El número de entidades que incrementa su red de agentes financieros no para de crecer

Los últimos datos globales que muestra el censo de agentes financieros registrados en el Banco de España y la CNMV muestra una engañosa reducción del número de total en 2019. Y, sin embargo, la competencia entre las entidades financieras por incorporar a estos profesionales a su red, especialmente entre los bancos, es cada vez mayor. Así lo demuestra el hecho de que cada vez son más las que recurren a esta figura y, en las que ya lo hacían, no dejan de aumentar el número de agentes con los que trabajan, salvo muy contadas excepciones.

La drástica reducción del número de oficinas bancarias y la creciente demanda de asesoramiento por parte de unos inversores que buscan alternativas a los productos tradicionales en el actual entorno de tipos de interés negativos, ha hecho que la cotización del agente financiero se dispare.

¿A qué obedece, entonces, el descenso en el número de agentes financieros registrado el pasado ejercicio? Los expertos apuntan varias razones, pero hay dos, estrictamente coyunturales, que han marcado este ‘bache’ en una tendencia que se ha mostrado marcadamente alcista en los 6 años precedentes. La primera y principal ha sido la aplicación de MiFID II, que exige a los profesionales una formación y certificación que antes no era necesaria, lo cual ha obligado a abandonar la actividad a aquellos que no hayan logrado adaptarse a la nueva regulación. Y la segunda, la profunda reestructuración que BBVA, líder del ranking de entidades por número de agentes, ha emprendido de su red agencial, tras el relevo en la dirección de este canal. Una medida que desde el propio banco ya anuncian que se trata de un mero paso atrás para continuar dando pasos hacia delante en un futuro inmediato.

El peso de las medidas emprendidas por BBVA han distorsionado los datos globales, dando una imagen de retraimiento de una figura que, por el contrario, no ha parado de ganar en atractivo para las entidades. Una realidad que se hace más evidente si excluimos a los bancos y analizamos cómo se han comportado las redes agenciales del resto de entidades: Empresas de Servicios de Inversión y gestoras (SGIIC). En ambos casos el crecimiento es constante en los últimos años, incluido el último ejercicio. Así, el censo de las ESI se eleva a 860 (15 más que en 2018) y en las gestoras se eleva a 97, cuando a mediados del pasado año el total de agentes que trabajan con estas entidades era de 63, lo que representa un aumento del casi el 54% en solo unos meses.

Entre los bancos, uno de los crecimientos más significativos ha sido el de Banco Mediolanum, que en los últimos años no ha dejado de apostar por los agentes financieros y ha escalado hasta la segunda posición de ranking, superando el millar de agentes y desbancando a Banco Santander, que ha pasado al tercer puesto. Por su parte, el Santander, tras unos ejercicios en que ha realizado una consolidación de su red agencial, anuncia ahora un giro en su estrategia y se suma a la tendencia general de captar nuevos agentes financieros. A mediados del pasado año, el banco presidido por Ana Patricia Botín, anunciaba su intención de traspasar la gestión de más de 250 sucursales a agentes financieros y de elevar el total de agentes hasta los 1.100.