Yi Shi (Pictet AM): “Queremos aprovechar las oportunidades de crecimiento sostenible que ofrece China”

Hace algunos meses, Pictet AM lanzó el Pictet China Environmental Opportunities, un fondo de renta variable de gestión activa que invierte en los principales proveedores chinos de soluciones ambientales. Se trata de una de las más recientes apuestas en este tipo de productos de una gestora que, en la actualidad, administra alrededor de 70.000 millones de dólares en inversiones temáticas globales. El reto de los gestores es mayúsculo, habida cuenta de que China es el país que más contribuye al crecimiento económico global, con desafíos en emisiones de carbono.
Una de las piezas clave en este fondo es Yi Shi, especialista de inversión temática de Pictet AM, que recientemente concedió una entrevista a elAsesorFinanciero.com en la que profundizó en algunas de claves y desafíos de este vehículo de inversión.
¿Cuáles son las claves principales del fondo?
Implementamos un nuevo enfoque temático en el mercado asiático favoreciendo aprovechar el crecimiento económico sostenible a largo plazo de China, en línea con nuestro enfoque temático tradicional desde hace casi 30 años, para lo que contamos con las franquicias temáticas que hemos desarrollado.
¿A qué tipología de inversores va dirigido el Pictet China Environmental Opportunities?
Nuestro cliente directo son intermediarios e inversores institucionales. Contamos en la actualidad con una trayectoria muy sólida con bancos, asesores y plataformas europeas. Las instituciones buscan cada vez más dirigir su capital y el de sus clientes -como los pensionistas- hacia crecimiento sostenible a largo plazo. Principalmente, estos inversores institucionales están radicados en Europa, EEUU y Canadá.
¿Cómo está compuesto el equipo gestor y cuál es la estrategia de inversión?
Es una estrategia ambiental. Invertimos en China, en medio ambiente y en oportunidades. China cuenta con la escala, un Gobierno que proporciona apoyo y tiene el talento. El número de doctorados en China es el doble o triple que en EEUU. Puede desarrollar tecnologías avanzadas de alta gama para problemas ambientales y las empresas chinas proporcionan oportunidades de resolver el problema de la descarbonización de la cadena de suministro.
La economía china representa alrededor de 18% del PIB mundial, pero el peso de China en el índice de renta variable mundial es inferior a 4%, probablemente 2 %, muy infra ponderado. Las salidas de capital han llegado a un punto extremo con la reducción de riesgos ante el problema inmobiliario que el Gobierno de China aborda de manera proactiva. Son problemas a corto plazo. Nuestra propuesta es a largo plazo.
El equipo de gestión es transcontinental, con un gestor senior líder que también gestiona desde hace seis años la estrategia medioambiental global, de diez mil millones de dólares, con exceso de rentabilidad anualizada de 2,8% frente al índice MSI. Luciano Diana, gestor principal de dicha estrategia global, actúa como asesor en Pictet China Environmental Opportunities. Todas las semanas nos reunimos. Además, contamos con dos analistas experimentados en China, que conocen el tema ambiental, lo que nos brinda acceso a la información sin barreras lingüísticas. Cuentan con experiencia internacional en Hong Kong con empresas internacionales. Por tanto, tenemos el proceso y las mejores prácticas, así como la capacidad de acceder a las empresas chinas sobre el terreno. Lanzamos la estrategia a principios del año pasado y desde entonces hemos tenido 360 reuniones con empresas, la mayoría presenciales. Por mi parte soy especialista en diálogo con las empresas, además de gestor de clientes y me centro en ASG y stewardship y voto.
«El equipo de gestión del fondo es transcontinental, con
un gestor senior líder que también gestiona
la estrategia medioambiental global»
Una crítica común a China ha sido su falta de compromiso con la sostenibilidad…
Esa percepción tiene entre cinco y diez años. Está mal y hay que cambiarlo. China es probablemente uno de los países más comprometidos con el medio ambiente, por políticas del Gobierno, recursos e inversión. China cuenta con planes a corto, medio y largo plazo en medio ambiente, desde la presidencia hasta los Gobiernos a nivel ciudad, alineados en compromisos. Tiene un plan a cinco años sobre cómo mejorar su economía y el medio ambiente, que abarca economía circular, robótica y automatización, reciclaje, gestión de residuos, energías renovables, vehículos eléctricos y eficiencia industrial. Cada departamento y sector debe trabajar para alcanzar los objetivos para la transición de una economía extractiva tradicional a una sostenible. China es importador neto de recursos, petróleo y gas, energía. Necesita ser eficiente en recursos. Ahora tiene la tecnología, el talento, el capital y la capacidad para llevarlo a cabo. Está comprometida con las emisiones cero neto de gases de efecto invernadero para 2060 -a diferencia de EEUU-.
