Aseafi pide que se mantenga la denominación EAFI y se muestra contraria a la prohibición de contratar agentes

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La Asociación de Empresas de Asesoramiento Financiero (Aseafi), que preside Carlos García Ciriza (en la foto), no está de acuerdo en que se modifique el acrónimo actual de las EAFI porque no genera confusión sobre el tipo de asesoramiento que prestan a los clientes y, además, les supondría un grave perjuicio económico con importante gastos legales, corporativos y de gestión, a su juicio, “totalmente innecesarios”.

Así lo hará saber Aseafi al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad a través de un escrito en el marco de la consulta del Anteproyecto de Ley del Mercado de Valores y el Real Decreto de adaptación reglamentaria a la Ley del Mercado de Valores.

La transposición de MiFID II tendría que servir para potenciar la figura de la EAFI, que tiene como objeto social exclusivo la prestación del servicio de asesoramiento financiero

Aseafi entiende que la “i” que se ha propuesto eliminar del acrónimo EAFI no genera ninguna confusión respecto a si el asesoramiento que se presta es independiente o no, puesto que la “i” es de financiero. Además, continúan, la Ley se ha encargado de desarrollar las obligaciones de información de las entidades que presten el servicio de asesoramiento, y tendrán que informar por escrito al cliente de forma detallada.  

Recuerdan que, durante estos años, las EAFI han realizado una importante labor didáctica y un gran esfuerzo para dar a conocer las mismas y la actividad que realizan, apoyando el desarrollo del sector del asesoramiento financiero en todo momento. Por tanto, un cambio en la denominación, además de “innecesario”, es perjudicial, ya “que tendrán que dar explicaciones a sus clientes para que estén tranquilos respecto a que el cambio no afectará la relación que mantienen con ellos”.

Este cambio obligaría a todas las EAFI a solicitar nuevas denominaciones al Registro Mercantil, redacción de los acuerdos societarios oportunos, elevación a público e inscripción en el Registro Mercantil y en CNMV, cambio en la documentación legal, papelería, marketing, materiales corporativos. En definitiva, importantes gastos legales, corporativos y de gestión que se podrían evitar y que consideran que están totalmente injustificados.

Por otro lado, a la asociación le sorprende esta modificación de la Ley, que no estaba incluida en la consulta pública del Anteproyecto de Transposición de la Directiva 2014/65/CE y que, insisten, será perjudicial para las EAFI.

Además, recuerdan que otros países, como Reino Unido, que han incorporado la distinción entre la prestación de servicio de asesoramiento dependiente e independiente, no han obligado a sus EAFI (llamados, IFA) a modificar su acrónimo, sin que se haya generado ninguna confusión al respecto.

La prohibición de contratar agentes, “injustificada y poco razonable”

Además, Aseafi cree que la negativa de poder contar con agentes es otro motivo porque el que las EAFI se ven “tremendamente perjudicadas frente al resto de ESI de forma injustificada y poco razonable”. Con la redacción propuesta, “las EAFI se encuentran en una situación de desventaja competitiva frente a otro tipo de ESI, por ejemplo, las Agencias de Valores simplificadas, impidiéndoles el crecimiento a través de una figura que se reconoce al resto de ESI”, apuntan desde la asociación.

Considera que debería darse la posibilidad a las EAFI de tener agentes al igual que ocurre con el resto de empresas de servicios de inversión y, en este sentido, añade, las EAFI que opten por tenerlos deberán dar cumplimiento a lo establecido en la ley, resultándoles de aplicación el mismo régimen de responsabilidad establecido para el resto de ESI.

Además, continúa explicando Aseafi, el riesgo existente es muchísimo menor que para el resto de ESI, dada la actividad que pueden realizar las EAFI, limitada a la prestación del servicio de asesoramiento.

Para la asociación, “esta limitación es totalmente discriminatoria para las EAFI, que han demostrado desde su creación (2009) que son capaces de cumplir con las exigentes obligaciones establecidas en las normas, por lo que si optan por la incorporación de agentes deberán contar con los sistemas de control oportunos y la estructura organizativa adecuada”.

Además, consideran que la transposición de MiFID II a nuestro ordenamiento tendría que servir para potenciar la figura de la EAFI que tiene como objeto social exclusivo la prestación del servicio de asesoramiento financiero, permitiéndoles crecer mediante la contratación de agentes.

A juicio de la asociación, las EAFI salen muy perjudicadas tras la reforma propuesta, cuando debería haber sido lo contrario y, en este sentido, se ponen a disposición del ministerio para ampliar cualquier tipo de información, así como para participar en el proceso de desarrollo de la normativa española que tenga por finalidad incorporar a nuestro ordenamiento jurídico MIFID II y las recomendaciones de ESMA al respecto.

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