España batirá a la eurozona en 2026 pese a más inflación y un PIB del 2,2%

La economía española mantendrá su diferencial positivo de crecimiento frente a la zona euro en 2026, consolidando una posición de «resistencia relativa». Sin embargo, el nuevo shock geopolítico en Oriente Próximo y el repunte energético obligan a reconfigurar las expectativas de las carteras de inversión: el crecimiento del PIB real se modera dos décimas hasta el 2,2% (4,8% nominal) y la inflación media repunta hasta el 3,2%.
Según el último informe trimestral de BFF Insights, titulado “España y sus territorios: fortaleza actual y desafíos futuros”, esta resiliencia —apoyada en el consumo privado, el empleo y los servicios— convivirá con una ligera pérdida de poder adquisitivo de los clientes por la moderación de los salarios reales y la presión de los precios.
A continuación, desglosamos las claves macro y fiscales que los asesores financieros deben monitorizar para la asignación de activos en los próximos meses:
El frente macro: estanflación moderada por shock de costes
Freno exterior: La demanda externa restará 0,5 puntos porcentuales al PIB este año debido a las tensiones en el estrecho de Ormuz y el encarecimiento de los costes logísticos globales.
Soporte interno: El mercado laboral actúa como amortiguador, con una tasa de paro desestacionalizada que se sitúa en el 9,9%. Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares liderarán el dinamismo territorial.
Escenario fiscal: la deuda baja del 100%, pero el déficit repunta
Para las estrategias de renta fija soberana, el informe dibuja un panorama de consolidación fiscal más estrecho:
Déficit al alza: El déficit público escalará al 2,6% del PIB en 2026 (frente al 2,4% de 2025) por el gasto extraordinario derivado del conflicto geopolítico y los desastres naturales en Andalucía y Extremadura. A largo plazo (2030), la presión del gasto en intereses, defensa y envejecimiento lo estabilizará en el 2,4%.
Hito en la deuda: La ratio de deuda pública sobre el PIB caerá por fin del umbral psicológico, situándose en el 99,9% en 2026 (desde el 100,7% de 2025), con proyección de descender al 95,1% para 2030.
Riesgo estructural para las carteras a largo plazo: BFF Insights advierte de que el crecimiento cíclico actual se agotará. La sostenibilidad de los rendimientos de los activos españoles dependerá de reformas estructurales pendientes: productividad, inversión, capital humano y la resolución de cuellos de botella como el de la vivienda.
Radiografía de las CC.AA.: oportunidades en la deuda regional
El análisis territorial de BFF deja métricas muy positivas para el análisis de riesgo de crédito autonómico:
Prácticamente en equilibrio: Las comunidades autónomas cerrarán 2026 con un déficit agregado de apenas el 0,1% del PIB.
Desalancamiento regional: La deuda autonómica se reducirá hasta el 19,6% del PIB este año. La dispersión del riesgo sigue siendo notable: seis regiones están por debajo del límite del 13%, mientras que la Comunidad Valenciana y Murcia se mantienen por encima del 30%.
Emisiones y autonomía financiera: El fondo de liquidez estatal (FLA) sigue copando el 60% de la deuda regional, pero sigue perdiendo peso en favor de los préstamos bancarios y las emisiones directas en los mercados de capitales, abriendo ventanas de oportunidad para la deuda corporativa y subsoberana.
Liquidez empresarial: La deuda comercial de las CC.AA. está bajo control (0,24% del PIB) y el Periodo Medio de Pago a Proveedores bajó en marzo a los 26,32 días, reduciendo el riesgo de circulante en las empresas proveedoras de la administración.


