Los activos gestionados en España crecerán un 60% hasta 2030, pero la rentabilidad será un problema

El mercado español de gestión de activos y patrimonio vivirá en los próximos años su mayor expansión en décadas. Según el informe Asset and Wealth Management Revolution: A New Playbook for Profitable Growth, publicado por PwC el pasado 16 de junio, los activos bajo gestión en España crecerán a una tasa anual del 7,3% hasta alcanzar los 0,8 billones de dólares en 2030, frente a los 0,5 billones actuales. En el conjunto de Europa, el volumen pasará de 35 a 48,5 billones de dólares, con hasta 67.000 millones en nuevos ingresos potenciales sobre la mesa.
Sin embargo, el informe lanza un aviso que los asesores conocen bien de cerca: crecer en patrimonio ya no garantiza crecer en rentabilidad. El 93% de las gestoras europeas ha sufrido presión sobre sus márgenes en los últimos cinco años —el 57% la califica de alta y el 35% de muy alta—, una situación más grave que en Norteamérica o Asia-Pacífico. La compresión de comisiones es el factor principal: el 75% de las firmas ya ha reducido tarifas para seguir siendo competitivas.
El ahorro dormido, la gran oportunidad
El trasfondo de todas estas cifras es un dato estructural que define el campo de juego: más de 10 billones de euros siguen aparcados en depósitos bancarios en Europa. Las gestoras europeas administran menos del 40% de los activos de sus clientes, muy lejos del 60% que gestionan sus homólogas norteamericanas. En España, el sesgo hacia el depósito bancario sigue siendo acusado, lo que convierte al país en uno de los mercados con mayor potencial de captación para quienes sepan ofrecer alternativas accesibles y bien explicadas.
La Unión de Ahorro e Inversión de la Comisión Europea tiene precisamente como objetivo redirigir ese capital hacia los mercados de capitales. Alemania ya ha dado un paso concreto: desde enero de 2027, sus ciudadanos podrán acceder a ETF y fondos de inversión a través de cuentas de ahorro con respaldo estatal. En España, la mejora de la educación financiera y la expansión de los canales digitales están creando condiciones más favorables para movilizar ese ahorro, aunque el camino es largo.
Los mercados privados, el nuevo terreno en disputa
Uno de los cambios más relevantes para el asesor es el protagonismo creciente de los activos alternativos y los mercados privados. El informe estima que, para 2030, los ingresos procedentes de mercados privados en Europa alcanzarán los 105.200 millones de dólares, rozando los 113.500 millones de la gestión activa tradicional. Una convergencia que habría parecido impensable hace diez años.
El vehículo ELTIF 2.0 está siendo la palanca regulatoria de esta democratización, y el 43% de las gestoras europeas ya lo identifica como uno de sus principales motores de crecimiento. En España, el apetito por este tipo de productos entre el inversor minorista y el segmento de banca privada está empujando a las redes de distribución bancaria a adaptar sus catálogos. Para el asesor independiente, esto supone tanto una oportunidad como una exigencia: conocer en profundidad unos productos más complejos que los tradicionales y saber articularlos dentro de una planificación patrimonial coherente.
La tokenización aparece como la siguiente frontera. El 45% de las gestoras europeas ya la identifica como prioridad de crecimiento futuro, con el potencial de reducir umbrales de inversión y simplificar la distribución de activos privados.
El cliente rico, en el centro
El segmento de altos patrimonios y clientes mass affluent se consolida como el motor del sector: para 2030 concentrará más de dos tercios del total de activos gestionados en Europa. El informe subraya un cambio de fondo en la economía del negocio: la relación con el cliente, la distribución y la personalización valen más que la escala en fabricación de producto. Más del 90% de las gestoras considera ya las alianzas de distribución como parte crítica de su modelo de negocio.
El perfil del nuevo inversor refuerza este argumento: más digital, más autónomo y más acostumbrado a acceder a productos directamente. En España, las plataformas de gestión patrimonial digital y los neobrokers ganan terreno entre los inversores más jóvenes, lo que presiona a los actores tradicionales a combinar capacidades digitales con el valor diferencial del asesoramiento personalizado.
Cuatro modelos para sobrevivir
PwC identifica cuatro arquetipos alrededor de los que se reorganiza el sector: los grandes conglomerados que integran mercados públicos y privados con alcance de distribución masivo; las plataformas de soluciones centradas en controlar la relación con el cliente; los fabricantes ultraeficientes especializados en gestión pasiva y ETF; y los especialistas de nicho que sostienen su posición en segmentos donde pueden mantener poder de fijación de precios.
Para el asesor financiero, el mensaje de fondo es claro: el modelo de negocio basado en la acumulación de activos como fin en sí mismo tiene los días contados. Quienes definan con precisión dónde compiten, cómo acceden al cliente y qué papel juega la tecnología en su propuesta de valor serán los que capturen una parte real del crecimiento que viene.


