La CNMV inicia 7 expedientes este año por denuncias anónimas en su canal whistleblowing

A comienzos de 2018, la CNMV lanzó una canal de denuncias sobre infracciones de las normas de los mercados de valores, que permite comunicar de forma anónima las posibles irregularidades de las empresas, conocido como “whistleblowing“. El presidente de la Comisión, Sebastián Albella, detalló la evolución de este canal en el Curso de la APIE en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, donde constató luces y sombras sobre su efectividad.

Según Albella, “el canal recibe muchas comunicaciones que en realidad no son denuncias, sino reclamaciones, quejas o consultas, que deberían canalizarse por otras vías. Aproximadamente, la mitad de de las denuncias presentadas no aportan ningún hecho fáctico del que pueda derivarse una actuación de la CNMV”.

En 2018, el whistleblowing recibió 704 denuncias, de las que solo 326 contenían algún elemento fáctico que pudiera derivar en una investigación del supervisor. En lo que llevamos de 2019, hasta el 14 de junio, “se habían recibido 238 comunicaciones, de las cuales únicamente 36 han sido analizadas y en 7 casos han dado lugar acciones de supervisión y algún expediente sancionador ha salido de ahí”, desveló Albella.

Mensajes a los denunciantes

Albella quiso lanzar dos mensajes a los que quieran utilizar el canal whistleblowing: “Por un lado, que estén tranquilos sobre la confidencialidad de sus denuncias. Es cierto que existe una cierta interacción con ellos y que, a veces, aportan datos que podrían hacerlos identificables, pero somos muy cuidadosos en este tema y deben tener absoluta tranquilidad sobre su anonimato. En segundo lugar, pedimos que se haga un uso apropiado de este canal de denuncias, que va dirigido a buscar infracciones en las empresas  y no es un canal de reclamaciones de asuntos particulares contra las empresa ni un canal de consultas”.

Sostenibilidad en el test MiFID II

El presidente de la CNMV también confirmó en el Curso que se van a incorporar las preferencias de sostenibilidad de los clientes a los preceptivos test de MiFID II: “Hasta ahora los lo que hacen es valorar los conocimientos inversores de los potenciales clientes; sus objetivos de inversión y su situación financiera. Con la nueva incorporación, también se preguntará por las preferencias que tienen en el tereno de la sostenibilidad. Además, estamos valorando cómo regular el asesoramiento que debe recibir el cliente, en función de las preferencias sobre sostenibilidad que declare en el test”.

Regular los tuits

Por otro lado, Albella calificó de “imprudente pero no sancionable” el reciente tuit de Ana Botín, presidenta del Santander, sobre el plan de refinanciación en DIA, confirmando que esto ha dado lugar a una reflexión en la CNMV que traerá consigo una regulación sobre las comunicaciones a través de Twitter que tengan impacto en el mercado.