Allianz: El ahorrador español se retira de los depósitos bancarios, lastrados por el aumento de la inflación

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Allianz ha hecho pública hoy la novena edición de su “Informe de riqueza global”, que analiza la situación de los recursos y la deuda de los hogares en más de 50 países. En la parte que hace referencia a España, destaca el cambio global en el comportamiento de la inversión. De hecho, los hogares españoles incluso retiraron dinero de los depósitos bancarios e invirtieron “dinero fresco” en los mercados de capital, aunque los esfuerzos de ahorro se mantuvieron bastante moderados. Como resultado, los ahorradores españoles vieron incrementar a 2.9% su rendimiento en los activos financieros en 2017, casi un punto porcentual más que en 2016. Pero una mayor inflación eliminó por completo esta ganancia y el rendimiento real cayó por debajo del 1%, por primera vez en cinco años. No obstante, al analizar los últimos seis años  -desde 2012- el comportamiento de los hogares españoles no es malo, con un rendimiento medio real del 4.4%. Frente a, por ejemplo, el 3,6% en Francia, alrededor del 2% en Alemania y menos del 1% en Austria. Pero no solo el rendimiento real cayó el año pasado, los ahorradores españoles también notaron el retorno de la inflación muy directamente: las pérdidas de poder adquisitivo en los depósitos bancarios alcanzaron 325 euros per cápita en 2017, lo que pone de manifiesto el rendimiento real negativo de este tipo de activos.

Los recursos financieros de los hogares españoles crecieron un 2,4% en 2017, un poco más que el año anterior (1,7%). Al tiempo, los pasivos disminuyeron un -0.2%, por séptimo año consecutivo, aunque el ritmo de la reducción de la deuda se ha desacelerado considerablemente. Como consecuencia, el índice de endeudamiento de los hogares cayó al 66,1% en 2017, una caída de más de 20 puntos porcentuales desde la crisis del euro. Los activos/recursos financieros netos crecieron un 3,9% en 2017, también ligeramente más que en 2016 (3,5%). Con un activo financiero neto per cápita de EUR 29.740, España ocupa el puesto 22 en la lista de los países más ricos (recursos financieros per cápita, ver tabla de los 20 principales), desciende un escalón respecto al año anterior e intercambia su lugar con Corea del Sur. En la parte superior de la lista, Suiza recuperó el primer puesto que había perdido el año anterior. En general, los países europeos mejoraron su comportamiento en 2017 frente a años anteriores, esto refleja sobre todo un euro más fuerte.

España, en el lado ganador de la política del BCE

Sin embargo, los rendimientos negativos (tras la deducción de la inflación) son solo una cara de la moneda de la política monetaria ultra-expansiva. Los hogares no son solo ahorradores sino también acreedores, que se benefician de las bajas tasas de interés. Tal y como muestra nuestra “calculadora de ingresos netos por intereses“, al incluir la parte de crédito en el cálculo, los hogares españoles se beneficiaron de la política del BCE: desde el comienzo de la expansión monetaria, los ingresos netos por intereses aumentaron en aproximadamente 140 mm de euros acumulados. A otros miembros de la eurozona no les fue tan bien, los hogares alemanes, por ejemplo, sufrieron una pérdida de 110 000 millones de euros, mientras que los hogares franceses solo vieron un pequeño aumento de 4 000 millones de euros. Además, al observar todos los sectores de la economía, queda claro que España pertenece a los ganadores de la política de tasa de interés cero: aunque el estado (debido al aumento de la deuda) y los bancos (debido a la reducción de los márgenes de las tasas de interés) tuvieron que hacer frente a la caída de los ingresos netos por intereses, las compañías (no financieras) se beneficiaron de los bajos intereses; en general, la economía española podría aumentar los ingresos netos por intereses en casi 160 000 millones EUR, más del 13% del PIB. “El BCE hizo un gran trabajo para España”,comentó Arne Holzhausen, coautor del informe. “La política monetaria no convencional suavizó el proceso de reestructuración después de la crisis. Y los hogares y las empresas españolas no perdieron el tiempo, lo aprovecharon al máximo. Es bastante impresionante la rapidez con que se modificaron los balances“.

Resurge la inversión en valores 

A nivel global, en 2017 se produjo un gran cambio en el comportamiento inversor. Después de que los ahorradores ignoraran, en gran medida, las acciones y los fondos de inversión en los años posteriores a la crisis, en 2017 se registraron entradas importantes en esta clase de activos. Su participación el año pasado alcanzó casi una quinta parte de los nuevos fondos, incluso superior que en los años anteriores a la crisis. En el contexto del auge de los mercados bursátiles, esto significó que los valores registrasen el crecimiento más fuerte de todos los tipos de activos, con un incremento del 12.2%,  representando más del 42% de todos los ahorros, a finales de 2017. Seguidos, en segundo lugar, por compromisos derivados de aportaciones a compañías de seguros y planes de pensiones, que representan el 29% de la cartera de activos y cuyo crecimiento fue de un 5,2% el año pasado.

Mientras los inversores redescubrieron los mercados de capitales, los depósitos bancarios, como ya hemos visto en el caso de España, cayeron en desgracia. Solo el 42% de las nuevas inversiones llegaron a los bancos, frente al 63% del año anterior. En cifras absolutas, esto significó una caída de más de 390.000 millones de euros. Como consecuencia, el crecimiento de los depósitos disminuyó en dos puntos situándose en el 4.3% (la participación en la cartera de activos fue casi del 27%). “Los ahorradores finalmente reconocieron los signos de los tiempos”, señala Kathrin Brandmeir, coautora del informe. “El fin del amor por los depósitos bancarios, particularmente en los ‘antiguos’ países industrializados, llegó demasiado tarde. La inflación regresó. El incremento de los precios en estos países se triplicó en 2017, aunque todavía está en niveles bajos. Como resultado, las pérdidas en el poder adquisitivo de los depósitos bancarios también se dispararon: se estima que sumarán hasta 400 mil millones de euros solo en 2017″.

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