Bulgaria y España, los únicos países de la UE donde se puede asesorar sin ninguna cualificación

carlos tusquets

Carlos Tusquets, presidente de EFPA España, ha escribo un artículo en e Diari de Tarragona, recogido en la web de la asociación, en el que destaca que “tenemos que trabajar para que se deje de cumplir la máxima del `Spain is different´, en lo que respecta a la no exigencia de cualificación para los profesionales del asesoramiento. Bulgaria y España comparten el dudoso honor de ser los dos únicos países del continente europeo en los que un asesor que se siente delante de un cliente para ofrecer consejos de asesoramiento o dar información aún no necesita contar con ningún tipo de cualificación”.

Añade que “es algo que por fin cambiará con la entrada en vigor el año que viene de MiFID II, que perseguirá que los profesionales se cualifiquen, de una u otra forma, bajo las premisas de la calidad en el asesoramiento, la formación continua y el cumplimiento de unos criterios éticos claros”.

En su opinión, “sólo basta que nos fijemos en otros países que nos sacan años de ventaja en cuanto a la protección del cliente. Creo que tanto el sector como los propios ahorradores estamos concienciados para aprovechar el escenario que se nos presenta. A partir de ahora, todo cliente ahorrador, deberá disponer de un profesional cualificado y con experiencia a la hora de gestionar o asesorar sobre sus ahorros financieros, igual que acude a un profesional cuando necesita que le realicen un diagnóstico médico”.

Educación como motor del cambio

En su opinión, “sin duda, la mejora en la educación financiera se tiene que convertir en uno de los motores básicos del cambio de modelo en el mercado, ya que tiene un impacto muy relevante para los clientes. En realidad, tenemos que lograr que los clientes sean cada vez más conscientes de sus necesidades financieras, para que tomen decisiones “informadas” en relación con sus inversiones. Para ello resulta esencial que sus asesores contemos con una cualificación lo más elevada posible y que formemos e informemos adecuadamente a nuestros clientes. A partir del año que viene, con la entrada en vigor de la nueva directiva comunitaria MiFID II, el cliente se situará en el centro del asesoramiento, lo que permitirá desterrar algunas prácticas no muy recomendables del pasado. para ello, y en aras a la exigencia de calidad que se demanda, la información clara, transparente y comprensible es la base del cambio que se precisa”.

Y concluye que “las entidades financieras deberán adaptarse al modelo de asesoramiento que cada una determine como objetivo. Asimismo, otros modelos como el de los agentes financieros o las EAFI tendrán que avanzar en su especialización, para afrontar los retos que plantea el cobro directo al cliente con la nueva normativa comunitaria”.

 

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