Italia, Trump y los mercados emergentes, principales riesgos del año según AXA IM

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AXA Investment Managers actualiza, tras los primeros seis meses de 2019, los cinco principales riesgos mundiales para la economía, entre los que destaca la aparición entre ellos de la política italiana, la geopolítica en Oriente Medio (consecuencias de las decisiones de Trump) y los problemas de los mercados emergentes.

Así, desde la gestora de AXA consideran que al ciclo económico actual le queda todavía recorrido y mantienen su posicionamiento orientado al crecimiento, pero aseguran durante los próximos 24 meses las asignaciones de activos deberían empezar a tener en cuenta los riesgos inherentes. Asimismo, consideran mantener un sesgo corto en duración y que a finales de año la deuda estadounidense a diez añosllegará hasta el 3,3%. También mantienen la sobreponderación en renta variable, preferiblemente de EEUU, la zona euro y los mercados emergentes.

Nuevas amenazas bajistas

El informe de AXA IM refleja que los mercados mundiales comenzaron 2018 por todo lo alto, pero en febrero la volatilidad se disparó y los mercados financieros corrigieron. Desde entonces, ese temor persiste y otros riesgos han despuntado tanto en el plano económico como político. Los datos han empezado a empeorar más de lo previsto, mientras que el riesgo político no deja de aumentar.

En Europa, los progresos en torno al Brexit siguen siendo lentos y los líderes son incapaces de ponerse de acuerdo en cómo consolidar la unión económica y monetaria (UEM) y en cómo ofrecer una respuesta común a la agresiva postura comercial de EEUU. Todas estas incertidumbres políticas y de política económica podrían erosionar la confianza en Europa y, en última instancia, afectar negativamente al ritmo de la expansión económica.

Italia es a la vez una víctima de la impotencia de la UEM y un riesgo para ella. Tras años de austeridad y el deficiente manejo del nuevo mecanismo de resolución bancaria de la UE, las recientes elecciones generales arrojaron un resultado inesperado. El nuevo Gobierno de coalición solo parece estar de acuerdo en dejar que el déficit presupuestario crezca. El país no puede permitirse ampliar su déficit mucho más. No hay señales de reformas estructurales en el acuerdo, la inflación probablemente se mantenga en niveles bajos durante los próximos dos años y esperamos que los tipos de interés empiecen a subir a finales de 2019 o comienzos de 2020. Por fortuna, el presidente italiano Sergio Matarella parece dispuesto a actuar como contrapeso, mientras que las instituciones de la UE probablemente instiguen un cambio de rumbo.

La política estadounidense también está contribuyendo al aumento de los niveles de riesgo. La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de abandonar el acuerdo nuclear con Irán ha agravado las tensiones en Oriente Medio. Además del probable contagio político a toda la región, también pone en tela de juicio la capacidad de Irán para vender su petróleo en el extranjero. A consecuencia de ello, los precios del crudo Brent han rebotado hasta su nivel más alto desde 2014. Una consecuencia inmediata de la revalorización del petróleo es que la inflación subirá al tiempo que la política monetaria está endureciéndose en EEUU.

El endurecimiento de las condiciones financieras en EEUU y el ascenso de las materias primas también afectarán a los mercados emergentesespecialmente a los que no exportan petróleo. El otro factor que conviene considerar es la posibilidad de que se produzcan sobresaltos políticos específicos o sorpresas en materia de política monetaria, y a este respecto Argentina y Turquía parecen los países más vulnerables.

A nivel macroeconómico global, desde AXA IM apuntan que el ciclo de crecimiento tiene recorrido aún y la economía mundial debería seguir creciendo a buen ritmo, sostenida por unos sólidos fundamentales. En este entorno de crecimiento saludable y amenazas crecientes, consideran que es más necesario un enfoque activo y táctico de la asignación de inversiones. Por último, aunque el dólar estadounidense volvió a subir tras más de un año de depreciación, creen que este rebote será limitado, tanto en el tiempo como en magnitud.

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