Frente a los riesgos geopolíticos, la Fed probablemente reducirá los tipos

Por Franck Dixmier, director global de Renta Fija de Allianz Global Investors

La economía estadounidense sigue siendo sólida, impulsada por el consumo de los hogares, el bajo desempleo y la baja inflación. El crecimiento del sector de los servicios se había desacelerado en junio y julio, pero repuntó en agosto, con una actividad económica (medida por el informe del Institute for Supply Management’s non-manufacturing) del 56,4 por ciento, lo que supone un aumento de 2,7 puntos con respecto a julio. Sin embargo, otros datos recientes de puntos cíclicos, incluido una desaceleración en la creación de empleo, sugieren que el crecimiento puede continuar a un ritmo más moderado.

No está claro si la dinámica interna de la economía estadounidense puede compensar el deterioro del ambiente internacional. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China han empeorado, el riesgo de un Brexit duro persiste y el crecimiento mundial se ha desacelerado. A pesar de que el presidente de la Fed, Jerome Powell, descartó el riesgo de recesión en sus recientes declaraciones, estos riesgos globales están en el centro de sus preocupaciones.

En esta lucha de poder entre un crecimiento interno sólido y el aumento de los riesgos internacionales, no esperamos que la Fed se arriesgue. En cambio, esperamos que el banco central continúe su política monetaria acomodaticia manteniendo el coste del endeudamiento bajo. En línea con sus anuncios de julio, esperamos que la Fed confirme su intención de apoyar el crecimiento anunciando un recorte de 25 puntos básicos en los tipos de fondos federales (un punto base es 1/100 de un punto porcentual). Al igual que el recorte de julio, se trataría de un ajuste de mitad de ciclo para apoyar el crecimiento. Actualmente no lo vemos como un punto de entrada a un ciclo de recortes de los tipos.

Por su parte, los mercados esperan dos recortes de tipos en 2019 y dos más en 2020, y creemos que estas expectativas se cumplirán por el momento. La reducción prevista de los tipos de septiembre debería permitir que, a largo plazo, éstos se mantuvieran firmemente anclados en niveles bajos, y debería contener la apreciación del dólar estadounidense.