos. Aunque los próximos seis meses pueden ser razonables para las acciones globalmente, es previsible el final del mercado alcista en 12 a 18 meses. La renta variable de EEUU es más vulnerable, por expectativas, valoraciones y dólar demasiado caro.

Interesan países, acciones y bonos con ciclo propio o carácter idiosincrático. Es el caso de mercados menos cíclicos, como Inglaterra o menos correlacionados, como China. Considera, por orden, renta variable de Inglaterra, Suiza, Japón, emergentes, Europa y EEUU. Japón cuenta con atractiva valoración, estabilidad política, bajo apalancamiento empresarial y su moneda tiende a apreciarse cuando aumenta la aversión al riesgo. Pero el potencial es limitado en acciones de la eurozona, donde la crisis de deuda italiana puede intensificarse en un momento de desaceleración. China ofrece mejor valor entre emergentes. A pesar de preocupaciones sobre la guerra comercial y la desaceleración, el pesimismo parece exagerado cuando está tomando medidas para apoyar el crecimiento. Sin embargo, en América Latina las valoraciones son más difíciles de justificar, especialmente en Brasil, donde que el presidente electo Bolsonaro tiene que implantar políticas favorables a las empresas.

Además el periodo de subida de acciones cíclicas, especialmente tecnología, ha terminado. Sin embargo defensivas como salud y consumo básico previsiblemente lo sigan haciendo mejor. Puede haber oportunidades tácticas en el sector financiero y algunas industrias cuya valoración ha mejorado, como energía.

En bonos hay valor en deuda de EEUU a diez años al 3,5%. También pueden ser interesantes bonos de protección contra la inflación. Además, la deuda en moneda local de mercados emergentes debe beneficiarse del fin del mercado alcista del dólar en 2019. Hay valor en deuda de Rusia y Sudáfrica, cuya alta rentabilidad real proporciona amortiguación contra las turbulencias en renta fija. Pero el crédito, especialmente el high yield europeo, no proporciona suficiente valor.

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