Fidelity: Volatilidad y oportunidades de inversión con la disputa arancelaria

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Por Bryan Collins – Responsable de renta fija asiática y gestor del FF Asian High Yield Fund, Jing Ning, gestor del FF China Focus Fund y George Efstathopoulos, Co-gestor del FF Global Multi Asset Income Fund

China ha anunciado que impondrá aranceles sobre productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares a partir del 1 de junio, tres días después de que EE.UU. duplicara los aranceles sobre 200.000 millones de dólares de importaciones procedentes del gigante asiático. La escalada comercial ha teñido de rojo las bolsas mundiales. Tanto el Dow Jones como el S&P 500 registraron sus mayores descensos desde enero de este año, mientras que las acciones asiáticas caían en la apertura de hoy.

¿Qué significa esto para los inversores?

 Bryan Collins: “Para China, las consecuencias de un arancel del 25% sobre otros 325.000 millones de dólares de productos deberían recortar el PIB del país entre 1 y 1,1 puntos porcentuales durante los próximos 12-18 meses. En el plano comercial, el riesgo informativo sigue siendo elevado mientras las negociaciones se intensifican, especialmente tras la recuperación reciente. En general, las noticias relacionadas con el proteccionismo comercial provocarán fases de volatilidad, aunque a tenor de los fundamentales macroeconómicos favorables, este hecho probablemente dé lugar a posibles oportunidades de compra, sujeto a una cuidadosa selección de emisiones y títulos.

Las represalias comerciales probablemente obliguen a China a mirar hacia su mercado interno para mantener la estabilidad social y económica, lo que posiblemente se traduzca en más medidas específicas de relajación. Recientemente, la Asamblea Popular Nacional de China confirmó que continuará con su apoyo monetario y presupuestario, junto con iniciativas para impulsar la demanda interna. Las presiones externas derivadas de la escalada de las tensiones comerciales probablemente hagan que las medidas de relajación se mantengan por ahora”.

 Jing Ning: “No ha cambiado la visión que manejaba anteriormente, a saber, que la disputa comercial entre China y EE.UU. dominará el ánimo de los inversores durante algún tiempo, y la clave es que la relación a más largo plazo ente las dos naciones probablemente sea más difusa, sin una colaboración o cooperación clara entre ellas. A muy corto plazo, esperamos que los mercados sigan presa de la volatilidad. Lo anterior no es necesariamente negativo para los inversores, a la vista de las oportunidades que surgen de la volatilidad, y estábamos descontando su posible efecto a la hora de evaluar ideas de inversión concretas, pero en general, nuestros fondos no están expuestos a empresas exportadoras y seguimos centrados en los fundamentales, sobreponderando los sectores más orientados hacia la economía interna.”

George Efstathopoulos: “La guerra comercial está repercutiendo de forma efectiva en el ánimo del mercado y se ha dejado sentir durante las últimas jornadas bursátiles. La debilidad de la bolsa y la moneda china podría continuar en el caso de que el sentimiento siga deteriorándose. En nuestra estrategia multiactivos global orientada a las rentas ya habíamos cerrado nuestra posición en CNY antes de la escalada de la guerra comercial la semana pasada. También habíamos reducido ostensiblemente la exposición al CNY en nuestras estrategias multiactivos asiáticas orientadas a las rentas antes de la semana pasada. El sentimiento bajista actual podría presentar, de hecho, oportunidades de compra, siempre que la retórica de la guerra comercial no afecte a los fundamentales. Estamos muy atentos al impacto en los fundamentales económicos.

En cualquier caso las consecuencias de la guerra comercial son, en sí mismas, bastante limitadas, comparadas con el tamaño del PIB de China y sus recientes medidas de estímulo. China tiene capacidad para actuar y amortiguar el impacto de la guerra comercial con políticas específicas y el agravamiento de la guerra comercial les dará más razones para mover ficha. China está más preparada que en 2018, ya que está estimulando su economía con medidas presupuestarias y monetarias. Los diferenciales de los bonos corporativos del mercado interno se han estabilizado, mientras que los costes de la financiación externa se han relajado de forma significativa. Esta vez, el sentimiento negativo derivado de la escalada de la guerra comercial no coincide con una crisis crediticia.

China también reforzó sus medidas de apoyo a las empresas privadas, que son clave para el crecimiento del PIB y el empleo en China. Podríamos ver políticas que estimulen aún más la liquidez para las pequeñas y medianas empresas. Estas acciones serían favorables para nuestras posiciones en bonos high yield de Asia/China. También podríamos ver más medidas de tipo presupuestario, como rebajas de impuestos o tasas. Además, también estamos muy atentos al efecto de la guerra comercial sobre la inflación, que podría sentirse tanto en EE.UU. como en China”.

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