La Banca Privada se vuelca con los ultrarricos entre la vigilancia del fisco

La aparición en 2016 de los Papeles de Panamá, que desvelaban cómo políticos, empresarios, famosos, y mafiosos se apoyaban en sociedades de territorios con ventajas y opacidad fiscales (offshore, en la jerga financiera) para ocultar su patrimonio, evadir impuestos o lavar dinero obtenido de manera ilegal. Esto desató la indignación de la ciudadanía y provocó crisis políticas que llevaron a un endurecimiento de las normas de intercambio de información bancaria entre países, una medida que redujo de forma considerable la proporción de riqueza escondida sin declarar, del 95% de inicio de siglo a cerca del 27%. Aun así, todavía quedaban unos 3,55 billones de dólares sin tributar en territorios offshore (una cifra que supone cerca del doble del PIB de España). Y el 80% de ese dinero está en manos del 0,1% más rico del planeta, según estima la ONG Oxfam Internacional.
Poseer activos en territorios offshore, jurisdicciones que ofrecen ventajas tributarias a los no residentes, no es un delito siempre y cuando se cumpla con las obligaciones fiscales requeridas. La mejora en el intercambio de información bancaria tras el escándalo de los Papeles de Panamá redujo la fortuna en refugios fiscales que se queda oculta, sin tributar, pero no frenó el traslado ‘legal’ de dinero a estos territorios, que siguió creciendo. El Observatorio Fiscal de la UE calcula unos 13,25 billones de dólares, el 12,5% del PIB mundial.
Por eso, la UE quiere endurecer el control sobre Banca Privada, actividad que en España mueve más de un billón de euros pero de la que no existe en Europa une definición precisa y exacta, y específicamente a los ultrarricos, a los que poseen más de 50 millones de euros. La nueva Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA) se encargará de desarrollar esta regulación, que será efectiva a partir de julio de 2027. A los ultrarricos se les reforzará la vigilancia antiblanqueo.
El problema es que en Banca Privada son habituales sociedades instrumentales, vehículos jurídicos opacos y fundaciones, entre otros, para estructurar altos patrimonios. Precisamente, la norma de la UE endurece y precisa los criterios para conocer quién está detrás de estas estructuras y obliga a identificar con mayor claridad a las personas físicas que las controlan.
Santander Private Banking mejora su propuesta a los ultrarricos
Ese ‘acoso’ fiscal a los ultrarricos preocupa al Grupo Santander, ya que el 40% de los activos de Banca Privada están en manos de lo que técnicamente se denominan clientes de ultraalto patrimonio (UHNW, por sus siglas en inglés), que cuentan con más de 30 millones de euros.
Precisamente, Santander Private Banking mejora su propuesta de valor para ultrarricos con el lanzamiento de Wealth Check, un nuevo servicio de análisis patrimonial con un enfoque integral, especializado e independiente que tomará la consolidación de posiciones como punto de partida. El nuevo servicio se ofrecerá desde Beyond Wealth, entidad jurídica diferente al banco, garantizando así a sus clientes una independencia total.
Beyond Wealth atiende de forma integral las necesidades de grandes patrimonios familiares, con independencia de los bancos con los que trabajen los clientes. Se trata de un servicio de consultoría patrimonial independiente, dirigido a familias, single family offices e instituciones. En menos de doce meses ha alcanzado ya más de 2.500 millones de euros de activos bajo supervisión en España y más de 7.700 millones de dólares a nivel global. A partir de una metodología estructurada, Wealth Check ofrece, además de la tradicional consolidación deposiciones, una radiografía completa del patrimonio del cliente. El servicio permite analizar de forma global el sistema patrimonial, identificando posibles concentraciones no intencionadas, ineficiencias estructurales, sesgos, desajustes de liquidez o exposiciones al riesgo no alineadas con los objetivos financieros, aportando una visión estratégica que permita mejorar la eficiencia y el gobierno del patrimonio.
El valor diferencial del servicio no reside únicamente en el informe final, sino en el propio proceso, que implica un diálogo profundo y estratégico con el cliente. Este enfoque permite generar un impacto estructural, ayudando a transformar la forma en que los clientes comprenden y gestionan su riqueza.
Por otra parte, Santander Private Banking evoluciona, junto a Santander Asset Management (SAM), su modelo desde una arquitectura abierta de producto hacia una de servicios, facilitando el acceso a soluciones de gestión discrecional personalizadas de algunas de las principales gestoras internacionales. Santander Private Banking es el primer banco en ampliar sus proveedores en gestión discrecional personalizada, más allá de su gestora propia. Los clientes podrán beneficiarse de las capacidades de entidades como J.P. Morgan, BlackRock o Goldman Sachs Asset Management para patrimonios superiores a 2 millones de euros.
Esta plataforma abierta de servicios de gestión complementa la actual oferta de servicios, permitiendo a los clientes no solo acceder a soluciones de terceros, sino también acceder a la visión de mercado de 3 de las principales gestoras del mundo en la gestión de su patrimonio, accediendo a servicios y condiciones de institucionales. Cada cliente podrá seleccionar la entidad gestora que mejor se adapte a sus necesidades, optar por estrategias indexadas de bajo coste y mantener la capacidad de personalizar su cartera, todo ello con la simplicidad operativa y el acompañamiento de su gestor en Santander. Este servicio complementa las capacidades de gestión y personalización propias del grupo, potenciadas por la integración de los equipos de gestión de SAM y Santander Private Banking Gestión.
BBVA se centra en EEUU y clientes de Latinoamérica
Por su parte, BBVA, que creó en 2024 una unidad para ultrarricos de EEUU y de países de Latinoamérica en Miami, BBVA Global Wealth Advisors (en 2021 abandonó EEUU tras la venta del Compas), opta por el camino de los seguros para atender a los ultrarricos. En 2025 constituyó BBVA Global Wealth Insurance Agency, para comercializar seguros de Vida Inversión. Al ser una agencia, no vende productos propios del grupo sino que asesora al cliente sobre los mejores que existen en el mercado para cubrir sus necesidades.
Esta agencia se dirige a clientes de Banca Privada con más de 2 millones de euros, por una parte, y con más de 10 millones, por otra, y se enmarca en una estrategia global que cuenta con otros dos grandes centros de Banca Privada: España y Suiza.
En el caso de Miami (hay una segunda oficina en Houston, Texas), sin despreciar desde luego a los ultrarricos de EEUU (el BBVA lleva 30 años gestionando patrimonios en el país, con el paréntesis de tres años por la venta del Compass), apunta a los latinoamericanos que posean más de 500.000 dólares. Porque es muy frecuente que las fortunas latinoamericanas tengan gran parte de su patrimonio financiero fuera del país de origen. Entre los clientes de esta unidad hay de México, Colombia, Uruguay, Perú, Venezuela (países donde el BBVA tiene presencia como banco comercial.


