EFPA España y el IEE abogan por una reforma fiscal para impulsar el ahorro financiero
El Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha presentado el informe La fiscalidad del ahorro como palanca de crecimiento en España: análisis y reformas, elaborado con la colaboración de EFPA España, en el que concluye que la elevada carga fiscal sobre el ahorro financiero en España resta competitividad, desincentiva la inversión a largo plazo y sitúa al país entre los que soportan una mayor presión fiscal sobre las rentas del capital dentro de la OCDE y la Unión Europea.
En la presentación participaron Íñigo Fernández de Mesa y Gregorio Izquierdo, presidente y director general del IEE, respectivamente, junto a Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España. El estudio ha contado además con la participación de expertos de entidades como Banco Santander, Cobas Asset Management, AEB, Funcas, CECA, Unespa, Inverco, Cuatrecasas y KPMG.
Durante la inauguración, Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España, destacó la importancia de impulsar el ahorro privado como base del desarrollo de los mercados financieros. «Los mercados de capitales se construyen con el ahorro particular, pero para ello deben existir más incentivos», afirmó. Asimismo, puso en valor que el estudio analice la fiscalidad del ahorro desde una perspectiva comparada y reivindicó el papel de EFPA España en la promoción de la educación financiera. «Estamos cerca de los inversores y llevamos años apostando por impulsar la educación financiera. El alineamiento entre diferentes instituciones es muy positivo para alcanzar este objetivo. Espero que este informe sea un ladrillo más en la construcción del mercado de capitales que Europa necesita», señaló.
El informe sostiene que el ahorro desempeña un papel esencial tanto para el crecimiento económico como para la estabilidad financiera de los hogares. A nivel macroeconómico favorece la formación de capital y la productividad, mientras que, desde la perspectiva individual, permite afrontar proyectos vitales, financiar bienes duraderos y disponer de un colchón frente a la incertidumbre.
El estudio advierte de que la fiscalidad condiciona de forma decisiva las decisiones de ahorro e inversión. Una elevada tributación reduce la rentabilidad neta de los productos financieros y puede provocar que los inversores prioricen el tratamiento fiscal frente a la eficiencia económica de los activos, generando distorsiones en la asignación del capital.
En este sentido, Íñigo Fernández de Mesa, presidente del IEE, defendió la necesidad de aproximar el tratamiento fiscal del ahorro en España al de los principales países europeos. Según explicó, España aplica uno de los tipos máximos más elevados sobre las rentas del ahorro, con una tributación que alcanza el 30%. Además, destacó que la metodología desarrollada por el IEE sitúa a España entre los países donde el ahorro soporta una mayor carga fiscal efectiva: seis puntos porcentuales por encima de la media de la OCDE y ocho puntos por encima de la media de la Unión Europea.
Fernández de Mesa también puso el foco en la encuesta realizada entre asesores certificados por EFPA España, cuyos resultados reflejan un amplio consenso sobre la influencia que ejercen los incentivos fiscales en la elección de los productos financieros por parte de los inversores.
El informe analiza asimismo la evolución de las carteras financieras de los hogares españoles y constata una reducción sostenida del peso de las acciones cotizadas, un crecimiento de los fondos de inversión y una mayor preferencia por los activos líquidos, especialmente entre las familias con menores ingresos. Precisamente, el estudio apunta que el 48% de la cartera financiera de los hogares con rentas más bajas se concentra en cuentas y depósitos utilizables para pagos, frente al 19% de las rentas más altas.
Durante la primera mesa redonda, Virginia Arizmendi, directora de Regulación y Public Policy de Inverco, reclamó una reforma del sistema de previsión social en el territorio común inspirada en el modelo ya implantado en el País Vasco, mientras que Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa, destacó el elevado consenso existente entre las principales organizaciones financieras sobre la necesidad de mejorar la fiscalidad del ahorro.
En la segunda mesa, centrada en el asesoramiento financiero y la planificación patrimonial, Carlos González, director de Relación con Inversores, Marketing y Comunicación de Cobas Asset Management, defendió que la planificación financiera debe ir mucho más allá de la elección de productos concretos, ya que las decisiones de inversión condicionan el bienestar financiero de las próximas décadas. Además, aseguró que el principal riesgo para el inversor no son los mercados, sino su comportamiento ante la volatilidad, por lo que contar con asesoramiento financiero profesional resulta determinante. A su juicio, una fiscalidad adecuada debe favorecer el ahorro a largo plazo porque el tratamiento tributario influye directamente en el comportamiento de los inversores.
Por su parte, Margarita Torrent, economista, actuaria e inspectora financiera, apostó por implantar un sistema de adhesión automática (auto-enrolment) para fomentar el ahorro previsional, siguiendo el ejemplo de otros países donde este modelo ha demostrado su eficacia. Durante su intervención recordó las investigaciones del premio Nobel Richard Thaler sobre economía del comportamiento y explicó que «las personas suelen lamentar más las consecuencias negativas derivadas de una acción que las de no actuar, lo que provoca en ocasiones la toma de decisiones erróneas».
En materia tributaria, José Manuel Ortiz, presidente del Comité de Acreditación y Certificación de EFPA España, defendió que las ganancias patrimoniales dejen de gravarse en términos nominales para hacerlo en términos reales, descontando el efecto de la inflación. Además, advirtió de que el actual sistema mantiene desincentivos para la inversión en renta variable y abogó por corregir la doble imposición que soportan los dividendos.
La comparativa internacional incluida en el informe evidencia que la tributación conjunta de los beneficios empresariales y los dividendos puede alcanzar un tipo máximo del 47,5% en España, frente al 38,8% de media en la Unión Europea. Asimismo, el tipo marginal máximo sobre dividendos y ganancias patrimoniales se sitúa en el 30%, claramente por encima de la media tanto de la OCDE como de la UE.
En la clausura del acto, Santiago Satrústegui hizo un llamamiento a todas las instituciones para impulsar las propuestas recogidas en el estudio. «El momento político nunca es el adecuado, pero tenemos que seguir trabajando en ello», afirmó.
Por su parte, Gregorio Izquierdo, director general del IEE, agradeció la colaboración de EFPA España y calificó el trabajo como el estudio más completo realizado hasta la fecha sobre la tributación del ahorro, al combinar la perspectiva financiera, jurídica y del asesoramiento. Además, recordó que los países con menores niveles de ahorro financiero tienen mayores dificultades para alcanzar cotas elevadas de bienestar y prosperidad.



