Amundi AM recomienda cautela a los inversores ante la incertidumbre del Brexit

La gestora Amundi AM acaba de publicar un informe titulado ‘Brexit: ¿Dónde nos encontramos y qué deben esperar los inversores?’ (‘Brexit: Where do we stand and what should investors expect?’, en su denominación original, en inglés), que ha sido elaborado por Andrew Arbuthnott, responsable de renta variable europea; Didier Borowski, director de investigación macroeconómica; Andreas Koenig, jefe de Global FX; Chris Morris, gestor senior de renta fija global; y Tristan Perrier, economista senior. De acuerdo a este documento, después de la aprobación por parte de la UE del acuerdo sobre el Brexit, se van a atravesar momentos difíciles hasta la votación parlamentaria del Reino Unido sobre el Acuerdo de Retirada de Brexit en diciembre. La ratificación parlamentaria del acuerdo por parte del Reino Unido será muy difícil y probablemente traerá nuevos episodios de estrés en el mercado, pero que, a juicio de la gestora, creen que el escenario más probable es que el acuerdo sea ratificado en última instancia, pero probablemente no en el primer intento del 10 de diciembre.

Según Amundi AM, es probable que la incertidumbre persista hasta la fecha de Brexit de finales de marzo. Sin embargo, aunque tendrá efecto directo sobre la confianza, asumen que en el caso de un acuerdo sobre el Brexit (su escenario base) la economía del Reino Unido debería experimentar una ligera aceleración en 2019 y 2020. Además, creen que el mercado laboral está en buena forma y los salarios reales, que vuelven a ser positivos, deberían apoyar el consumo.

En relación al mercado de renta fija, tienen una opinión relativamente neutral sobre los Gilts (bonos del Estado), que se vuelve más constructiva en el caso de un no-transacción y más bajista en el otro caso. En el mercado de renta variable, continúan siendo cautelosos con las acciones que cotizan en el Reino Unido, especialmente con las acciones británicas expuestas al crecimiento interno.

Por otro lado, observan como más favorables los valores y sectores más internacionales, con mayoría de sus beneficios en el extranjero o que reportan en una moneda distinta de la libra esterlina. En cuanto a la moneda: la evolución y el comercio en libra esterlina (GBP) se están volviendo cada vez más binario: su escenario de base es que, en última instancia, habrá un acuerdo Brexit con el potencial de apreciación de la GBP, pero esperan que la moneda muestre un patrón muy errático. Por lo tanto, dimensionar las posiciones y la gestión del riesgo para los inversores dispuestos a asumir la exposición a la libra esterlina será de suma importancia, a juicio de Amundi AM.

¿Quién gana y quién pierde con el Brexit?

Dada la necesidad de cooperación a escala europea en asuntos económicos y otros temas clave, el riesgo de que el Brexit aliente a las fuerzas políticas antisistema en otros lugares de Europa, genera, según Amundi AM, serias dudas sobre si alguien en el continente saldrá beneficiado realmente o no. A lo sumo, se podría argumentar que Irlanda podría usar de manera rentable su posición como puerta entre el Reino Unido y la UE, aunque también está más expuesta que otras para generar un daño económico potencial.

Algunas actividades secundarias valiosas continuarán reubicándose en otras grandes ciudades europeas, pero hasta ahora esta medida, aunque significativa, no ha sido espectacular. En términos de flujos comerciales, después de Irlanda, son Bélgica y los Países Bajos donde las exportaciones al Reino Unido representan la mayor parte del PIB (bienes y servicios combinados) pero, debido a la complejidad de las cadenas de valor integradas europeas, el daño puede ser mayor repartidas en muchos países de lo que parece. En caso de un Brexit sin acuerdo, habría daño económico para toda Europa (aunque mucho más para el Reino Unido que para el resto) a través de los canales financiero, de comercio y de confianza, así como consecuencias políticas problemáticas que la UE tendría que gestionar. Este desafío (que incluye una gran incertidumbre sobre lo que sucede con la frontera irlandesa) es un tema ya complicado de por sí por la situación italiana y el aumento general de las fuerzas de protesta política.