DPM Finanzas evoluciona su identidad de marca para impulsar su modelo de asesoramiento independiente

Tras más de 13 años dedicados en exclusiva al asesoramiento financiero independiente, DPM Finanzas estrena una nueva identidad visual y corporativa. Esta evolución, según la firma, «refleja la madurez y el éxito de su modelo y da respuesta al inversor que exige una gestión patrimonial verdaderamente independiente, integral, transparente y libre de conflictos de interés«.
Con esta nueva imagen, DPM Finanzas «sigue fiel a su compromiso con los principios que dieron origen a la firma y consolida su papel como asesor patrimonial de confianza del cliente frente a la venta de productos y servicios». Su promesa de ofrecer «otra forma de invertir, sin letra pequeña» es una declaración de intenciones centrada en invertir únicamente en lo que se comprende, al margen del ruido, la urgencia o las modas del mercado. Una apuesta por la transparencia radical y la profesionalización, tomando decisiones basadas exclusivamente en las necesidades y objetivos de cada cliente, los fundamentales, la diversificación y el sentido común, y recordando que sin paciencia no hay retorno.
«Evolucionamos nuestra marca para que refleje mejor quiénes somos hoy y hacia dónde queremos seguir creciendo, siendo fieles a nuestros principios. Queremos elevar el estándar del asesoramiento patrimonial independiente. Nuestro criterio no es intuición, es experiencia, método y ética. Seguimos demostrando cada día que existe otra forma de invertir», ha afirmado Carlos Farrás, socio fundador y CIO de DPM Finanzas
Acompañando esta evolución, la firma estrena su nueva web, www.dpmfinanzas.com. Un espacio concebido para «acercar esta propuesta de valor al inversor, traduciendo la complejidad en claridad y recordando que cada decisión tomada hoy construye el patrimonio del futuro».
En esta nueva etapa, la firma reafirma su propósito de «ayudar a las personas a tomar decisiones financieras profesionales y avanzar en su visión de ser el lugar donde los inversores quieran ser asesorados y los profesionales quieran ejercer su vocación de servicio».



