Amundi augura un verano nublado para los inversores en un contexto de bajas rentabilidades

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Amundi ha publicado su último “Cross Asset Investment Strategy”, bajo el título “Un verano nublado”, con la dirección de Pascal Blanqué, CIO del Grupo Amundi, y Vincent Mortier, Director Adjunto de Inversiones de la entidad. En el documento se destaca que, en lo que va de año, los inversores han experimentado una rentabilidad generalmente baja, debido a las nubes que se ciernen sobre el horizonte, así como que el enfoque hacia los activos de riesgo se está caracterizando por una mayor cautela. Esta actitud ha conducido hacia una debilidad de los mercados de renta variable, una ampliación de los diferenciales corporativos y algunas áreas de estrés en los mercados emergentes (especialmente en moneda local).

De acuerdo a los especialistas de Almundi, es posible identificar diferentes frentes que necesitan ser monitoreados de cerca en el corto y medio plazo: la evolución del ciclo y el potencial cambio de régimen, temas geopolíticos y nerviosismo en los mercados emergentes:

  1. En primer lugar, para identificar un posible cambio de régimen, es fundamental comprender la evolución del ciclo. En la fase actual, por un lado, hay un ciclo prolongado en EE.UU. y una tendencia al alza de los beneficios; por otro, sin embargo, se están signos de un ciclo en  maduración: el crecimiento mundial parece estar alcanzando su punto máximo y la inflación está aumentando suavemente; se espera que la liquidez global disminuya y el apalancamiento aumente. En el entorno actual, los bancos centrales siguen retirando sus estímulos, con diferentes velocidades de ajuste (en sus últimas reuniones surgieron nuevas divergencias entre la Reserva Federal y el BCE). Los bancos centrales ya no están respondiendo a episodios de volatilidad y ya no proporcionan paraguas contra las tormentas políticas.
  1. Los riesgos geopolíticos son una segunda esfera de incertidumbre. Los desacuerdos dentro de la UE están adquiriendo un tono más duro. La escalada de disputas comerciales son una molestia (véase EE.UU. vs China, pero también vs Canadá, Europa).
  1. Las cuestiones políticas también están afectando a algunos mercados emergentes (elecciones en Brasil, México y Colombia). Los riesgos idiosincráticos (Turquía) añaden combustible a la tensión, junto al desafío que suponen unos tipos más altos en EE.UU. y un USD más fuerte. La resistencia de China resulta esencial en este contexto.

Pero, mientras estas nubes continúan creciendo, se espera que el positivo telón de fondo cíclico apoye el crecimiento de las ganancias en general en 2018 y durante la mayor parte de 2019. Además, el nivel todavía bajo de los tipos de interés debería favorecer el aumento de las valoraciones y el apetito por el riesgo.

Para navegar en este entorno multifacético, según el documento, los inversores deberían replantearse la construcción de carteras a través de horizontes temporales.

  • En el corto plazo, la renta variable sigue siendo preferente frente a los bonos. La búsqueda de calidad y valor en el mercado de renta variable debería ayudar a hacer frente a fases difíciles de menor liquidez en el futuro. La duración global debería ser ligeramente corta a corto plazo.
  • A medida que se avanza hacia el medio plazo, una desaceleración cíclica podría resurgir y el apoyo a los activos de riesgo podría desvanecerse. La duración podría volver a ser neutra/larga. La dinámica de divisas seguirá actuando como amortiguador, reflejando las divergencias y creando oportunidades a partir de las dislocaciones (selectivamente en emergentes EE.UU. frente al EUR a corto plazo).
  • Con una perspectiva a largo plazo, las tendencias subyacentes de las variables macroeconómicas apuntan a tipos de interés bajos en equilibrio y a una reversión a la media de los rendimientos de la renta variable entorno a tendencias seculares de las ganancias. Esta situación se traducirá en un menor potencial de rentabilidad para una cartera equilibrada en el futuro.

Basándose en esta perspectiva, para combinar el posicionamiento a corto plazo con la conciencia a largo plazo, Amundi concluye que los inversores deberían centrarse en la extracción del valor que queda en el mercado, repensando al mismo tiempo las estrategias a largo plazo centrándose en un perfil asimétrico de beneficios para limitar las caídas cuando se produzca una corrección, pero capturando las primas de riesgo a largo plazo.

Durante esta transición, la gestión de la liquidez y la preservación del capital serán fundamentales.

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