BNP Paribas AM cree que los inversores deben mantener la cautela pese a las ganancias de comienzos de año

El último trimestre de 2018 fue uno de los peores que se recuerdan en la reciente historia de los mercados de renta variable. Las incertidumbres geopolíticas y económicas repercutieron negativamente en los mercados de todo el mundo, lo que afectó de manera relevante al comportamiento de muchos fondos de inversión. Sólo los beneficios obtenidos durante las sesiones bursátiles posteriores a la Navidad salvaron algo la situación y evitaron que la caída anual en el conjunto del ejercicio hubiera sido peor que en el infausto 2008.

Uno de los fondos que se vio afectado, aunque en su categoría fue de los que mejor capeó el bajón, fue el Parvest Disruptive Technology, de la gestora BNP Paribas Asset Management, que invierte en una cartera concentrada de entre 30 y 50 títulos globales que busca beneficiarse del modo en que las nuevas tecnologías están cambiando el mundo. Lanzado en 2013 bajo la clase de renta variable global, su índice de referencia es el MSCI World, acumulando una rentabilidad anualizada del 6,55% desde su nacimiento, a pesar de la exposición tan relevante que tuvo en la recta final del pasado año.

Según fuentes de la gestora, el fondo “se vio superado por su índice de referencia en términos relativos”, dado los malos resultados que cosecharon los títulos tecnológicos en el último trimestre del pasado ejercicio. Esto fue debido a “las dudas relativas a la sostenibilidad del crecimiento global, que se dispararon en diciembre con la ralentización de China y las decepciones continuas de la Eurozona”. En opinión de esta entidad, “en 2018, los inversores se lamentaban por las circunstancias que habían definido 2017 (crecimiento sólido, liquidez abundante e inflación modesta) y que hicieron que los activos de riesgo subieran con fuerza”.

A 31 de enero, el fondo ha cosechado en un mes una rentabilidad del 12,13%, aunque los propios gestores laman a la cautela y afirman que los inversores “deberán tener mucho cuidado al capear esta nueva fase de la economía global en la que seguramente se produzca un crecimiento más débil y una liquidez menor, y la perspectiva de mayores rentabilidades en la renta fija”.

Cambio de tercio

Sin embargo, todo parece haber cambiado en 2019. Durante enero, el MSCI World subió alrededor de un 8%, recuperando la mitad de las pérdidas sufridas durante el anterior trimestre. La euforia parece haberse instalado entre muchos inversores, pero los expertos recomiendan cierta cautela. Es el caso de Daniel Morris, senior investment strategist, CFA charterholder en BNP Paribas AM, ya que “los mercados de acciones ahora han descartado nuevos aumentos de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EE. UU. o, incluso, el comienzo de una restricción monetaria por parte del BCE y ya han descontado una desaceleración del crecimiento económico en general, por lo que los inversores bien podrían asumir que hay poco espacio para las ganancias en la renta variable”.

En su opinión, “la recuperación se ha producido después de una de las mayores ventas masivas”, demostrando en el siguiente gráfico que la recuperación del mercado durante el último mes aproximadamente ha sido la tercera mejor en los últimos 45 años.

 

Importantes ventas y rebajas de S&P 500, junto a sus rebotes

Datos a 22 de febrero de 2019. Fuente: Bloomberg, BNP Paribas Asset Management

 

A pesar de todo, advierte Morris, “los rendimientos pasados no resultan un indicador del rendimiento futuro. En caso de que se materialice un acuerdo comercial entre China y EEUU, podría ocurrir que los precios ya reflejen plenamente las ganancias del acuerdo, haciendo que los mercados se detengan o incluso desencadenen una corrección tras descontar el hecho”.

También advierte que “el crecimiento económico no se está acelerando y tampoco el repunte de las ganancias. De hecho, parece probable que se produzca una recesión en los beneficios – las ganancias de las compañías en el primer trimestre de 2019 en comparación con el primer trimestre de 2018 – aunque las previsiones ahora también apuntan a una recuperación en relación a las ganancias del cuarto trimestre de 2019. Sin embargo, esa recuperación, nuevamente basada en las expectativas actuales, llevará las tasas de crecimiento a niveles más bajos que en el cuarto trimestre de 2018”.