Coaching, creatividad y emprendimiento financiero

Por Miguel Ángel León

Según el diccionario de la R.A.E, emprender es “acometer una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”.

La cultura emprendedora es el conjunto de cualidades, conocimientos y habilidades necesarias que posee una persona para gestionar un proyecto concreto o su rumbo profesional. La cultura emprendedora está por tanto ligada a la iniciativa y a la acción. En síntesis, dificultad, talento, motivación y acción unidos inseparablemente.

En el sector financiero existen en la actualidad dificultades “extraordinarias” motivadas por cambios en la velocidad, herramientas, tecnología, actores, valores, etc. Los efectos de la regulación MiFiD II, independencia o dependencia, ajustes bancarios, nuevos canales de distribución en el sector asegurador, fintech, robo-advisors, millenials, diversificación o start-ups, entre otros. Se trata sin duda de un entorno “disruptivo”, que debe encontrar respuestas más allá de los paradigmas tradicionales, que debe valerse de la creatividad y el talento individual y colectivo para encontrar nuevas propuestas de valor.

Estamos ante un entorno ‘disruptivo’, que debe encontrar respuestas más allá de los paradigmas tradicionales y valerse de la creatividad y el talento para encontrar nuevas propuestas de valor

Llegó la hora del “Emprendimiento financiero” global. Con este reto extraordinario y un compromiso fuerte que alimente la motivación por conseguirlo, el coaching ejerce con certeza un efecto multiplicador del autoconocimiento y una certera orientación a la acción “construída” desde la consciencia individual y del entorno, y un camino de aprendizaje indiscutible.

Coaching y creatividad como motor del cambio individual y sistémico

Sin embargo, existe, a mi parecer, una asimetría disfuncional en la gestión de los agentes del sistema financiero. En la actualidad, casi de forma generalizada, el uso de procesos de coaching individual y de equipos, inteligencia emocional, evaluación y gestión de competencias y talento, técnicas de creatividad y otras tantas aplicaciones de esta visión de las “personas profesionales”, está focalizada en colectivos reducidos dentro de las organizaciones.

No es común su utilización por parte de agentes independientes y tampoco lo es promover desde las organizaciones su extensión a este colectivo agencial. Agentes que constituyen un colectivo profesional, altamente formado y con talento, con una gran cercanía a las necesidades, a las motivaciones y a la confianza de los clientes. Y con todo ello, coaching y desarrollo del talento, ¿para qué? Ésta es la pregunta de base del coach, el poder de la acción puesta al servicio del compromiso con los objetivos.

Las respuestas son infinitas, como infinitos son los proyectos, los profesionales y, sobre todo, las personas. En sucesivas aportaciones pondré el foco con mayor concreción en temas específicos, pero como coach me resisto a finalizar sin plantear preguntas que instalen semillas de motivación a la acción que puedan ir creciendo en los diferentes actores del sistema financiero, y que verán la realidad solo cuando sean traducidas a palabras:

Para agentes actuales y futuros:

  • ¿Cuál es mi visión de negocio ante el nuevo paradigma?
  • ¿Con qué valores me comprometo y quién me los garantiza en mayor medida? ¿Cuál es mi propuesta de valor? ¿Qué elementos creativos va a tener mi marca personal? ¿Es sostenible con mis intereses y motivaciones personales?
  • ¿Cómo puedo trabajar mi resiliencia, anticiparme y adaptarme a nuevos escenarios y ponerlos a mi favor?
  • ¿Cómo voy a mejorar mi comunicación con clientes y colaboradores?

Para entidades:

  • ¿Puedo necesitar en un futuro incentivar el emprendimiento financiero dentro de mi propia organización? ¿Cómo puedo prepararme para ello? ¿Qué beneficios tendría?
  • ¿Qué pasaría si en mi entidad pudieran desarrollarse equipos de trabajo de agentes? ¿Hasta dónde podrían alcanzar los efectos de las sinergias de esa visión compartida?
  • ¿Cuál podría ser el ROI de procesos de coaching, desarrollo profesional y creatividad de mis agentes? ¿Cúales serían los efectos en las variables negocio, clientes, relación, motivación?
No nos hace falta valor para emprender ciertas cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles porque nos hace falta valor para emprenderlas. (Séneca)
-Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser. (William Shakespeare)

Share This