Crédito europeo: ¿oportunidad ahora?

El mercado de crédito europeo continúa mostrando señales de fortaleza, según los análisis compartidos por Boutaïna Deixonne, directora de crédito europeo de grado de inversión y high-yield en BNP Paribas Asset Management, durante su participación en el podcast Talking Heads. La experta ofrece una visión detallada sobre los segmentos de deuda corporativa denominada en euros, destacando tanto las oportunidades como los riesgos que perciben para 2026.
Deixonne subraya que, aunque los diferenciales de crédito se han reducido de manera significativa en los últimos años, los rendimientos del mercado siguen siendo atractivos para los inversores. En su opinión, los fundamentales corporativos se mantienen sólidos, con empresas europeas mostrando buenos resultados de beneficios y balances saneados. Por ello, considera limitado el riesgo de una corrección significativa en el mercado, siempre que las condiciones macroeconómicas se mantengan estables. “No vemos un riesgo significativo de un cambio de ciclo de crédito en 2026, salvo que se produzca un deterioro importante de la economía, algo improbable por el momento”, afirma.
En cuanto a la dispersión entre sectores, Deixonne identifica oportunidades específicas en varios ámbitos. El sector bancario europeo destaca por su sólida capitalización, elevados niveles de provisiones y buena rentabilidad. Según la directora, estos factores favorecen la generación de ingresos, especialmente gracias a comisiones estables y a una pendiente más favorable en la curva de tipos de interés que mejora los ingresos netos por intereses. Dentro del sector, la inversión en deuda senior y deuda subordinada bancaria, incluyendo bonos de capital adicional de nivel 1, ofrece un perfil de riesgo-rentabilidad atractivo para los inversores dispuestos a asumir un riesgo moderado.
El sector inmobiliario europeo también despierta interés, aunque Deixonne reconoce que su posición contrasta con la opinión de consenso. La experta resalta la recuperación gradual de las valoraciones, la estabilidad de los ingresos por alquiler y la flexibilidad financiera de las compañías del sector, lo que refuerza su calificación de grado de inversión. Subsectores como el residencial y el logístico son señalados como áreas con resultados positivos relativos, aportando rentabilidad adicional frente a algunos sectores cíclicos.
Otro sector destacado es el de los suministros públicos, caracterizado por flujos de caja estables y defensivos, particularmente en actividades reguladas. Deixonne indica que los inversores pueden beneficiarse de segmentos de deuda subordinada en este sector, prefiriendo títulos BBB con vencimientos de cinco a diez años, que equilibran rentabilidad y riesgo.
Desde un enfoque geográfico, la directiva reconoce que ciertos países muestran un desempeño macroeconómico superior, como España e Italia. La mejora en la calidad crediticia de bancos y empresas en estos mercados ha reforzado la confianza de los inversores, con bancos que registran buenos resultados de ingresos y capitalización. Además, sectores como telecomunicaciones y suministros públicos ofrecen fundamentos sólidos y diferenciales atractivos, aumentando su presencia en las carteras de inversión.
No obstante, Deixonne advierte sobre sectores más vulnerables. La industria química presenta una recuperación limitada, debido a la intensa competencia y la presión sobre precios y márgenes. En el segmento de alto rendimiento, esta debilidad se traduce en un aumento de los diferenciales, lo que exige una selección de emisores particularmente rigurosa. Asimismo, el sector automovilístico enfrenta desafíos como la penetración de vehículos eléctricos, la competencia china y los aranceles estadounidenses. Aun así, los emisores de deuda de grado de inversión han mostrado resultados sólidos en el último año, lo que permite mantener inversiones selectivas.
En relación con la deuda de alto rendimiento, Deixonne señala que, aunque históricamente es más sensible a los ciclos económicos, la tasa de impago se mantiene contenida, estimando un 3% para los próximos 12 a 18 meses, ligeramente superior a la media histórica pero inferior a los niveles de largo plazo. La selección de emisores sigue siendo clave para optimizar rentabilidad, que actualmente se sitúa alrededor del 5%, combinando oportunidades de valor y prudencia ante emisores sobrevalorados.
Por último, la directora observa que la demanda de crédito europeo sigue fuerte desde 2023, tanto en grado de inversión como en high-yield. Los inversores optan por estrategias diversificadas: algunos prefieren duración corta para mitigar la volatilidad, mientras que otros buscan exposición amplia con gestión activa para equilibrar rendimiento, riesgo y liquidez. Deixonne enfatiza que el mercado sigue ofreciendo oportunidades, siempre que la selección de emisores y sectores se realice de forma cuidadosa y táctica.
En conjunto, la perspectiva de BNP Paribas Asset Management sobre el crédito europeo sugiere que, a pesar de los diferenciales reducidos y de la atención a sectores específicos, el mercado continúa ofreciendo oportunidades de inversión atractivas para quienes priorizan la calidad de los emisores y una gestión activa y flexible de la cartera.
Escucha el podcast en español en la web de BNP Paribas AM


