AXA IM no descarta un impacto de hasta 5 puntos en el pib mundial por el coronavirus

La gestora AXA Investment Managers ha publicado un informe titulado ‘Coronavirus – tracking the path, anticipating the impact’ (‘Coronavirus: Rastrear el camino, anticipar el impacto’, en español), donde analiza el efecto que pueden llegar a tener las consecuencias derivadas del coronavirus en los mercados financieros. La firma insiste en que es “demasiado pronto para evaluar impacto del coronavirus y cómo evolucionará”. Aún así, AXA IM ha rebajado su previsión de crecimiento de China del 5,8% al 5,6% y traza tres escenarios “plausibles” de cómo evolucionará la crisis.

El punto de partida es que el impacto del coronavirus será, como mínimo, más del doble del que tuvo el SARS en 2003. AXA IM insiste en que su análisis no es “en ningún caso una predicción de cómo evolucionará el virus” y admite un “intervalo muy amplio” sobre cuál puede ser el impacto económico final. En su escenario más benigno, de rápida contención del virus y escasa difusión más allá de las fronteras de China, el resultado será de una reducción del crecimiento global de aproximadamente 0,25 puntos porcentuales, comparado con los 0,1 puntos porcentuales de 2003.

En el caso de que la crisis del coronavirus se prolongue en el tiempo y dure al menos dos trimestres, “el impacto estimado es de 0,5 puntos porcentuales: “El comercio global se vería crecientemente perturbado, socavando las esperanzas de una recuperación tras el acuerdo comercial entre China y EE UU, particularmente en Europa”. Por último, en el peor escenario posible, el de una expansión sostenida de la crisis del coronavirus más allá de China “el impacto global se incrementaría significativamente. Un escenario sostenido de apagones de producción, restricciones de circulación y pérdida de días de trabajo podría provocar un impacto global de cuatro a cinco puntos porcentuales; teniendo como resultado una recesión global, ya que se espera actualmente un crecimiento del PIB mundial del orden del 3%, que requeriría de respuestas políticas en todos los países”.

Entre los principales puntos del documento, cabe destacar:

  • Un nuevo coronavirus que emana de Wuhan, China, ha infectado a más de 40.000 personas, principalmente en China, y ha matado a más de 900. Todavía es demasiado pronto para juzgar cuán extendido es este brote.
  • Es probable que el impacto supere el del SARS en 2003. Esto refleja el mayor tamaño del sector de servicios de China y la integración más profunda del país en la economía global. Si el SARS se repitiera ahora, probablemente reduciría el crecimiento del PIB mundial en 0.25ppt, en comparación con 0.1ppt en 2003.
  • Un brote prolongado en China durante un par de trimestres provocaría un mayor impacto global, estimado en alrededor de 0.5ppt. El comercio mundial se vería cada vez más interrumpido, socavando las esperanzas de una recuperación posterior al acuerdo comercial, particularmente en Europa.
  • Un brote prolongado probablemente también resultaría en una flexibilización de las políticas (monetaria y fiscal) en China y en vecinos cercanos, incluidos Singapur, Corea e Indonesia.
  • Una extensión sostenida más allá de China aumentaría significativamente el impacto global. Un escenario ilustrativo con paradas de producción, restricciones de viaje y días laborables perdidos podría generar un impacto global de 4-5ppt. Esto derivaría en una recesión global y requeriría respuestas políticas en todas las jurisdicciones.