CNP Partners aborda el reto de las pensiones bajo la experiencia latinoamericana

CNP Partners, filial española de CNP Assurances,  ha organizado una jornada que ha llevado por título ‘Abordando el reto de las pensiones: Nuevos enfoques’. El principal protagonista de la sesión ha sido el profesor Carmelo Mesa-Lago, experto en economía de la Seguridad Social en América Latina, que ha analizado el proceso de privatización previsional que se ha llevado en los países de la región, principalmente durante el periodo de la década de los años noventa. “La reforma española de las pensiones en España genera gran controversia para muchos, pero si algo puede extraerse de la experiencia en el continente americano es que lo fundamental es ir actualizando y renovando permanente el modelo”, ha afirmado.

Para Santiago Domínguez, director general adjunto en CNP Partners, “las pensiones son el reto clave que tiene nuestra economía”, de cara a hacerlas sostenibles en el largo plazo, en una coyuntura de evidente envejecimiento de la población y de reducción de los ingresos, que aumenta los costes en el sistema y potencia sus riesgos. Por ello, “es crucial contar con expertos que extraigan las mejores conclusiones de lo que ocurre en otras partes del mundo”.

En esta línea, Mesa-Lago ha querido subrayar la enorme variedad de sistemas de pensiones que conviven en Latinoamérica, con, por ejemplo, modelos mixtos público-privados, otros de competencia directa entre ambos ámbitos, o, incluso, como en los casos de Bolivia o México, mecanismos de sustitución por el que el sistema público se reemplazó directamente por el privado. “En líneas generales, ha habido más aspectos positivos que negativos derivados de las reformas de todos ellos, pero lo que sí se refleja es que en todos los países era necesaria la implementación de cambios”.

La importancia del Estado

Entre estos hitos que han favorecido la sostenibilidad de las pensiones en estos países, Mesa-Lago ha destacado algunos como la mayor eficiencia en la gestión de las cuentas individuales, un incremento en la transparencia para el asegurado, o el reforzamiento entre los costes de la cotización y de la pensión. “En líneas generales, el gran problema en los países menos desarrollados de la zona no es sólo que la cobertura es muy baja sino que resulta muy difícil de extender”, ha afirmado Mesa-Lago.

Estos hándicaps se unen a uno mucho mayor, como es que no se ha logrado en ninguno de ellos (quizá con la excepción de Chile y Uruguay) cubrir a la mayoría de la fuerza laboral porque predomina en la región el denominado sector informal. “El problema de los sistemas privados es que no se ocupan de la solidaridad social ni por la equidad de género”, ha sentenciado Mesa-Lago. Todo ello es especialmente sensible en la región porque “tradicionalmente en América Latina las mujeres se retiran alrededor de cinco años antes, tienen una mayor esperanza de vida y, por si fuera poco, suelen tomarse periodos de excedencia para el cuidado de hijos o mayores, lo que influye de forma relevante en su pensión”.

El experto ha citado que existen países, como Chile, en los que para intentar combatir esta inequidad sea creado un bono de maternidad que genera intereses y que, al jubilarse, sirve para que se aprecie la pensión que se recibe. Por ello, para Mesa-Lago, en cualquier reforma que se precie “el Estado debe seguir jugando un papel fundamental”, en especial en países como España donde la tasa de reemplazo es menor con el paso del tiempo.