¿En qué provincias están dejando los bancos más oportunidades a los asesores financieros?

La proverbial capilaridad de la red de oficinas bancarias en nuestro país puede quedar solo en el recuerdo de seguir el ritmo al que las entidades reducen su red de sucursales. Desde septiembre de 2008, cuando se inició la crisis económica, los bancos han cerrado casi 20.000 oficinas; en un solo decenio, se ha pasado de 45.707 sucursales a 26.011 (-19.696), lo que supone una drástica reducción del 43,1%.

A pesar de que fue el inicio de la crisis lo que propició esta tendencia, en la actualidad la banca sigue profundizando en la misma estrategia por diferentes razones, como son la popularización de la banca online y la reducción de márgenes en el negocio como consecuencia, sobre todo, de la prolongada coyuntura de tipos de interés negativos.

Y parece que la contracción de las redes bancarias aún no ha culminado. De hecho, son ya miles de municipios, especialmente en zonas rurales, los que no tienen ninguna oficina que les dé servicio, aunque en algunos casos, las entidades han optado por confiar a agentes financieros autónomos su representación en localidades donde han dejado de estar presentes de forma directa. Según los datos del Banco de España, a finales de 2017 había más de 4.100 poblaciones sin ninguna oficina bancaria; entre todas ellas suman solo el 2,7% de la población española.

La mayor reducción, en las grandes ciudades

No obstante, aunque la supresión de oficinas en el mundo rural ha tenido efectos más significativos en el mundo rural, lo cierto es que la mayor reducción de sucursales se ha producido en las grandes ciudades y en provincias con una importante concentración demográfica. Así, tres provincias catalanas (Barcelona, Tarragona y Girona) junto con la de Castellón han registrado el mayor descenso en términos porcentuales, pues allí los bancos han eliminado más de la mitad de sus oficinas. En la de Barcelona la disminución ha sido del 57,5%, porcentaje ligeramente superior al registrado en la propia Ciudad Condal (-56,8%) En segunda posición se sitúa la provincia de Castellón (-55%), seguida por las de Tarragona (-54%) y Girona (-53%).

Otras zonas con una importante concentración de población, como Valencia (-48,9%), Alicante (-48,3%) Zaragoza (-48,3%) o Madrid (-47,4%) también sufren recortes en las redes de oficinas bancarias bastante por encima de la media.

Por el contrario, las provincias con menor caída en el número de oficinas son algunas de las que cuentan con una menor densidad de población. La que menos ha sufrido este proceso, en términos relativos, ha sido Cuenca, donde el recorte ha sido solo del 16,5%, seguida por las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla (-19,6%), Teruel (-22%) y Ciudad Real (-22,3%).