AllianceBernstein: El pulso del MedTech late con mucha más fuerza de lo que sugieren los titulares

Por Vinay Thapar, CFA, Vicepresidente Sénior y co-director de Inversiones de Renta Variable de Crecimiento de EEUU y gestor de Carteras de la Estrategia Global de Salud; y Jane Bleeg, vicepresidenta sénior y gestora de Carteras del equipo Global de Salud. Ambos en AllianceBernstein
Los inversores cuestionan la capacidad de resistencia de las acciones de tecnología médica (medthech), que han caído en desgracia desde la pandemia de Covid-19. Sin embargo, creemos que la innovación sigue creando oportunidades emocionantes en empresas que siguen un ritmo diferente al del resto del sector salud.
Durante gran parte de la última década, las acciones de tecnología médica han superado al sector salud en general (imagen). La popularidad de las acciones de tecnología médica —representadas por la industria de Equipos y Suministros Sanitarios del MSCI World— alcanzó su máximo durante la pandemia, impulsada por el gasto acelerado en equipos médicos. Desde 2021, las acciones de tecnología médica han ido a la zaga y, en los últimos meses, el sentimiento se ha deteriorado aún más en medio de las dificultades que atraviesan los principales referentes del sector.

Bajo la superficie, emerge una perspectiva más matizada. Las valoraciones se han reajustado, mientras que la innovación subyacente y los impulsores de negocio que han respaldado durante mucho tiempo a la tecnología médica se mantienen firmes. Para los inversores en renta variable dispuestos a mirar más allá de las recientes decepciones, la divergencia dentro del sector merece atención.
Tecnología médica frente al sector farmacéutico
El punto de partida es distinguir entre la tecnología médica y otras industrias del sector salud. La tecnología médica representa el 17 % del MSCI World Healthcare Index en general, que está dominado por empresas farmacéuticas (imagen). Para las empresas farmacéuticas, la economía a menudo se define por los ciclos de patentes: los fabricantes de medicamentos disfrutan de periodos de fuerte crecimiento y alta rentabilidad seguidos de caídas abruptas cuando expira la exclusividad. La tecnología médica, por el contrario, tiende a evolucionar mediante la iteración continua de productos.

Muchas empresas de tecnología médica se parecen más a negocios de tecnología o de consumo que a los desarrolladores de medicamentos tradicionales. En segmentos de subindustria tales como dispositivos terapéuticos, instrumental quirúrgico y diagnósticos (imagen, arriba), las empresas desarrollan bases instaladas de dispositivos, consumibles y servicios asociados que se renuevan y actualizan con el tiempo. La innovación incremental —mejoras en la precisión, la facilidad de uso o la integración de datos— puede prolongar el ciclo de vida de los productos y fortalecer las relaciones con los clientes, en lugar de reiniciarlas. Además, estas empresas no tienen que preocuparse de que la expiración de las patentes perjudique sus beneficios futuros.
Esa distinción tiene implicaciones importantes para la durabilidad. Los dispositivos con altos costes de cambio y una profunda integración clínica pueden sustentar ingresos recurrentes y franquicias de larga duración, incluso cuando el sentimiento a corto plazo se vuelve desfavorable para el sector.
¿Dónde pueden los inversores descubrir innovación médica?
El escepticismo reciente se ha centrado en los nombres más importantes del sector: Abbott Laboratories y Boston Scientific. Sus acciones han estado bajo presión debido a controversias específicas de la empresa.
Sin embargo, en nuestra opinión, los titulares negativos sobre las grandes empresas no deberían ensombrecer el sector. De hecho, la innovación está progresando en varias áreas de gran impacto en empresas menos conocidas del sector.
Las tecnologías de cardiología estructural son un buen ejemplo de ello. Los avances en la sustitución de válvulas y los procedimientos mínimamente invasivos están ampliando la elegibilidad de los pacientes, acelerando los tiempos de recuperación y dando lugar a mejores resultados clínicos a largo plazo. La significativa cuota de mercado de Edwards Lifesciences en este segmento de tecnología médica, y los avances en otros tipos de válvulas, la posicionan favorablemente para un crecimiento rentable.
En el cuidado de la diabetes, la monitorización continua de la glucosa (MCG) es un gran ejemplo de innovación acumulativa. Los productos de MCG se lanzaron al mercado hace unos 20 años y han prolongado la vida de millones de diabéticos en todo el mundo al ofrecer a los pacientes la posibilidad de controlar continuamente sus niveles de azúcar en sangre, lo que ayuda a evitar valores peligrosamente bajos o altos. DexCom, una de las dos empresas líderes en esta tecnología, ha experimentado un crecimiento constante y sostenido a largo plazo gracias a la creciente adopción por parte de los pacientes, y está expandiendo el concepto a la monitorización continua para otros segmentos del mercado médico.
Estos desarrollos rara vez son binarios. A diferencia de muchas pequeñas empresas biotecnológicas en las que los resultados pueden depender de un único ensayo o decisión regulatoria, las innovaciones en tecnología médica tienden a acumularse gradualmente. Eso hace que el análisis fundamental sea especialmente eficaz para identificar oportunidades.
Capturar la innovación a un precio razonable
Las condiciones actuales del mercado, vistas desde una perspectiva histórica, son especialmente atractivas para las acciones de tecnología médica. A principios de la década de 2010, las acciones de tecnología médica no gozaban de popularidad y las previsiones de crecimiento eran bajas. Las valoraciones actuales sugieren que los inversores están eludiendo la tecnología médica; sin embargo, las expectativas de crecimiento son mucho más elevadas que hace 15 años. Las valoraciones actuales, respaldadas por un sólido potencial de crecimiento de los beneficios, previsto en un 9,6 % anualizado hasta 2029 (imagen), ofrecen un punto de entrada atractivo para los inversores en renta variable, en nuestra opinión.

La normalización pos-Covid de la tecnología médica ha eliminado muchas distorsiones que enturbiaban el análisis. Con volúmenes de procedimientos y presupuestos hospitalarios más cercanos al punto de equilibrio, los inversores activos pueden evaluar aquellas empresas que realmente ofrezcan ventajas duraderas, y aquellas que solo se beneficiaban de condiciones temporales. En lugar de tratar la tecnología médica como una asignación monolítica, los inversores pueden centrarse en tecnologías, plataformas y áreas clínicas específicas donde la innovación, la ejecución y la valoración se alinean.
Sin duda, los riesgos no han desaparecido. Los presupuestos del sector salud siguen bajo presión en muchas regiones y el sentimiento negativo puede prolongarse más de lo que justifican los fundamentales económicos. Sin embargo, creemos que evaluar a las empresas de tecnología médica basándose en decepciones recientes es una visión cortoplacista.
Mejora de los resultados y la eficiencia de los pacientes
En nuestra opinión, el atractivo a largo plazo de la tecnología médica nunca ha radicado en los picos de contagios durante las pandemias ni en la expansión exponencial a corto plazo; se basa en la capacidad del sector para integrarse en la práctica clínica mediante la innovación que mejora los resultados de los pacientes y la eficiencia del sistema. Esa base permanece intacta.
El momento actual ofrece la oportunidad de reevaluar dónde se está produciendo la creación de valor sostenible, impulsada por la innovación acumulativa y la demanda recurrente. Los inversores activos descubrirán que el pulso de ciertas empresas de tecnología médica late con mucha más fuerza de lo que sugieren los titulares.


