Javier Méndez (IEAF/FEF): “Lo deseable habría sido un pasaporte único europeo para la certificación de asesores financieros”

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Javier Méndez de Llera es secretario general del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF) y director general de la Fundación de Estudios Financieros (FEF). Desde su posición en ambas instituciones, cuenta con una visión privilegiada sobre el panorama de la cualificación profesional de los asesores financieros y, a su juicio, la llegada de MiFID II ha supuesto un importante espaldarazo a la formación de los profesionales de la intermediación financiera, “algo que era absolutamente necesario”.

– IEAF-FEF es una de las instituciones con mayor trayectoria en la formación financiera y una de las primeras en ver reconocidos sus títulos y certificaciones por la CNMV para cumplir con MiFID II ¿Cómo valoran el cambio que supone esta directiva en la cualificación de los profesionales del asesoramiento?

Era algo que todos veníamos reclamando desde los ámbitos profesionales de la formación financiera. Era también evidente que necesitábamos en el sector contar con profesionales de la intermediación financiera que tuviesen un programa de formación específica, unificado en cuanto a contenidos y conocimientos. Los “guidelines” de ESMA han supuesto un gran esfuerzo a nivel europeo para poder alcanzar ese objetivo. Bien es cierto que la discrecionalidad impuesta por “Europa” a través de la MiFID II en el sentido de abrir a los distintos países los procedimientos que cada uno estimase adecuados para “certificar” a dichos profesionales no ha unificado del todo, como hubiese sido deseable, un único “pasaporte” europeo en términos de cualificación. Probablemente el “marchamo” otorgado pueda resultar bastante diferente entre países. En todo caso, pensamos que el nuevo escenario se ha gestionado muy bien por los reguladores. Hoy estamos muchísimo mejor que ayer.

– ¿Podría detallarnos las certificaciones que ofrecen ustedes a los asesores, aprobadas por la CNMV, y qué diferencias hay entre ellas?

El IEAF es la institución con mayor número de distintas certificaciones “MiFID compliant” hasta la fecha en España. En total, son siete. Diferencias entre ellas, obviamente, no puede haber muchas, si bien tratamos de adecuarlas a las necesidades de información o asesoramiento según lo establecido en la legislación y las instrucciones que en su momento estableció la CNMV. Hay que tener en cuenta que el IEAF desde hace muchos años ya tenía operativas certificaciones muy en la línea de lo que luego requirió MiFID. Una certificación como el Programa Superior de Gestión Patrimonial (PSGP) fue un pionero en los temas que cualquier profesional del sector debía de conocer.

En cuanto a la cualificación de los asesores, hoy estamos mucho mejor que antes de MiFID II”

– ¿Cuál es el perfil del profesional que se acerca a su entidad para certificarse?

Nuestro perfil es el habitual de profesionales del sector financiero, que están “expuestos” al contacto con el cliente minorista en cuanto a información y asesoramiento de inversiones. Hay una parte muy destacable que corresponde a “asesores financieros” de grandes redes de bancos o cajas; también especialistas en niveles más “altos” como “Private Banks” (nacionales y extranjeros) e incluso a personal no necesariamente “bancario” como puede ser el de asesores en “brokers” o Sociedades y Agencias de Valores. Ahora el gran reto será desarrollar un producto equivalente para los asesores que provengan del ámbito de las entidades de seguros.

– Al margen de las certificaciones, ¿desarrollan ustedes algún otro tipo de actividad dirigida a los asesores financieros?

El Instituto Español de Analistas Financieros es una institución con 53 años de historia que vela por el desarrollo y el apoyo, en todas sus facetas, a los profesionales dedicados al terreno financiero: Analistas del “sell” y “buy side”, Asesores Financieros, Gestores de Patrimonios, Financieros Corporativos, Especialistas en Riesgos…Proveemos no solo formación y la consiguiente certificación, sino también información continua para el mejor desempeño de su actividad profesional a través de conferencias de los temas relevantes de nuestra actividad, revista especializada, estudios y trabajos e incluso premios de investigación académica.

– ¿Qué le parece el que, finalmente, el supervisor haya permitido que las entidades financieras puedan implementar procesos internos de certificación en asesoramiento financiero para sus empleados?

Todos esos procesos, al menos los que hayan sido autorizados por el supervisor, son conformes a la ley, por decirlo de alguna manera. Y sí le puedo asegurar que muchas (la gran mayoría) de las entidades financieras han sido muy respetuosas con cumplir el sentido y objetivos de la nueva regulación. Ellas también han asumido los costes de control y seguimiento a las que obviamente estaban obligadas. No es un asunto que nos preocupe. El objetivo final (y deseado por todos) se está cumpliendo y eso es lo importante.

– El proceso de reducción de su red oficinas que ha acometido la banca en los últimos años ha propiciado el crecimiento de figuras como las del agente financiero y EAFIs, lo que nos aproxima a la situación de otros países europeos, donde los profesionales independientes tienen gran presencia en el mercado desde hace años. ¿Se trata de una tendencia o de una solución coyuntural? ¿Qué figura cree que tiene más potencial de crecimiento en España?

Efectivamente, los anglosajones iniciaron un modelo donde los IFA’s (Independent Financial Advisors) eran la base del asesoramiento de las inversiones. A partir de ahí, los gestores independientes y las entidades financieras competían por los productos de inversión que los IFA´s recomendaban. Yo creo que es un modelo “sano” en el sentido de que el esfuerzo se distribuye en diferentes niveles de profesionales. Es un sistema más vertical y menos horizontal, donde todos (entidades, profesionales, clientes…) deberíamos salir ganado. En teoría, es lo que debería tener éxito a largo plazo, pero también es una cuestión cultural a la que en España no estamos acostumbrados. Esto requiere tiempo. Es cierto que las entidades financieras lo han “visto” muy bien y apoyan el proceso de cambio, pero, como muchas cosas en nuestro país, la falta de capacidad financiera (¡y tamaño!) hará que el “cambio” sea lento.

– ¿MiFID II supondrá un salto cualitativo en el nivel de competencia de los asesores?

Tenemos un “ecosistema” de asesoramiento financiero (como no podría ser de otra forma) en línea con las tendencias más avanzadas del mundo. Dicho lo cual, estamos en las típicas fases iniciales donde tienen que producirse ajustes y reestructuraciones donde sobrevivirán solo los mejores en asesoramiento.

– Parece que en España las entidades y empresas de servicios de inversión se han decantado mayoritariamente por el asesoramiento no independiente para poder mantener el cobro de retrocesiones ¿Tan difícil es que el inversor español acepte el pago directo por asesoramiento?

Mi respuesta es muy sencilla. Costará muchísimo. Cultura financiera, historia…Esto liga con lo anterior, sólo los mejores podrán con ello.

– La situación actual del mercado, con bajos tipos de interés y dificultades para obtener rentabilidad sin asumir riesgo en las inversiones, ¿contribuye a poner en valor el asesoramiento financiero profesional?

Si hay una situación donde esto es cierto es la actual, efectivamente. Los que ya tenemos bastante experiencia histórica sabemos lo difícil que es asesorar o gestionar con mandatos del cliente en momentos donde sólo el riesgo compensa los bajos rendimientos y la elevada volatilidad del mercado. ¡Qué fácil era recomendar, asesorar o gestionar carteras o fondos en períodos como el año 2.000! ¿Lo recuerdan? Pero también, ¿recuerdan lo que pasó después?

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