Con MiFID II, la ventaja para las EAFIs es que el cliente ya no podrá decir ‘esto el banco me lo hace gratis’

Dentro de la inquietud general por la inminente entrada en vigor de MiFID II, al menos parcialmente, las Empresas de Asesoramiento Financiero (EAFIs) parten con cierta ventaja. Así lo cree Horacio Encabo, de Andbank, quien, durante su intervención en la Jornada de Aseafi ‘Desfíos actuales y estrategias; análisis y adaptación del marco de negocio actual de las EAFIs’, ha señalado que “ahora mismo, si hay alguien realmente preparado para MiFID II esas son las EAFIs; están a años luz del resto de entidades”.

Las EAFIs están más preparadas que los bancos para la llegada de MiFID II

Encabo justifica su afirmación basándose en el hecho de que “ya tenemos Empresas de Asesoramiento Financiero que no reciben retrocesiones y que no van a declararse independientes por el nivel de exigencias que deberían cumplir; no les interesa, porque, en esencia, todas tienen un espíritu de funcionamiento independiente, sin que al cliente le importe mucho cómo se declaren”.

Reconoce, sin embargo, que la nueva normativa supondrá un aumento de costes y una reducción de los márgenes, pero es una situación que afectará a todo el sector financiero: “Hay que asumirlo y no detenerse más tiempo en eso, porque se presenta una gran oportunidad para las EAFIs, ya que se terminarán las clásicas frases de los clientes del tipo esto mi banco me lo hace gratis“.

La cuestión de declararse asesor dependiente o independiente no solo tendrá repercusiones para las empresas, sino también para los clientes. Según afirma Carlos Ferrer, de Cuatrecasas, con la legislación actual, “el asesoramiento dependiente tiene una clara ventaja fiscal sobre el independiente, que tendrá un mayor coste de IVA para el cliente”. Señala que, hasta la fecha, Hacienda no tiene claro cómo abordar este tema, pero sí que se plantea hacer algo para evitar esta discriminación, pues “la lógica fiscal no debe ser la piedra angular para decidir entre asesoramiento dependiente o independiente; tiene que haber neutralidad”.

Sea por este u otros motivos, Jorge  Canta, también de Cuatrecasas, señala que la mayor parte del mercado parece decantarse por un modelo de asesoramiento dependiente. Y añade que queda por resolver la cuestión de si se permitirá finalmente el neteo de comisiones, porque, en ese caso, habría más flexibilidad e, incluso, quienes presten asesoramiento dependiente podrán funcionar casi como independientes ante el cliente, devolviéndole las retrocesiones y operando con amplia variedad de productos.

Por su parte, Laura Sacristán, de Openfinance, afirma que el aumento de los costes y el incremento de las exigencias normativas que conlleva MiFID II solo puede afrontarse “subiéndose a la ola de la tecnología”; señala que la innovación en servicios y herramientas digitales permitirá a las empresas captar más clientes entre el segmento más joven y simplificar procesos relacionados con la seguridad. En términos de negocio, se muestra convencida de que” muchos inversores van a salir de la banca tradicional y, para captarlos, las EAFIs tendrán que ofrecer un servicio diferencial”.