China ha establecido además un máximo de emisiones de CO2 para 2030. Para alcanzarlo, todas las empresas, especialmente en energía y servicios públicos, deben desarrollar capacidades en renovables, redes inteligentes, producción de energía eficiente y reducción de emisiones, incluso en combustibles fósiles. Las empresas de servicios públicos están construyendo parques solares y eólicos, conectándolos a la red mediante optimización, aprovechando tecnologías de inteligencia artificial para gestionar la demanda. Ya en 2023, 40 % del crecimiento de la oferta energética provino de energías renovables. Instalaron 293 gigavatios de eólica y solar. En mayo de 2024 la energía limpia generó un récord del 44 % de la electricidad de China y la producción con carbón ha bajado al 53 %. La penetración de vehículos eléctricos en China en comparación con el número total de coches vendidos ha alcanzado más de 53% en las ciudades de primer nivel. Eso sucede cuando sector privado y público trabajan juntos.
Al estar Pictet comprometido con la sostenibilidad, me interesa especialmente el proceso de selección de las inversiones
En cuanto a criterios materiales ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), el medio ambiente es una prioridad en China, dado el fuerte compromiso del Gobierno. Estamos familiarizados con el modelo español (Iberdrola) y sabemos que China está abierta a aprender de los europeos.
También hay noticias alentadoras en gobernanza, para que al menos un tercio de los miembros de los consejos de administración sean independientes en todas las empresas, con guías respecto a candidatos, evitando problemas de nepotismo o corrupción, especialmente en empresas públicas o estatales. Ya hemos visto en 2023 y este año una ola de votos relacionados.
También hay cambio en la divulgación de datos ASG, con pautas en las tres bolsas de valores de China, Pekín, Shanghái y Shenzhen. Las cuestiones ASG materiales se especifican para la presentación de informes según el tipo de empresa de diferentes capitalizaciones, como se ha aprendido de las experiencias en EEUU y Europa.
Por nuestra parte empleamos desde hace diez años el marco basado en la ciencia de límites planetarios, creado por el Centro de Resiliencia de Estocolmo. Fuimos los primeros en ponerlo en práctica. Lejos de la inversión subjetiva o basada en normas, nos permite identificar empresas que producen daños. Implica eliminar empresas de petróleo, gas y carbón, pero también descubrir oportunidades mediante la modelización en cada empresa de los impactos del ciclo de vida de sus productos y servicios, desde la cuna hasta la tumba, en toda la cadena de suministro, lo que juega un papel en la generación de exceso de rentabilidad respecto al riesgo.
Lo hemos aplicado al mercado chino. A partir de ahí, usamos un cribado positivo de empresas de crecimiento secular en el tema medioambiental, ya sea renovales, vehículos eléctricos y transporte verde, descarbonización industrial y cadena de valor de semiconductores, soluciones de software, gestión de residuos, reciclaje, construcción de recursos o eficiencia industrial.
También somos conscientes de los problemas de derechos humanos y eliminamos empresas señaladas por sanciones. Sin embargo, las listas de sanciones a veces se utilizan para guerras comerciales y no queremos limitarnos a controversias, sino analizar el impacto de las empresas en la sociedad y sus comunidades. Contamos con un proveedor de datos ASG local, pues los proveedores globales no cubren bien Asia, menos del 10 %. También aprovechamos datos de gobernanza y voto de proveedores como Glass Lewis e ISS, pero no tienen mucha cobertura y usamos datos locales en combinación. Las fuentes de información de China y de Occidente son muy diferentes y empleamos múltiples fuentes.
«China es hoy, probablemente, uno de los países
más comprometidos con el medio ambiente,
por políticas del Gobierno, recursos e inversión»
¿Invertir en cuestiones medioambientales reduce el riesgo de inversión a largo plazo con suficiente rentabilidad potencial?
Sí. El verdadero valor del capital natural no está debidamente incorporado en el precio de las cosas. Es el caso de las externalidades de las empresas, como daño al medio ambiente, contaminación, emisión de carbono o residuos. Con el tiempo, dadas las limitaciones de recursos, concienciación de los consumidores, mejoras en la regulación y disponibilidad de tecnologías alternativas, las empresas tienen que mejorar o arriesgarse a ser eliminadas del mercado. Es el caso de los vehículos de combustibles fósiles. De manera que China favorece las energías renovables y castiga a las empresas contaminantes, vigiladas de cerca, que deben pagar créditos de carbono. Pero las empresas que no traspasan los límites planetarios cuentan con mejores soluciones y que minimizan la huella medioambiental tendrán una prima a largo plazo y queremos capturarla. También nos comprometemos en mejorar su divulgación y gestión de riesgos ASG, parte nuestro deber fiduciario con los clientes para generar un rendimiento sostenible a lo largo del ciclo económico.
El caso es que no se trata de si China vuelve o no al nivel de crecimiento que tenía, sino de si su economía crece de manera sostenible, pasando de depender de los sectores equivocados a sectores correctos. No solo petróleo y gas, sino también reduciendo dependencia del sector inmobiliario como fuente de ingresos de los Gobiernos locales, hacia tecnologías de alta gama y fabricación avanzada. Es lo que el Gobierno chino tratando de hacer, alentando el gasto de los consumidores. Para mega problemas como el cambio climático la orientación de arriba a abajo es muy útil como hemos observado en China. Es mucho más difícil de abajo a arriba, pues las soluciones basadas en el mercado funcionan hasta cierto punto.
Con todo, los occidentales merecen conocer el panorama en China, preguntando si el país está haciendo lo correcto y sus empresas la transición adecuada, pues se están generando oportunidades de inversión a largo plazo.


