Jupiter AM: La demanda física impulsa un cambio estructural en el mercado de la plata

Por Ned Naylor-Leyland, Chris Mahoney y Joe Lunn, gestores de inversiones en oro y plata. Jupiter AM
Restricciones a las exportaciones, rápido descenso de las existencias, backwardation… La plata está sufriendo convulsiones en su cotización y una disponibilidad física desigual, lo que se tradujo en primas de arbitraje de 10 dólares por onza en China frente a los mercados occidentales. A eso hay que añadir que hemos visto repetidos incrementos de los márgenes y fallos técnicos que han dado lugar a interrupciones en el mercado de futuros. Ahora, muchos inversores están atentos a la plata. ¿Qué significa todo esto?
En pocas palabras, lo que significa es que, en efecto, algunos inversores están diciendo «Quiero mi plata y la quiero ya, no dentro de unos meses». Mientras nos aproximábamos al first notice day del contrato de futuros sobre plata de marzo, volvimos a ver cómo la Chicago Mercantile Exchange (CME) sufría un «problema técnico» que obligaba a detener/pausar la contratación de futuros sobre plata cuando faltaban menos de 48 horas para un desencadenante clave como es ese primer día de aviso.
El mercado de futuros es clave
Cuando CME reabrió, el precio de la plata perdió 3 dólares por onza. Veremos qué ocurre a partir de ahora, pero la última vez que vimos un problema técnico en la negociación de la plata justo antes de que se publicaran los avisos de entrega, después asistimos a una potente racha alcista de los precios durante varios meses. El mercado de futuros se ha convertido en el punto de entrega clave para grandes cantidades de metal físico, algo que no dice mucho sobre el futuro de «Loco London» como el mercado físico más importante del mundo para metales como el oro y la plata.
A pesar del cambio de comportamiento y contrariamente a algunos comentarios vertidos en Internet, nos parece improbable que veamos un impago absoluto en el mercado estadounidense de los futuros sobre plata, pero podrían aparecer modificaciones de las reglas y liquidaciones forzadas en efectivo en algunos participantes.
La oferta de plata sufre fuertes presiones desde hace algunos años, debido al aumento de la demanda industrial de este metal para baterías, electrónica y otras aplicaciones en tecnología, medicina y defensa. La reciente escalada del precio de la plata ha aumentado la demanda inversora. En noviembre, EE. UU. incorporó la plata a su lista de minerales críticos, que son los minerales que el gobierno considera vitales para la economía y la seguridad nacional y que se enfrentan a posibles riesgos de perturbaciones en la oferta.
La cantidad de plata de las dos grandes bolsas de China, la Shanghai Gold Exchange (SGE) y la Shanghai Futures Exchange (SHFE), está menguando sustancialmente. Por ejemplo, las existencias visibles de plata en la SGE han caído hasta aproximadamente 494 toneladas actualmente, frente a un máximo en torno a 5.500 toneladas en 2020, lo que constituye un descenso de alrededor del 90%. Este hecho reviste una importancia especial, ya que allí se paga sistemáticamente una prima de 10 dólares por onza frente a los precios en Occidente.
Al mismo tiempo, las entregas físicas siguen siendo elevadas: las retiradas mensuales de la SGE se sitúan en aproximadamente 320 toneladas, lo que supone que todas las existencias de la SGE equivalen a poco más de 6 semanas de demanda al ritmo actual de retirada. Eso indica que la principal bolsa de plata física de China está operando actualmente con un colchón de existencias de plata excepcionalmente pequeño.
Las condiciones en la SHFE son similares. Las existencias de plata disponibles para entrega (on warrant) en la SHFE se sitúan actualmente en 455 toneladas, frente a las alrededor de 900 toneladas de 2020, un 50% menos. La suma de la plata visible en las dos principales bolsas de Chine asciende a 948 toneladas3.
Eso constituye un colchón limitado, incluso bajo supuestos conservadores. Al ritmo de retirada actual, las existencias visibles en las bolsas de China durarán apenas dos o tres meses. En muchos aspectos, ahí es donde se cuece todo y donde debería estar ahora la atención del mercado, en lugar de escudriñar los informes diarios sobre existencias de COMEX/CME. Es lógico que los inversores occidentales se obsesionen con las posiciones de la CME, ya que es improbable que el metal de Shanghái vuelva a Occidente en próximas fechas.
Mineral vital
Los inversores tienden a pensar en la plata física o los futuros, pero el «Loco London», el mercado extrabursátil de plata al contado del que hablábamos antes, que es un sistema de reserva fraccionaria principalmente «sin asignar», añade complejidad a este asunto. Históricamente, si los usuarios industriales o los inversores querían que se les entregaran grandes cantidades de plata física, el mercado de Londres era la primera parada, el motor del conjunto del mercado.
En lo que respecta a la plata y la inversión, es importante ser consciente de que los resultados pueden diferir sustancialmente de las expectativas. La creciente demanda industrial también hace que la plata se vuelva más cíclica y sensible a los cambios en las condiciones económicas y el sentimiento de los inversores. En un plano más general, la evolución de los precios de los metales monetarios y las acciones vinculadas a ellos depende no solo de la oferta y la demanda físicas, también de los flujos de capitales, la confianza del mercado y los sucesos macroeconómicos, factores todos ellos que pueden cambiar rápidamente.
Creemos que los viejos supuestos sobre precios y disponibilidad no están funcionando en el caso de la plata. El aumento de la demanda de plata procedente de China, tanto con fines de inversión como para la industria, junto con la persistente demanda de inversión de la India, han creado un mercado de la plata con fundamentales de demanda cada vez más potentes, pero una arquitectura de oferta cada vez más débil.
El desplazamiento desde el papel hacia el metal físico está en marcha y acelerándose, en nuestra opinión. Estamos muy atentos a lo que sucede y esperamos que la demanda del mercado a la voz de «Quiero mi plata, y la quiero ya» se mantenga firme durante un futuro previsible.


