Cajamar reconvierte a antiguos empleados en agentes financieros y evita dejar pueblos sin banco

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Por Miguel Ángel Valero

A 31 de diciembre de 2018 Cajamar tiene 88 agencias en municipios de entre 300 y 5.000 habitantes, que son atendidas por 54 agentes financieros profesionales. Se reparten de esta manera: 34 en Andalucía son 34 (27 en Almería y 7 en Málaga), 1 en la Región de Murcia 1, 39 en la Comunidad Valenciana 39 (3 en Alicante, 20 en Valencia y 16 en Castellón), 12 en Castilla y León  (2 en Avila, 9 en Valladolid y 1 en León) y en 2 en Castilla-La Mancha (concretamente, en Cuenca). Todas esas agencias ellas se ubican en poblaciones donde no hay oficinas, ni corresponsalías de Cajamar, que garantiza así el acceso a los servicios bancarios básicos a sus habitantes sin tener que asumir el elevado coste del mantenimiento de una sucursal.

“En Cajamar los agentes financieros no son profesionales contratados para el desarrollo de esta función, sino antiguos empleados que se han reconvertido”, explican en la mayor cooperativa de crédito de España. “Damos preferencia a nuestros propios empleados para desarrollar la red de agentes financieros locales, lo que les permite permanecer vinculados a estas poblaciones y evitar entrar en programas de movilidad geográfica”, insisten en la entidad, impulsora del Grupo Cooperativo Cajamar, que controla la mitad del mercado de las cajas rurales en España.

Este proceso de cesión de la sucursal al agente financiero (generalmente, un antiguo empleado de la caja rural) comenzó en la provincia de Almería, que ha perdido casi la mitad de sus oficinas bancarias en diez años (de 700 en 2008 a 400 diez años después). Y se ha ido extendiendo, debido a su éxito, a toda la red de Cajamar en España.

La gran ventaja de este modelo es que el cliente no nota la diferencia con la oficina convencional, aunque en el rótulo de la sucursal queda meridianamente claro que está siendo gestionada por un agente financiero profesional “colaborador”. A diferencia de otras entidades, donde el agente financiero corre con los gastos operativos de la sucursal, Cajamar es quien asume esos costes. El “colaborador” tiene con la cooperativa de crédito una relación de autónomo, y recibe una comisión si consigue aumentar la cartera de clientes y el negocio que ha heredado.

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Corresponsalías y oficinas itinerantes

Además de esta red de 88 agencias y de 54 agentes financieros profesionales, para la prestación de servicio a pequeñas poblaciones, evitando su exclusión financiera, Cajamar cuenta además con corresponsalías en localidades de menos de 5.000 habitantes. “Se trata de puntos de atención a clientes abiertos a determinadas horas y días de la semana, que facilita la prestación de servicio financiero en aquellas poblaciones que no cuentan con ninguna otra entidad financiera”, precisan en la entidad.

Otra forma de llevar el sistema financiero a las pequeñas poblaciones son las oficinas itinerantes, instaladas en vehículos que se desplazan a localidades donde no hay sucursales, ni corresponsalías, ni existen agentes financieros. Cajamar dispone de 5 vehículos que se desplazan en ruta a 38 pequeñas poblaciones en la Comunidad Valenciana y Andalucía oriental, que oscilan entre los 170 habitantes y los 1.500 habitantes. En 2018 atendieron a más de 21.500 personas y recorrieron para ello más de 61.200 kilómetros.

Con datos a 31 de diciembre de 2018, Cajamar cuenta con una plantilla de 4.295 profesionales y 949 oficinas, y que sumadas las ventanillas, agentes financieros y oficinas itinerantes hacen un total de 1.067 puntos de atención y asesoramiento a clientes, de los que 351 (32,9%) están en localidades de menos de 5.000 habitantes, 126 (11,8%), en pueblos con entre 5.000 habitantes y 10.000, 103 (9,7 %), en los que tienen entre 10.000 habitantes y 20.000, y 487 (45,6 %) en ciudades de más de 20.000 habitantes.

 

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