Inverco: “El cliente español no está dispuesto a hacer un pago explícito al distribuidor financiero”

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El presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, considera que “el cliente español no está dispuesto a hacer un pago explícito al distribuidor financiero. Además, según nuestros estudios, la mayor parte de los partícipes en fondos siguen requiriendo la presencia física y ser atendidos en una oficina”.

Según declaró ayer en rueda de prensa, “esto se debe a que el 82% de los inversores en fondos son minoristas que tienen menos de 20.000 euros en fondos, por lo que al final el 90% de la comercialización de fondos se hace en entidades de crédito; un 5% en asesoramiento, y el restante 5% en gestión discrecional. Para clientes tan pequeños como los de nuestro país, el asesoramiento es muy caro y los partícipes no quieren hacer un pago explícito por los servicios de inversión. Los españoles están dispuestos a pagar a su médico o a su abogado por sus servicios, pero no a su asesor financiero. Si los volúmenes medios de inversión por cliente aumentaran, también crecería el asesoramiento”.

Cuarto supuesto de retrocesiones

Por eso, Inverco ha remitido al Ministerio de Economía y Competitividad una propuesta para incorporar un cuarto supuesto de cobro de retrocesiones en el marco de MiFID II, replicando el modelo alemán. En este supuesto, el cliente estaría informado antes y después de la comercialización de los fondos de la remuneración exacta del distribuidor y se mejoraría el servicio”.

Inverco teme que la aplicación de MiFID II sin este cuarto supuesto represente un desplazamiento del ahorro en fondos hacia productos no MiFID, como depósitos, bonos, seguros y planes de pensiones, “que son menos transparentes y menos eficientes para el cliente”.

Martínez-Aldama recordó que “Reino Unido y Holanda han sido los dos únicos países de los veintiocho de la Unión Europea que han prohibido el pago de incentivos en sus legislaciones nacionales, incluso antes de la finalización de las negociaciones de la Directiva, con las siguientes consecuencias: Encarecimiento del servicio para el ahorrador y exclusión financiera de los segmentos de ahorradores con un volumen de patrimonio más reducido (aquellos con menos de 50.000 libras, en el caso del Reino Unido): La experiencia en estos países pone de manifiesto que la prohibición de incentivos ha supuesto en la práctica consecuencias negativas más allá de sus posibles beneficios, especialmente para el segmento minorista de ahorradores, que son los que de forma mayoritaria invierten en España en Fondos de Inversión, los cuales difícilmente podrían encontrar instrumentos financieros sustituibles con las beneficiosas condiciones y características que ofrecen los fondos de inversión”.

Nervios de las entidades

Preguntado por el nivel de apoyo a este cuarto supuesto entre los socios de Inverco, su presidente destacó que “hay nervios entre las gestoras, porque faltan seis meses para la entrada en vigor de MiFID II y no hay todavía ni un borrador de la transposición de la Directiva. Las entidades lo que quieren es saber cómo quedará, para poder adaptar sus sistemas con antelación. Todo el sector coincide en que nuestra propuesta beneficia sobre todo la calidad de servicio al cliente y también tiene ventajas para los supervisores”.

Asimismo, desveló que existe predisposición del Ministerio de Economía y Competitividad a estudiar la propuesta del cuarto supuesto de Inverco.

 

 

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