Los bonos verdes de los mercados emergentes pueden impulsar la inversión en el clima

Amundi e IFC, miembro del Banco Mundial, han publicado su Informe sobre los Bonos Verdes de los Mercados Emergentes. El Informe Amundi-IFC Emerging Market Green Bond 2018 es el primer informe que se centra exclusivamente en las inversiones de los bonos verdes en los mercados emergentes. El objetivo de este informe es facilitar a los inversores el conocimiento sobre el mercado de bonos verdes en las economías emergentes, reuniendo visión de mercado y previsiones basadas en información pública que es vital para emisores e inversores. El informe completo está disponible en el Amundi Research Center.

Los mercados emergentes ofrecen importantes oportunidades de inversión relacionadas con el clima Los mercados emergentes son las regiones más expuestas a los riesgos del cambio climático, pero se enfrentan a un desafío sin precedentes para descarbonizar sus economías y mantener al mismo tiempo un desarrollo económico sostenible. Responder a los requisitos de financiación para construir nuevas infraestructuras compatibles con estos retos requiere capital tanto del sector público como del privado.

Se estima que en la actualidad se dispone de 147,4 billones de dólares de capital de inversores institucionales privados en los mercados desarrollados. Sin embargo, transferir capital a los mercados emergentes a través de oportunidades de inversión apropiadas sigue siendo un reto. Se estima que las oportunidades de inversión sin explotar ascenderán a 29 billones de dólares y abarcarán seis sectores clave (residuos, energías renovables, transporte público, agua, vehículos eléctricos y edificios ecológicos) en ciudades de mercados emergentes hasta 2030. Las oportunidades en energías renovables deberían ser mayores que esta estimación si se incluyen las zonas no urbanas.

Los bonos verdes siguen siendo la forma más viable para que los mercados emergentes financien proyectos que les permitan seguir creciendo de forma sostenible. Entre 2012 y 2018, la emisión acumulada de bonos verdes alcanzó un total de 140 mil millones de dólares en 28 mercados que, según los datos disponibles, IFC estima que podría incrementarse hasta los 210.000 o 250.000 millones de dólares en 2021. Las instituciones financieras tienen un papel importante en el desarrollo de los bonos verdes de mercados emergentes, donde representan más del 50% de las emisiones. No obstante, el reto sigue siendo la diversificación de la gama de emisores, que posiblemente pueda abrir la puerta para que compañías privadas no financieras puedan utilizar bonos verdes.

Situación actual del mercado de bonos verdes en las economías emergentes La primera emisión de bonos verdes de mercados emergentes tuvo lugar en Sudáfrica en 2012, pero el crecimiento global de los bonos verdes emergentes está siendo impulsado por China, con la región de Asia Oriental y Pacífico como responsable del 81% del mercado. A pesar de la desaceleración de la emisión global de bonos en 2018, los bonos verdes de mercados emergentes continuaron emitiéndose a un ritmo constante – se emitieron 43 mil millones de dólares en bonos verdes, con un debut de emisores en seis países.

En los mercados desarrollados las instituciones financieras representan el 18% del total de emisiones de bonos verdes, mientras que en los mercados emergentes son el mayor emisor y representan el 57%. Les siguen las sociedades no financieras (25%), las agencias gubernamentales (14%), entidades soberanas (2%) y municipales (1%). En los mercados emergentes, la energía renovable constituye el mayor sector de destino, mientras que el transporte de bajas emisiones de carbono, el agua, los edificios ecológicos y los residuos son los siguientes sectores más importantes.

El tamaño de las emisiones de bonos verdes en los mercados emergentes varía desde los 1,5 millones hasta los 4.400 millones de dólares estadounidenses, con un tamaño medio de emisión de 385 millones de dólares. Alrededor del 34% están emitidos en divisa fuerte y, excluyendo a China, las emisiones de bonos en moneda local representan un 6% de la emisión acumulada de bonos verdes de mercados emergentes. En torno a la mitad de los bonos tienen una calificación crediticia, de los que alrededor del 90% son de grado de inversión.

Aunque los mercados de bonos verdes de países emergentes han crecido inicialmente a un ritmo más lento que los de países desarrollados, han ganado terreno de forma notable en términos de cuota de emisión. La emisión de bonos verdes de mercados desarrollados representó alrededor del 2,4% de las emisiones de bonos en 2018 – mientras que en los mercados emergentes alcanzó el 3%.

Según Yerlan Syzdykov, responsable de mercados emergentes de Amundi, “Amundi está comprometida con el intercambio de información y el liderazgo intelectual para hacer frente a los principales desafíos sociales a los que se enfrenta el mundo. Contribuir al desarrollo de una financiación sostenible es fundamental para movilizar a los políticos e inversores en la lucha contra el cambio climático. Estamos orgullosos de haber colaborado en este informe que proporciona una visión única del rápido crecimiento del mercado de bonos verdes de países emergentes y de su futuro potencial por descubrir”.

Según Paulo de Bolle, director global del Grupo de Instituciones Financieras de IFC, añadió: “Nos complace colaborar con Amundi para destacar el potencial de inversión tan importante que tiene la financiación verde, una poderosa herramienta contra el cambio climático. El mercado de bonos verdes ha aumentado rápidamente en los últimos años y se espera que los mercados emergentes contribuyan cada vez más a esta trayectoria de crecimiento en el futuro. En este contexto, es crucial que tanto los emisores como los inversores dispongan de la información que necesitan para seguir invirtiendo en bonos verdes, particularmente en las crecientes economías emergentes”.