Allianz GI considera que hoy “la gestión activa es absolutamente imprescindible”

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Allianz Global Investors ha presentado su informe mensual en español elaborado por Ann-Katrin Petersen, Global Economics & Strategy VP , que señala los grandes factores fundamentales a tener en cuenta en los mercados de capitales en las próximas semanas. Aparte de comentarios sobre renta fija y variable y divisas, también encontrarás previsiones macroeconómicas.

En cuanto a asignación táctica de acciones y bonos, el informe refleja que:

  • El “tema de la reflación”, impulsado por una sólida economía mundial unida a un aumento moderado de las tasas de inflación, sigue respaldando a los mercados de acciones. En todo caso, en los próximos trimestres es probable que la economía mundial experimente una desaceleración y sean las diferencias geográficas las que recuperen el protagonismo.
  • En lo que respecta a las decisiones sobre la asignación del capital, los riesgos políticos resultan ahora más importantes que en el pasado. La posibilidad de que se generalicen las medidas proteccionistas implica un riesgo considerable para el impulso de la economía mundial.
  • En vista de las valoraciones de varias clases de activos y de la mayor incertidumbre económica y geopolítica, hay que seguir contando con la posibilidad de un aumento de la volatilidad.
  • Ante la perspectiva de que los bancos centrales avancen gradualmente en la normalización de sus políticas monetarias, en los mercados de renta fija se mantiene la presión alcista sobre los rendimientos, a pesar de que el cambio de orientación en los tipos de interés es muy lento.
  • Además, sostiene quela gestión activa es absolutamente imprescindible, tanto en la selección de valores como en la asignación táctica por clases de activos (palabra clave: «multiactivos»).

¿Cuál va a ser la evolución en el segundo semestre?

Ann-Katrin Petersen indica que “cabe suponer que, en la antesala de las elecciones intermedias de EE UU que tendrán lugar en noviembre, la retórica comercial seguirá siendo errática, alternando el tono de indulgencia con las amenazas. La interrelación cada vez más estrecha entre la política (comercial) y los datos fundamentales será probablemente un factor decisivo para la inversión de capitales. Si bien es verdad que en el primer semestre los indicadores de confianza se han deteriorado, el potencial negativo de las medidas proteccionistas no se ha visto reflejado (todavía) en los datos económicos más generales”.

¿Se percibirán señales de desaceleración en la economía real durante el segundo semestre?

Añade que “la implantación de aranceles a la importación solo ha cobrado impulso en el tercer trimestre, y aunque hasta ahora los aranceles afectan solamente a una parte del comercio mundial, la inseguridad provocada por la guerra comercial podría frenar la disposición para invertir de las empresas. Se debe tener presente que en EE. UU. y Europa las inversiones al fin y al cabo suponen una quinta parte de los resultados económicos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha calculado recientemente que en un contexto desfavorable de guerra comercial, la tasa de crecimiento mundial hasta el año 2020 podría quedar un 0,5 % por debajo de las previsiones actuales. Aun así, no debería perderse de vista el panorama general, porque a pesar de los indicios previsibles de desaceleración cabe esperar que durante bastante tiempo la economía mundial siga creciendo por encima de su potencial. Actualmente no se vislumbra un enfriamiento de la economía mundial, y, desde luego, tampoco una recesión”.

¿Qué deparará todo esto a los mercados financieros?

Finalmente, señala que “a escala mundial, es previsible que predominen por ahora los motores de crecimiento. No obstante, a pesar del contexto fundamental positivo, las disparidades entre países y regiones se están acentuando. Basta echar un vistazo a las cadenas mundiales de valor añadido para comprobar cómo las disputas comerciales pueden repercutir de forma muy distinta en función de las regiones, los sectores y las empresas. En resumen, es probable que se acentúe la dispersión de la evolución de las cotizaciones a escala mundial. Y aunque no cabe esperar que la política comercial deje de preocupar a los grandes bancos centrales, tampoco puede suponerse que el Banco Central Europeo vaya a apartarse de su intención de finalizar su programa de compra de valores (QE) ni que la Reserva Federal estadounidense (Fed) renuncie a disponer nuevas subidas de tipos de interés. También es probable que la normalización de la política monetaria aumente la dispersión entre las distintas clases de activos o las distintas regiones. En este contexto, los gestores activos seguirán necesitando mucho tiento para aprovechar las oportunidades que vayan surgiendo, tanto por los vaivenes del mercado, como por las circunstancias específicas de los países”.

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