Amundi asegura que las desigualdades y la inestabilidad se han incrementado desde el ocaso de Lehman

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La gestora Amundi AM ha publicado un artículo de Pascal Blanqué, CIO de la entidad, y Vincent Mortier, viceCIO, titulado ’10 years after Lehman: A reality check for the future’ ( ‘Diez años después de Lehman: un examen de realidad para el futuro’) que repasa la situación del mercado una vez se ha cumplido una década del colapso de Lehman Brothers. Un entorno muy distinto para los inversores, en el que, según recoge el documento, “se deben evaluar los poderosos cambios que se dan en la estructura del crecimiento global con un enfoque hacia los mercados más domésticos”.

El informe señala que el uno de los legados principales de la crisis vivida en 2008 se presenta en la forma de cuatro paradojas, que tienen consecuencias tanto para la economía como para los mercados financieros:

  1. El desapalancamiento perdido: Si el ritmo de acumulación de deuda se ha ralentizado, el desapalancamiento en términos absolutos apenas ha sucedido después de la crisis. Las perspectivas de unos tipos más altos y el fin del ciclo alcista suscitan preguntas sobre la sostenibilidad de la deuda.
  2. Las dos caras de la liquidez: A pesar del exceso de liquidez macro en los balances de los Bancos Centrales, nos enfrentamos a un micro-deterioro de la liquidez del mercado debido a las regulaciones post-crisis.
  3. Un remedio con posibles efectos secundarios: La respuesta política a la crisis fue una estimulación masiva (cíclica) del crecimiento. Pero la naturaleza de la crisis y su génesis en el ciclo de crédito prolongó el proceso de curación. Nuevos desequilibrios emergieron en forma de inflación del precio de los activos.
  4. Las desigualdades y la inestabilidad se han incrementado: Con la recuperación implicando a la esfera financiera más que el mundo real, ha crecido el apoyo a partidos populistas y un nuevo proteccionismo.

Desde una perspectiva de construcción de cartera, los autores observan tres áreas principales de interés en la actualidad respecto a hace unos años: una concepción más amplia del riesgo que no se puede limitar la volatilidad sino a otros parámetros, como la liquidez o las métricas; la reasignación de activos ampliando el universo de inversión sin creer que la deuda fija es el activo más seguro siempre; y, finalmente, la mejora de la diversificación, incluyendo alternativas líquidas o activos reales.

A corto plazo, el artículo defiende que “la desaceleración económica que esperamos ver más adelante revelará conjuntos de riesgos mucho más allá de los clásicos”, entre los que destaca amenazas desde el ámbito político, el aumento de los desequilibrios económicos, el incremento de aranceles o la falta de suficiente liquidez en los mercados. Frente a esta situación, el documento concluye con la recomendación de “no estar demasiado a la defensiva, sino activo, selectivo, consciente de los riesgos y cada vez más centrado en la preservación del capital”.

Crecimiento global estable pero con riesgos

Por otra parte, Amundi AM ha presentado también el documento ‘Cross Asset Investment Strategy’, cuyo tema central es la cercanía de la fecha límite para que Italia logre aprobar una Ley de Presupuestos. Entre las recomendaciones financieras que señala el texto, cabe destacar:

  • En multiactivos, son neutrales respecto de los activos de riesgo debido a las crecientes incertidumbres, con una preferencia por EEUU, y una exposición limitada en Europa, Reino Unido y Japón.
  • En renta fija, no opinan que vayan a producirse cambios significativos en las políticas de los principales bancos centrales. Según su criterio, el dólar debería seguir siendo fuerte en el corto plazo, pero la mayor parte de la apreciación se ha quedado atrás.
  • En acciones, se enfocan en empresas de menor calidad con un menor apalancamiento, una reducción en los riesgos de concentración de acciones/sector y un enfoque equilibrado entre los sectores cíclico y defensivo. No es momento de volverse defensivos, en su opinión, ya que las perspectivas de ganancias aún son constructivas. Sin embargo, la volatilidad debería ser más alta debido al ruido comercial, las próximas elecciones de mitad de mandato en EEUU y las condiciones financieras más restrictivas.
  • En activos reales, dado que se esperan rendimientos más bajos para la mayoría de las clases de activos tradicionales, los inversores deberían continuar buscando un sólido riesgo con potencial de rentabilidad, así como beneficios de diversificación. A este respecto, las soluciones de la deuda privada, especialmente las centradas en las partes más importantes y seguras de las estructuras de capital, podrían representar formas atractivas de complementar la exposición tradicional a los ingresos fijos.

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