Banca March prevé que la economía española crezca menos en 2016 que en 2015

La economía española moderará su crecimiento a lo largo de 2016 hasta niveles del 2,7 interanual, frente al 3% alcanzado en el ejercicio 2015. Así se contempla en las perspectivas económicas de Banca March, dadas a conocer por el director de Estrategia de Mercados de la entidad,  Alejandro Vidal, y el director general de March Asset Management, Miguel Ángel García.

Según los expertos de Banca March “los indicadores adelantados señalan que seguirá el dinamismo económico, pero a un menor ritmo, aunque con un nivel de confianza económica en máximos de la última década”.

“Los menores precios del petróleo y los estímulos fiscales han empujado el consumo privado, pero su efecto perderá impulso en los próximos trimestres, frenando la demanda interna, apuntaron”. Tampoco se espera una mayor aportación de la demanda externa, debido al “modesto” crecimiento mundial y el aumento de las importaciones (mayor factura energética).

Para los responsables de Banca March, esta circunstancia no es representativa exclusivamente de España, al contrario de anteriores recuperaciones económicas, la actividad mundial ha seguido una senda de desaceleración y el avance del PIB en 2015 es el más bajo desde la crisis. “Los elevados niveles de deuda y el freno de las economías emergentes son riesgos a la baja que seguirán presentes”, comentó Vidal.

El comercio mundial confirma este menor dinamismo, reflejando la debilidad de las economías emergentes, que registraron un fuerte descenso en su volumen de importaciones. Como contrapeso a este freno del crecimiento, Banca March apunta a los menores costes energéticos y una política monetaria expansiva como los factores de soporte. No obstante, tras años de tipos de interés en mínimos, los efectos positivos de estas políticas podrían estar perdiendo efectividad.

Aceleración gradual de la Eurozona

El escenario de menores precios energéticos y bajos tipos de interés permitirá que la economía de la Eurozona mantenga una tendencia de aceleración gradual. Banca March prevé que en 2016 el PIB avance a ritmos del 1,7%, el más elevado desde 2011.

Esta aceleración viene impulsada por la reactivación del consumo privado. La confianza de los consumidores terminará 2015 en niveles por encima a su promedio histórico.

Tras la doble recesión que atravesó la economía, los empresarios se muestran más optimistas y los niveles de confianza adelantan un repunte del crecimiento en los próximos meses. Además de la mejora de la economía doméstica, la depreciación del euro impulsará las exportaciones.

Según comentó Alejandro Vidal, “las grandes economías de la región han seguido una recuperación desigual y marcada por la crisis de deuda pública”. Solamente Alemania ha recuperado el nivel de actividad previo a la crisis.

En cualquier caso, Banca March advierte de que la inversión empresarial da “síntomas de debilidad”. A pesar de las medidas de estímulo del BCE, que derivaron en bajos tipos de interés y mayor competitividad vía tipo de cambio, la inversión volvió a frenarse, indicó Vidal.

Este bajo ritmo de inversión reduce el crecimiento potencial de la economía, lo que unido a un nivel de desempleo en la región todavía elevado, podría frenar más de lo previsto el impulso del consumo.

Reactivación inmobiliaria y consumo privado en EEUU

La primera economía mundial seguirá un crecimiento “sólido pero no elevado”. En Banca March prevén una ligera aceleración de la actividad, pero que no alcanzaría niveles de anteriores recuperaciones económicas, al mantenerse por debajo del 3%.

En los últimos 12 meses la economía ha creado más de dos millones de puestos de trabajo y la tasa de paro se acerca a niveles de pleno empleo. “Esta fortaleza del mercado laboral permitirá que los salarios aceleren su crecimiento en los próximos meses y, con ello, el consumo”, destacó Vidal, quien añadió que “la actividad estará impulsada por la reactivación del sector inmobiliario pero, sobre todo, por el consumo privado”.

Frente a la fortaleza de la economía doméstica estadounidense, la apreciación del dólar frenará las exportaciones, lo que unido a la caída de la inversión en el sector energético (shale gas) restará décimas al crecimiento. Banca March estima que la menor inversión energética restó como promedio cuatro décimas al PIB en 2015 y no se espera una recuperación en el corto plazo.

Moderación del crecimiento, pero no un desplome de la actividad

Banca March anticipa que se mantendrán dos velocidades dentro de la economía china: fuerte crecimiento en los servicios, frente a una industria en desaceleración. No obstante, y a medida que el sector terciario gane peso en el PIB, el crecimiento conjunto se mantendrá en el 6%-6,5%.

Los indicadores de actividad, y sobre todo la confianza de los empresarios, se ha estabilizado: el PMI compuesto privado subió en octubre a 49,9 desde el 48 anterior. Asimismo, el crecimiento de los salarios confirma que el consumo recobrará dinamismo.

La menor demanda desde China y la caída de los ingresos de los países productores de materias primas pesaron más de lo esperado en el crecimiento conjunto de las economías emergentes. La divergencia entre economías exportadoras de materias primas y las consumidoras seguirá presente, al menos en la primera mitad de 2016. Por grandes regiones, este escenario favorece las expectativas de crecimiento de Asia frente a Latinoamérica.

Inflación contenida, aunque al alza

El BCE ampliará sus medidas de estímulo en la próxima reunión de diciembre. Las expectativas de inflación siguen siendo muy reducidas y los riesgos sobre los precios todavía son a la baja, por lo que la autoridad seguirá luchando contra el riesgo de deflación.

Por su parte, la Reserva Federal comenzará un ciclo de subida de tipos gradual. Se espera que a finales de 2016 el precio del dinero se sitúe en niveles de entre el 1%-1,25%, es decir, una subida muy paulatina.

La subida de tipos por parte de la Fed seguirá dando apoyo al dólar.  No obstante, el valor de la moneda estadounidense frente a sus principales contrapartidas se sitúa en su nivel más alto de la última década, por lo que su potencial alcista se está agotando. Frente al euro, podría acercarse al nivel de paridad. La previsión para 2016 es un nivel en torno a los 1,05 EUR/USD.

La rentabilidad de las letras del Tesoro, del Euribor y de los depósitos bancarios sigue siendo exigua. Las rentabilidades de las letras españolas a 12 meses están en negativo; el Euribor a 12 meses en el 0,10%; el tipo de interés de los depósitos por debajo del 0,4%, y los pagarés de empresas no financieras (que se emiten muy ocasionalmente) ofrecen rentabilidades de entre 0,6% y 1,0% a 12 meses.

En este contexto, los bonos periféricos presentan casi la única alternativa con potencial de revaloración. Estarán apoyados por la recuperación de sus economías y por la política expansiva del BCE, aunque en el corto plazo hay riesgo de aumento de la volatilidad por factores políticos.

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