El producto de inversión de más riesgo es la lotería (y nadie pide prohibirla)

Lotería

Si hay un producto en el que los españoles invertimos con más alegría nuestro dinero con la esperanza de conseguir importantes ganancias es la lotería. Pero es también el producto en el que en más ocasiones se pierde el 100% de la inversión y, por tanto, una inversión de riesgo extremo. Sin embargo, nadie pide que tenga una regulación más protectora ni que se supriman los sorteos.

En la época del año de más actividad en las diferentes Loterías, una buena parte de la población invierte con decisión una porción de sus ahorros en los diversos sorteos con la esperanza de obtener pingües beneficios, pero sabiendo también que lo más probable es que pierda la totalidad de lo que se gastó. Y cuando la mayoría lo pierde todo, nadie pide su supresión y achacan resignados la pérdida a “la mala suerte”.

Por tanto, la clave a la hora de invertir nuestro dinero en diferentes lugares no está en que los productos sean de mayor o menor riesgo, sino en la información que recibimos de quienes los comercializan. Todo el mundo sabe que la inversión en loterías, quinielas y sorteos diversos es un riesgo en el que probablemente se perderá el dinero invertido, y por eso, cuando llega el momento de los premios y no se es agraciado, la gran mayoría de los ciudadanos no rechazan el sistema y se aprestan a jugar de nuevo.

Cuando ha habido problemas en el sector financiero por la comercialización de productos de riesgo, muchas instancias políticas y sociales piden la inmediata supresión de estos productos, mediante una regulación más restrictiva. Pero la esencia de los problemas que han existido no está en las características de los productos, sino en su deficiente comercialización.

La falta de un conocimiento adecuado por parte del cliente del producto en el que invierte sus ahorros es la clave del problema. Incluso los productos financieros de riesgo extremo pueden ser comercializados, si el cliente recibe un adecuado asesoramiento y es plenamente consciente de que puede perder el grueso de su inversión.

Mejorar este asesoramiento evitará nuevos casos polémicos en el sector financiero, pero también debe ir acompañado de otro factor importante: La mejora de la cultura financiera de los españoles, para que puedan acceder con formación y conocimientos a toda la oferta del sector financiero, y sepa elegir lo que más le conviene. Por tanto, quizás las Administraciones deberían dedicar más recursos a la formación financiera y limitar las restricciones a los productos, para que también aquellos que están dispuestos a asumir riegos con conocimiento y formación tengan una gama de productos de riesgo a su disposición.