Los dos puntos débiles de la gestión ‘value’

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Por José María Díaz Vallejo y Juan Díaz-Jove, gestores del fondo Narval de Rentamarkets

Durante los últimos 15 años el estilo ‘value’ de gestión de activos en España ha cosechado muchos éxitos, sobre todo si se compara la rentabilidad obtenida frente a la de otras formas de inversión. Sin embargo, empiezan a surgir voces dentro de la industria que advierten de que la moda del ‘value’ –entendida como los fondos de gestión activa que se apartan de los índices– se debe a los motivos equivocados.

Si sólo nos fijamos en los resultados y no en el proceso (que es lo importante), en cuanto los resultados no sean los esperados, el ‘value’ perderá su atractivo actual. Muchos nuevos gestores de este estilo de inversión han descubierto la metodología durante un mercado muy alcista, ignorando que el ‘value’ no siempre da buenos resultados. El sector de la gestión en España tiene un exceso de oferta ‘value’ que se purgará cuando el mercado corrija. No tenemos duda alguna de que el ‘value’, por definición, ha de ser un producto minoritario. La moda actual no tiene sentido.

Hay que emplear la metodología ‘value’ para lo que realmente es imbatible: seleccionar empresas en las que invertir a medio y largo plazo. Este estilo ofrece un marco de análisis global de una empresa, proporcionando las herramientas necesarias y la forma de pensar para analizar todos los aspectos de una compañía: desde el análisis del entorno competitivo de su sector, al análisis de la calidad contable, pasando por la valoración de la empresa.

Sin embargo, el ‘value’ tiene dos puntos débiles muy importantes que no hay que perder de vista:

1.- Ignora la macro

El value toma decisiones de inversión guiándose únicamente por la valoración de la empresa que se quiere comprar, ignorando por completo el entorno macro en el que opera. Esto es un error por dos motivos. Primero, cuando el entorno cambia y cambian con él las condiciones macro, la capacidad de una empresa para generar beneficios también cambia, de tal forma que lo que hoy nos parece barato mañana puede no parecérnoslo.

Y segundo, la macro tiene un impacto muy significativo en el balance por el lado del pasivo. La financiación de una compañía es absolutamente dependiente de la situación macro, por lo que, un variable tan importante no debería ser ignorada.

2.- Gestión del riesgo

Esta no es una metodología que, por sí misma, nos permita gestionar el riesgo de una cartera. Para limitar el riesgo, hay que conocer bien las empresas en las que se invierte. Las versiones más agresivas concentran mucho las inversiones para tener un peso elevadísimo en las empresas que mejor conocen.

Sin embargo, la experiencia indica que, aun teniendo toda la información, siempre es posible cometer un error de interpretación y ese error puede ser fatal si la cartera está concentrada en exceso. Además, nunca podemos imaginar los aspectos que no conocemos dentro de una tesis de inversión. El conocimiento de una compañía tiene un límite, por lo que el ‘value’ debe completarse con estrategias activas de control de riesgos.

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