Liquidez, publicidad y solvencia: La CNMV fija su atención en los intermediarios financieros

“Son tiempos de grandes cambios y de nuevos retos en los que la CNMV no va a permanecer parada”. Así de contundente se ha mostrado el presidente de la CNMV, Sebastián Albella, durante la presentación del plan de actividades para 2020 de la entidad, que ha prometido que será un ejercicio “intenso” en el que se cumplirá su cuarto y, en principio, último año de mandato. Albella ha calificado el actual panorama como un “entorno complejo en mercados y en cuanto a regulación, que exige un nivel de presencia importante del supervisor tanto en tareas de monitorización como para el fomento en el desarrollo de los mercados financieros”.

Tras calificar 2019 como un año de “ralentización económica” marcada por los bajos tipo de interés que ha provocado “una mayor propensión del riesgo en el inversor para buscar rentabilidad”, espera que 2020 sea “muy relevante desde el ámbito normativo”, ya que se tienen previsto incorporar al Derecho español leyes relativas a la protección de los accionistas, al relanzamiento de la Unión de Mercados de Capitales, sobre la taxonomía de los mercados sostenibles y las primeras disposiciones de revisión de MiFID II, entre otras.

Por ello, el plan de actividades para este año se ha articulado en cuatro ámbitos principales en una estrategia que el propio Albella ha calificado como “ambiciosa”:

      1. Mejora en el funcionamiento de la CNMV: Incluirá, entre otros hitos, un plan de transformación digital integral de este organismo, la agilización de los procedimientos de autorización a través de trámites específicos en su página web o una planificación global de sostenibilidad de la CNMV como organización.
      2. Supervisión de los mercados: En donde se promoverá una revisión horizontal del grado de cumplimiento de la NIIF 16, la modificación de determinadas recomendaciones del Código de Buen Gobierno, se llevará a cabo un informe de situación y posibles medidas de impulso de las salidas a Bolsa y se analizará el régimen de responsabilidad e información contenida en los folletos de emisión o admisión a negociación.
      1. Supervisión de los intermediarios financieros: Se elaborará una guía técnica sobre la gestión y control de la liquidez de las instituciones de inversión colectiva, se realizará una actuación de supervisión en coordinación con ESMA sobre la gestión de la liquidez de las UCTTS, se revisará la actividad publicitaria de las principales entidades que operan en España en régimen de libre prestación de servicios de inversión, se trabajará en lo relativo a la adaptación a la nueva
        normativa de solvencia de las ESI y, también, se redactará una guía técnica sobre Ciberseguridad.
      1. Relaciones con inversores y otras partes interesadas: Incluye la elaboración de un estudio sobre la alineación de las disposiciones fiscales con los objetivos de la normativa financiera, se promoverán pruebas de estrés sobre fondos de inversión y se intentará la firma del Enhanced MMoU de IOSCO.

Hito pendiente del Sandbox

En el repaso del cumplimiento del plan de 2019, Albella se ha lamentado especialmente de la falta de implantación del banco de pruebas regulatorio (o Sandbox) “porque no se ha aprobado la ley prevista”. Aun así, se ha mostrado satisfecho de que se cumpliera el 84% de las acciones previstas, destacando, por ejemplo, la publicación automática de las notificaciones de derivados de derechos de voto, la publicación de la guía técnica para SGIIC sobre selección de intermediarios o la realización de un estudio de costes y rentabilidades de los fondos de inversión españoles en relación con los europeos.